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El ministro más influyente de Marruecos, víctima de un boicot a su empresa

Un campaña anónima en Facebook contra el consumo de tres marcas muy populares denuncia la carestía de vida

El ministro marroquí de Agricultura y Pesca, Aziz Ajanuch, en rueda de prensa en Rabat, el pasado 19 de abril.
El ministro marroquí de Agricultura y Pesca, Aziz Ajanuch, en rueda de prensa en Rabat, el pasado 19 de abril. EFE

Marruecos vive estos días un pulso entre el mundo virtual de las redes sociales y el de la economía cotidiana. El pasado domingo 20 de abril se extendió en Facebook una campaña que apela a combatir la carestía de vida y boicotea tres marcas muy conocidas en el país. La campaña ha arrancado tres semanas antes del Ramadán, fechas donde se dispara el consumo, y conmina a mantenerla durante un mes. Al principio de la semana casi ningún medio periodístico se hizo eco de ella. Pero en las redes siguió creciendo su influencia y miembros del Gobierno se han visto forzados a contrarrestarla con sus declaraciones.

La campaña, bajo la etiqueta en árabe, “Déjala que se agríe”, llama a no consumir la leche Centrale, (perteneciente en un 91% a Danone y en un 5% al consorcio industrial del rey Mohamed VI. Y el otro 4% a pequeños accionistas) y el agua Sidi Ali, propiedad del grupo de la familia de Miriem Bensalah-Chaqroun, presidenta de la patronal marroquí. También apela a no repostar en la cadena de estaciones de servicio Afriquia, perteneciente al ministro de Agricultura y Pesca, Aziz Ajanuch, amigo íntimo del rey y segunda fortuna del país, con un capital valorado en 1.800 millones de euros.

El precio del litro de leche Centrale varía según el supermercado y la ciudad, pero ronda en torno a los 80 céntimos de euro. Y en cuanto a la botella Sidi Ali de litro y medio, oscila alrededor de 50 céntimos de euro. Algunas de las personas consultadas que apoyan el boicot aseguran que es una forma de expresar el descontento respecto a la situación económica. Y recuerdan que el nivel adquisitivo en Marruecos no es el mismo que en Europa, aunque algunos productos cuestan casi igual que al otro lado del Estrecho.

Hay muchas preguntas por contestar: ¿Quién ha impulsado el boicot? ¿Por qué ha escogido esas tres marcas y no otras? ¿Qué impacto está teniendo sobre la venta de estos productos? Ni los periodistas locales están haciendo un seguimiento del asunto sobre el terreno, ni las empresas afectadas han ofrecido cifras sobre la repercusión en sus ventas.

Finalmente, Aziz Ajnuch abordó el tema este miércoles durante una conferencia de prensa celebrada en el Salón Internacional de Agricultura de Meknes. Pero Ajanuch se refirió solo a Danone: “Los productos marroquíes siguen evolucionando y la realidad sobre el terreno no va a ser detenida por la web. Los marroquíes necesitan la leche por la mañana y por la noche. Tienen que dar gracias a Dios porque la mayor parte de los productos alimentarios se producen en el interior del país. (…) La campaña de boicot no afectará a la venta de estos productos en el mercado. Es una campaña virtual, no va a afectar a la subsistencia de 470.000 personas que trabajan en el sector lácteo. Esto no es un juego [de niños]. Quienes quieran jugar, solo tienen que irse a otra parte”.

El asunto ha provocado cierta tensión en el Parlamento entre miembros del islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD) y el Reagrupamiento Nacional de Independientes (RNI, liberal), partido que lidera Aziz Ajanuch. Ambas formaciones integran la coalición de seis partidos que gobierna en Marruecos desde hace un año.

El martes 24 de abril el ministro de Economía, Mohamed Boussaid, perteneciente al RNI, utilizó la palabra, “enajenados” para referirse a los impulsores del boicot. Y eso despertó las suspicacias entre ciertos militantes del PJD leales a la figura del exjefe de Gobierno, Abdelilá Benkirán. Enajenados fue el calificativo que usó en octubre de 2016 Benkirán para reconvenir de forma cariñosa a las juventudes de su partido. La intervención del ministro de Economía podía interpretarse como una acusación velada hacia las juventudes, como gestores de la campaña. Las juventudes del PJD tienen fama de ser muy activas y eficaces en Facebook. “Debemos animar a las empresas y a los productos marroquíes”, indicó Boussaid, “no como hacen ciertos enajenados (mdaouikhs, en árabe) que llaman a boicotear empresas marroquíes que están bien estructuradas, emplean a ciudadanos y pagan sus impuestos”.

Varios ciudadanos marroquíes consultados indicaron que la prueba del éxito del boicot es que varios ministros se han visto forzados a referirse a él. Mientras tanto, en Internet la batalla continúa. En la página francesa de Wikipedia de Centrale Danone podía leerse este jueves: “A raíz de una subida exorbitante de precios de materias primas (leche, petróleo y agua), el Pueblo Marroquí ha decidido emprender un boicot desde el 20 de abril de 2018 y durante un mes, contra Central Centrale Laitière, Afriquia y Sidi Ali, a causa de sus monopolios exagerados sobre el mercado y, sobre todo, a raíz de la subida exorbitante de los precios”. El mensaje en Wikipedia indica que estas empresas “están dirigidas por ministros millonarios que supuestamente deberían defender el poder de compra marroquí”.

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