Claves de las elecciones británicas: los partidos, la cuestión territorial y los asuntos principales

Una selección de los artículos publicados en EL PAÍS durante la campaña electoral británica

Boris Johnson, con un mandil a favor del Brexit, prepara una tarta este miércoles en Derby (Inglaterra). En vídeo, las claves de las elecciones en el Reino Unido.

Este jueves se celebran unas elecciones en el Reino Unido que marcarán la próxima década. Unos 46 millones de británicos están llamados a las urnas en los primeros comicios que se celebran en un mes de diciembre desde 1923. Las últimas encuestas plantean dudas sobre la mayoría parlamentaria que necesita el primer ministro conservador Boris Johnson para consumar el Brexit, la marcha del país de la Unión Europea, fijado según el último acuerdo alcanzado con Bruselas para el próximo 31 de enero. A la zaga del aspirante tory se sitúa el líder laborista Jeremy Corbyn, que plantea una nueva consulta sobre la desconexión de la UE y un viraje en política económica. EL PAÍS ha analizado las claves de estas elecciones: los partidos, la cuestión territorial y los principales temas de campaña:

Los partidos políticos

Los conservadores británicos se lo juegan todo a la carta de Johnson

Johnson necesita una mayoría de 326 diputados para sacar adelante el plan del Brexit que acordó con la UE. Hasta ahora contaba con 298, y al menos dos decenas de estos se habían rebelado contra sus planes. Tras purgar sus filas y deshacerse de los candidatos moderados, su objetivo consiste ahora en arañar al menos 30 escaños más.

La última oportunidad para el giro izquierdista de Jeremy Corbyn

El candidato del principal partido de la oposición se enfrenta al reto de su vida: demostrar que en la era del Brexit y las redes sociales, la ideología sigue primando sobre la personalidad, la sustancia sobre la propaganda y la lealtad partidista sobre el desencanto colectivo. 

Los liberaldemócratas británicos se aferran a la bandera europea para intentar abrir un hueco en el bipartidismo

Las encuestas sonreían a los liberaldemócratas, y su éxito en las elecciones al Parlamento Europeo del pasado mayo (casi un 14% de los apoyos) parecía sugerir que iban en la buena dirección. El empeño personal de Vince Cable, y más tarde de su sucesora al frente de la organización, Swinson, de presentarse como los únicos partidarios de la permanencia del Reino Unido en la UE estaba dando sus frutos. Los últimos sondeos, sin embargo, han comenzado a diluir el espejismo.

Farage cede paso a los ‘tories’ y se desinfla

En lo que va de campaña, Nigel Farage, el ultranacionalista que puso patas arriba la política británica al frente del UKIP (Partido Independiente del Reino Unido) y que aspiraba a repetir la jugada con el Partido del Brexit, solo ha logrado arañar un titular y media docena de reproches. El primero lo provocó el anuncio de que retiraba de la competición a la mitad de sus candidatos (317), en aquellas circunscripciones en las que históricamente los conservadores eran fuertes.

La cuestión territorial

El Brexit reaviva el impulso independentista en Escocia

Cuando Escocia votó en contra de la independencia en 2014, el debate parecía cerrado, al menos durante un tiempo: la región seguiría formando parte junto con Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte de un Reino Unido gobernado desde Londres. Pero cinco años después, el Brexit ha reavivado el movimiento independentista y la posibilidad de un segundo referéndum sobre el futuro de una unión de más de tres siglos.

El Peñón no tiene voto para decidir su futuro

Gibraltar no vota en las elecciones generales que se celebran este jueves en el Reino Unido, aunque, de facto, le va la vida en lo que salga de ese proceso electoral. Los 34.500 vecinos asisten desde la distancia al que, previsiblemente, será el proceso electoral británico más importante de su historia reciente.

El Brexit reactiva la unión de las dos Irlandas

Hay lugares que hubieran preferido no pasar nunca a la historia. Y que se han convertido en el microcosmos que mejor explica un problema complejo. Enniskillen es el último enclave al oeste del Reino Unido. Es una isla en un trozo de otra isla que pertenece a una isla más grande. Lo llaman la “perla del Úlster”. Es parte de Irlanda del Norte. Territorio británico.

Los asuntos clave

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

La resistencia contra el Brexit no se rinde

Las elecciones generales se han convertido en una suerte de plebiscito sobre el futuro del Reino Unido y su relación con Europa. Por una parte, los partidarios de abandonar la UE impulsan campañas para que la salida se materialice el 31 de enero. Por otra, los británicos que se oponen han intensificado las acciones de protesta contra un divorcio que, según opinan, debería revisarse.

El laborismo defiende uno de sus feudos en la euroescéptica Sunderland

En junio de 2016, Sunderland (273.000 habitantes) fue el primer distrito del Reino Unido que publicó los resultados del referéndum: la salida de la UE obtuvo un fuerte respaldo del 61%, mayor de lo pronosticado por las encuestas. Su entusiasta apoyo al Brexit hundió aquel día la libra y fue la primera señal de que la campaña por la permanencia había fracasado.

El dinero vota a Boris Johnson

En estas elecciones se habla sobre todo de economía y servicios públicos, de aumento del gasto, de subidas (o bajadas) de impuestos. Todos quieren más gasto público, pero, frente al aumento moderado que proponen los conservadores de Boris Johnson, el laborista Jeremy Corbyn ofrece una verdadera revolución que asusta a la City.

El éxodo por el Brexit agrava la crisis de la sanidad pública

La falta de personal ha sido clave en el deterioro de la calidad del servicio de salud público. Cuando se pregunta a los británicos sobre sus prioridades políticas, el estado del NHS siempre está entre los primeros puestos de la lista. Las elecciones de este jueves no son una excepción y los partidos han situado el tema en el centro de la campaña.

Menos europeos y muchos más extracomunitarios

Frente a los tópicos que todavía persisten entre algunos británicos —el fontanero polaco que hace apaños a cualquier hora y a mitad de precio, el camarero español o portugués…—, esa fuerza laboral europea nutre sectores neurálgicos como la sanidad pública o la investigación en universidades punteras. Pero el talento que encarna está huyendo del Reino Unido.

Con información de Rafa de Miguel, Cristina Galindo, Walter Oppenheimer, Patricia Tubella y Jesús Cañas

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS