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La crisis de Venezuela estalla en Davos

La numerosa presencia de presidentes latinoamericanos en el Foro Económico facilitó las reuniones de emergencia

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, este jueves en Davos.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, este jueves en Davos. REUTERS

El Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) había organizado a última hora de la tarde del miércoles una reunión privada en el Hotel Derby sobre cómo abordar la crisis humanitaria en Latinoamérica. Otra forma de llamar a la crisis venezolana. Entre los participantes se encontraban los presidentes de Ecuador, Lenín Moreno; de Brasil, Jair Bolsonaro; de Colombia, Iván Duque; de Costa Rica, Carlos Alvarado; la ministra de Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland y responsables de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). En plena discusión, cuando empezaron a llegar las noticias que confirmaban la dimensión de lo que sucedía en Caracas, la reunión se suspendió y los presidentes se lanzaron sobre sus teléfonos.

El WEF había reservado este año un par de reuniones específicas sobre Venezuela, pero el estallido de la crisis durante su desarrollo y la presencia de tantos líderes regionales en la estación alpina facilitó las reuniones de emergencia sobre el tema y la toma de decisiones conjuntas, como reconoce Alvarado. Al Gobierno español las primeras noticias sobre lo que empezaba a organizarse en Venezuela le llegaron mientras el presidente Pedro Sánchez intervenía ante el plenario del Foro, a eso de las seis de la tarde. Al término de su discurso y de camino a una reunión, el secretario general de Asuntos Internacionales, José Manuel Albares, le informó de las primeras noticias que le llegaban al respecto. No fue hasta una hora más tarde, ya cerca de las ocho, cuando el equipo de Moncloa empezó a ver la gravedad de la situación y Sánchez se puso entonces en contacto con el ministro de Exteriores, Josep Borrell.

A esa hora, justo cuando en Davos comienzan las cenas y las fiestas y decaen las agendas de trabajo, los móviles de muchos de los representantes de organismos internacionales no dejaban de sonar. La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, fue informada por los responsables del departamento regional de los avances de la situación, pero no hubo un comunicado, escueto, hasta ayer. “Nosotros seguimos a la comunidad internacional en el reconocimiento de países y autoridades y a eso nos atenemos”, explicaba ayer el director de Comunicación del FMI, Gerry Rice, en los pasillos del centro de congresos.

En el caso de la Secretaría General Iberoamericana ni siquiera hubo comunicado. Su responsable, Rebeca Grynspan, estaba en la reunión del Hotel Derby cuando estalló la situación en Caracas, aunque no participó en ninguna de las reuniones que los presidentes latinoamericanos mantuvieron a continuación. “No creo que sea el momento en que nosotros debamos pronunciarnos. Hay que esperar y ver”, explicaba.

Sobre las nueve de la noche, Duque, Bolsonaro, Freeland y la vicepresidenta de Perú, Mercedes Aráoz, convocaron a los medios en el centro de Congresos para hacer público su reconocimiento como presidente legítimo de Venezuela al líder de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó. Unas horas después el ecuatoriano Lenín Moreno optaba por subir su propio vídeo a las redes, sumándose con él al pronunciamiento de la Asamblea venezolana. La Alta Representante de Asuntos Exteriores de la UE no hizo público su comunicado hasta pasadas las once de la noche, sin reconocer a Guaidó como presidente.

Una llamada clave

No sería sino hasta la mañana de ayer cuando Sánchez decidió tomar una posición activa en la crisis y le pidió a Albares que le organizara una reunión con los líderes latinoamericanos que están en el Foro. Unas horas más tarde, después de cuadrar agendas y buscar un lugar apropiado, se produjo ese encuentro con Alvarado, Duque y Moreno, y se convocó a los fotógrafos. Sánchez decidió hacer de mediador y hacerlo público, de ahí la información relativa a su llamada personal a Juan Guaidó. “El presidente le ha transmitido el reconocimiento de la total legitimidad de la Asamblea Nacional, pero quiere saber qué quiere hacer una vez que se ha autoproclamado presidente”, explica el diplomático de Moncloa.

Duque y Alvarado dejaban ayer Davos con destino a Panamá, para acudir al encuentro del papa Francisco. Nadie sabía con certeza qué iban a encontrar al aterrizar.

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