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Reñida batalla por la presidencia de Ucrania

Con el recuento del escrutinio casi finalizado (98,36% de los boletines), el jefe del partido Regiones, Víktor Yanukóvich, afianza su posición de cabeza con 35,3%, seguido de la primera ministra Yulia Timoshenko con 25%

Separados por una diferencia de más de diez puntos, el pausado y previsible Víctor Yanukóvich y la hiperactiva y sorprendente Yulia Timoshenko han iniciado ya su campaña para la segunda vuelta de las presidenciales de Ucrania. La batalla entre estos dos políticos promete ser reñida. Su primer objetivo ha sido el de captar el voto de los candidatos que no se clasificaron en los comicios del domingo.

Con el recuento del escrutinio casi finalizado (98,36% de los boletines), el jefe del partido Regiones, Yanukóvich, había afianzado su posición de cabeza con 35,3%, seguido de la primera ministra Timoshenko con 25%. Ucrania se había dividido de nuevo en dos zonas, una la del Este y Sur que dio su voto masivamente al oriundo de la zona minera de Donetsk, y otra, en el Oeste, Norte y Centro, que votó por la carismática primera ministra.

Ésta, sin embargo, cosechó algún contratiempo como el de quedar tercera en su región natal de Dnepropetrovsk, después de Yanukóvich y de Serguéi Tigipko, el tercer clasificado en la lista general con un 13%.

En las zonas occidentales, cuna de la ideología nacionalista, Timoshenko pudo captar el voto de los partidarios de Víctor Yúshenko, el presidente encumbrado por la Revolución Naranja, y castigado ahora por sus conciudadanos. Yúshenko se clasificó en quinto lugar con 5,49%,un porcentaje que por lo menos le da esperanzas de que su partido (Nuestra Ucrania) podrá, de mantener este nivel, conseguir escaños en las futuras elecciones parlamentarias.

Elecciones de "gran calidad"

Las elecciones en Ucrania fueron de "gran calidad" y mostraron "significativos progresos en relación a comicios anteriores", según las conclusiones preliminares de los observadores de la OSCE. Estos subrayaron que el marco legal electoral es todavía deficiente, pero fueron sumamente elogiosos tanto sobre el desarrollo de la campaña como sobre los progresos de la joven democracia ucraniana. Resulta así que los que más se desgañitan sobre la posibilidad de fraude son los mismos ucranianos y especialmente el equipo de Yulia Timoshenko, lo que podría ser parte de una maniobra electoral.

Sobre las relaciones ucraniano-georgianas gravita el asunto de los observadores georgianos que se presentaron sin haber cumplido las formalidades y sin poder acreditar ni su lugar de trabajo ni su experiencia en observación electoral y sin dar los datos sobre su domicilio. A la vista de estas circunstancias, la Comisión Electoral Central (CEC) rechazó a 1.466 de las 2.011 solicitudes -todos hombres y una sola mujer- presentadas por el embajador de Georgia en Kiev. Este hecho hace pensar que el presidente Mijaíl Saakashvili, gran amigo de Víctor Yúshenko, decidió participar de alguna forma en las elecciones de Ucrania.

"Llama la atención que a Polonia le bastara con 96 observadores y Georgia necesitara más de dos mil", señalaba Mijailo Ojendovskii, miembro de la comisión electoral ucraniana. La presencia de los georgianos que se presentaron en Donetsk, la región de Yanukóvich, resultaba intimidatoria para los votantes, según medios de Regiones. "Al margen de los aspectos jurídicos, Georgia debería explicar este asunto que puede perjudicar la relación entre Kiev y Tbilisi", dijo Leonid Kozhara, el responsable de la política exterior de Regiones. Yúshenko ha apoyado activamente a Saakashvili frente a Rusia, lo que es poco probable que continúe de llegar al poder Yanukóvich.

En medios de Regiones hay preocupación por las iniciativas que pueda tomar Yulia Timoshenko en esta segunda y encarnizada vuelta de la campaña. También les preocupa que Timoshenko denuncie un presunto fraude en el caso de no conseguir la victoria y trate de organizar nuevas protestas en la calle como en el otoño de 2004. De entrada la primera ministra ha intentado ya captar a los votantes de Víctor Yúshenko, mientras Yanukóvich ha dicho que está dispuesto a incorporar a su programa parte de las plataformas de los candidatos derrotados.