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La Comisión Europea pide a los 28 que tomen medidas ante el espionaje

Merkel y Hollande se reunirán para coordinar una respuesta a Estados Unidos

El rastreo estadounidense al teléfono móvil de Angela Merkel constituye la máxima dimensión a la que el escándalo del espionaje masivo de Estados Unidos podía llegar en Europa y ha estallado justo en medio de una cumbre europea, que ha empezado este jueves en Bruselas y durará dos días. La canciller Angela Merkel, víctima también de las escuchas protagonizadas por la agencia de seguridad nacional estadounidense (NSA), ha señalado que espiarse entre amigos “es inaceptable”. La líder alemana ha dejado claro que ya informó a las autoridades estadounidenses de su malestar por estas prácticas el pasado mes de junio, y que ayer volvió a hacerlo en una conversación telefónica con el presidente de EE UU, Barack Obama.

La Comisión Europea ha reaccionado enérgicamente contra estas nuevas revelaciones. “Es el momento de tomar medidas, no solo de hacer declaraciones”, ha asegurado esta mañana la vicepresidenta de la Comisión y responsable de Justicia, Viviane Reding. En declaraciones al diario alemán Bild, la comisaria luxemburguesa ha retado a los Estados miembros a que aprovechen esta oportunidad para impulsar la regulación europea sobre protección de datos, que lleva meses estancada. Reding pide “una declaración de independencia” de la Unión Europea frente a Estados Unidos y cree vital “mantener una voz fuerte y común” en este asunto para conservar la credibilidad.

El presidente de la Comisión, José Manuel Durão Barroso, también se ha mostrado inusualmente duro. Barroso había señalado antes de entrar en la reunión que las escuchas atentan contra un derecho fundamental, como es el derecho a la privacidad. “Se ha mencionado a la canciller Merkel. Hace pocos años que en una parte de Alemania la policía política espiaba a la gente todos los días. Así que sabemos lo que significa el totalitarismo. Sabemos muy bien qué pasa cuando el Estado usa sus poderes para entrometerse en las vidas de las personas”, ha dicho tras reunirse con sindicatos y patronal europeas. Barroso recordaba así el origen de Merkel, que se crió en la antigua República Democrática Alemana.

Más lejos ha ido el primer ministro belga, el socialista Elio di Rupo, que ha exigido que de la cumbre de hoy salgan medidas concretas. “No podemos aceptar de nadie este espionaje sistemático. No podemos imaginar medidas únicamente a la escala de un país, como Bélgica que es un país de talla mediana. Hay que tomar medidas europeas", ha señalado.

Aunque el ardor de Barroso y Reding a este respecto no siempre es secundado por el resto del Ejecutivo comunitario, las revelaciones sobre el espionaje a Merkel obligan a los Veintiocho a lanzar un fuerte mensaje político de rechazo a las prácticas realizadas por la Administración de Obama. La cumbre europea queda así marcada por un tema que no está en la agenda: el espionaje masivo de Estados Unidos, un escándalo que ha vuelto a estallar en Europa después de que el Gobierno alemán anunciase el miércoles por la noche que tiene sólidos indicios que señalan que la propia canciller, Angela Merkel, ha sido víctima.

Pero la Comisión no critica las prácticas que del espionaje estadounidense tan solo porque supongan una violación de los derechos fundamentales de los europeos. También señalan que estos escándalos tienen un coste económico.

Barroso ha destacado la importancia de impulsar un mercado digital único; y cómo estas revelaciones hacen más difícil que los ciudadanos confíen en la Red como un medio seguro para efectuar operaciones. “Solo el 11% de los europeos compra a través de Internet fuera de su país. Es un porcentaje muy pequeño”, ha asegurado.

Merkel y el presidente francés, François Hollande, tratarán el tema en Bruselas, según anunciaron esta mañana ambos países. "Van a coordinar su reacción" ante el espionaje, señalaron fuentes oficiales francesas. La canciller telefoneó este miércoles a Barack Obama para protestar. La Casa Blanca negó que el móvil "esté siendo espiado o vaya a ser espiado en el futuro", aunque no quiso aclarar si lo había sido en el pasado. El diario francés Le Monde ha revelado que Francia también ha padecido el espionaje masivo y que millones de llamadas han sido monitorizadas. Los servicios secretos españoles, según ha revelado El País, están convencidos de que el espionaje masivo también ha afectado a España, no a personajes políticos concretos, pero sí con el control de llamadas.

El asunto se iba a abordar de manera residual, con una referencia por parte de Francia —y a la que España no tenía previsto añadir nada, según fuentes diplomáticas— pero la dimensión que ha alcanzado el escándalo lo situará, probablemente, entre los asuntos de interés. Los gobernantes revisarán el proyecto de crear una nueva norma europea de protección de datos, básicamente para constatar los retrasos que acumula.

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