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Cartas al Director
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

Las doctrinas de Trump

Las lectoras y los lectores escriben sobre la política exterior de EE UU, la educación emocional, el acuerdo UE-Mercosur y los propósitos de año nuevo

El embajador Genaro Estrada Félix no es tan conocido como el presidente Monroe; de hecho, un siglo separa a ambos personajes históricos. No obstante, la doctrina Estrada, que sostiene que aquel que tiene el poder efectivo sobre un país es su representante internacional —y, de hecho, el gobernante tácitamente reconocido por los demás países— ha sido tan eficaz como la doctrina Monroe invocada recientemente por el presidente Donald Trump. Lo que ha ocurrido en la práctica en Venezuela principia lo que sería la doctrina Trump, combinación de las antedichas doctrinas y que se resumiría en el lema “América para los que mandan en América”.

Ángel Argüelles López de Maturana. Bilbao

¿Dónde está la educación emocional?

Me pregunto cuál debería ser el límite para que la educación emocional se convierta en la base de nuestro sistema educativo: un sistema en el que la inteligencia emocional esté presente desde Infantil, integrada en cada actividad. Sin embargo, la LOMLOE introduce la asignatura de Educación en Valores Cívicos y Éticos de manera aislada en el último ciclo de Primaria, como si no debiera ser transversal a todas las demás, y lo hace justo cuando más casos de acoso escolar se producen. ¿Pero por qué no antes? ¿Por qué tan tarde? La ley pide una educación “más inclusiva y adaptada a las necesidades actuales”, pero seguimos viendo ansiedad, depresión y, tristemente, suicidios debido al acoso escolar. La ley deja lo esencial en la sombra, y es urgente educar en valores desde la infancia, porque es ahí donde empieza el verdadero cambio.

Natalia Juan. Castelldefels (Barcelona)

Una habitación en pausa

“Esto no es un piso en alquiler, es una habitación en pausa”. Lo leí —sin que lo dijera— en un anuncio: 650 euros por una cama donde cabe el cuerpo, pero no la vida. Piden nóminas como si la dignidad tuviera avalista. Y, aun cumpliendo, la casa no llega: llega una espera. Un “ya te diremos”. Llamamos hogar a lo que, en realidad, es un paréntesis. Y un paréntesis no se vive: se aguanta. Cuando el alquiler se come el futuro, baja el ánimo, se encoge la voz, se aplazan decisiones simples: estudiar, tener hijos, cuidarse, incluso invitar a alguien a entrar sin vergüenza. La dignidad no es un lujo: es tener un lugar donde descansar sin sentirse provisional.

Enrique Adamuz Ruiz. Córdoba

Propósitos de año nuevo

Entre tantos propósitos de nuevo año quizás uno de los olvidados sea más necesario. Algo tan simple y elegante como “vivir para uno”. En unos días en los que las redes sociales se han inundado de estampas de mesas y árboles de Navidad rodeados de regalos, hay quienes todavía disfrutan en silencio de lo más importante y desapercibido: la compañía alrededor de esa mesa, los reencuentros tan esperados, el sonido de las copas al brindar por el nuevo año, la nostalgia al recordar a quienes ya partieron o esa mezcla de sentimientos al escuchar la voz de nuestros mayores diciendo “¡salud!” al escuchar esa última campanada. Quizás eso sea tener el alma llena. Quizás eso signifique haberlo entendido todo.

Lucía Ovalle Puerto. Magaz de Arriba (León)

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