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Si tu ayuntamiento no tiene déficit este 2020 quizás tenga malos gestores

La pandemia de COVID19 pone a prueba la resiliencia financiera de las ciudades europeas

Una mujer con máscara empuja un cochecito en el Puente del Milenio, en pleno brote de coronavirus (COVID-19), en Londres, el pasado 15 de mayo de 2020.
Una mujer con máscara empuja un cochecito en el Puente del Milenio, en pleno brote de coronavirus (COVID-19), en Londres, el pasado 15 de mayo de 2020. REUTERS

El éxito de las ciudades depende de cómo se gestionen. Con el golpe de la Covid19 afectando principalmente a ciudades y áreas metropolitanas más grandes y más densamente pobladas, esta afirmación es aún más válida. Seis CEOs y CFOs de las ciudades de Amsterdam, Burdeos, Barcelona, Hamburgo, la City de Londres y Trondheim, han discutido recientemente en un encuentro virtual las respuestas de gestión financiera que han puesto en marcha y cómo están lidiando la crisis y el "tsunami" económico que ha supuesto. Como se sabe por experiencia, una gestión financiera sólida y, por lo tanto, la sostenibilidad de los gobiernos locales, no sólo es un ingrediente clave para el crecimiento y la prosperidad, sino que es especialmente eficaz en una era en que la emergencia por la pandemia requiere ser resilientes.

La ciudad de Amsterdam estructura su respuesta en un plan de tres fases claves:

  1. Estabilizar.
  2. Apoyar a la economía y prevenir la desintegración social.
  3. Recuperar la economía de la ciudad, para lo que, como primera respuesta se creó un fondo inmediato de 50 millones de euros.

Otras ciudades están contraviniendo la Covid19 con acciones similares, primero con financiación inmediata, a través de subvenciones y subsidios. Hamburgo, por ejemplo, gastó 250 millones de euros en la primera semana en ayuda financiera. La city de Londres apoya a las empresas y a los residentes, respaldados por el gobierno central a través de un fondo de "dificultades" destinado a pagar impuestos municipales de los que no tienen ingresos y la decisión de suspender tarifas comerciales durante un año para el comercio minorista, la hostelería y el ocio. Burdeos ofrece asistencia financiera a empresas con menos de 5 empleados mediante subsidios y préstamos garantizados.

Barcelona, una de las ciudades financieramente más saludables del sur de Europa y con superávit el año pasado, introdujo órdenes de emergencia tributaria, es decir, reprogramación del pago de impuestos locales (demora hasta julio) para el sector del turismo y la gastronomía, que van incluso hasta el año 2021, así como mayores gastos en trabajadores de la salud, servicios sociales (subsidios de emergencia, refugio para personas sin hogar, servicios de atención domiciliaria) y equipos de tecnologías de la información para fomentar el teletrabajo.

La contratación pública juega un papel fundamental en este panorama para inyectar suficiente liquidez a los actores que la necesitan. Las ciudades han asegurado su continuidad. Londres, a solicitud del gobierno central, tiene que pagar el 25% de los contratos por adelantado, por ejemplo, para todas las empresas constructoras. Barcelona está garantizando los contratos a los proveedores. Trondheim es un caso especial, ya que cuenta con muchos menos infectados entre su población, creó un paquete de contrataciones para estimular a las empresas locales con medidas para acelerar la reconstrucción y las inversiones más pequeñas.

A partir de las primeras acciones la gran pregunta ahora es: ¿cómo se aborda la resiliencia financiera a nivel de un ayuntamiento después de la Covid19?

Los ingresos de los gobiernos locales se ven afectados principalmente por el descenso o incluso el colapso de los impuestos turísticos (Amsterdam, Barcelona y Burdeos), por la disminución de las tarifas en aparcamientos o en transporte público (Londres, Hamburgo) y la pérdida de impuestos comerciales (aproximadamente el 40% de las empresas en Londres actualmente no paga impuestos).

Esta disminución drástica de los ingresos conduce a la discusión sobre el déficit público y la deuda en nuestras ciudades dentro de los límites de los legales respectivos que destacan las diferencias. La mayoría de estas ciudades europeas optaron no recortar los gastos para 2020 y reequilibrar el presupuesto en los próximos años. O "Si no tiene déficit este año (en su ciudad o ayuntamiento), es un mal gerente", como bromeaba uno de los gestores públicos participantes del encuentro virtual.

Los ingresos de los gobiernos locales se ven afectados principalmente por el descenso o incluso el colapso de los impuestos turísticos (Amsterdam, Barcelona y Burdeos), por la disminución de las tarifas en aparcamientos o en transporte público (Londres, Hamburgo) y la pérdida de impuestos comerciales (aproximadamente el 40% de las empresas en Londres actualmente no paga impuestos)

Amsterdam no recortará los gastos este año, el presupuesto de 2020 mostrará un (gran) déficit, que no dará lugar a sanciones, sino a un reequilibrio en los próximos años. Una filosofía similar es seguida por Hamburgo. En general, los gobiernos locales alemanes no se enfrentan a la quiebra en este momento. Por lo tanto, no se prevén recortes de gastos a corto plazo en Hamburgo; también debido a que el "freno de la deuda" constitucional, que impide que los gobiernos federales y estatales contraigan deuda, se canceló este 2020.

La situación en el Reino Unido es diferente para los gobiernos locales, donde por ley, normalmente no se les permite ejecutar deudas. La ciudad de Londres ralentiza los proyectos de construcción (inversión) más grandes en aproximadamente un año para garantizar el flujo de caja. Barcelona se enfrenta a limitaciones bajo la legislación vigente; mientras el gobierno central puede aplicar fuertes sanciones si las expectativas de déficit están en el horizonte financiero. Por suerte y como se destacó anteriormente, el Ayuntamiento de la capital catalana tiene una buena posición líquida y puede asumir este primer impacto. Sin embargo está tomando medidas presionando al gobierno central —en cooperación con otras grandes ciudades españolas— para aliviar las regulaciones de déficit bajo esta circunstancia excepcional con el fin de asegurar que nadie (en la ciudad) se quede atrás.

Durante el encuentro, hubo un gran consenso respecto a las lecciones más positivas de los efectos de la Covid19: el alto grado y la voluntad de cooperación y asociación entre ciudades, municipios y también con otros actores nacionales y locales como bancos, inmobiliarias y empresas del sector alimentario en el caso de Ámsterdam. Tanto en Francia, con Burdeos, como en el Reino Unido con Londres, se han creado grupos de coordinación al máximo nivel entre los municipios en los que el intercambio se realiza en línea semanalmente o incluso con mayor frecuencia. Trondheim destacó la buena cooperación con el gobierno central y también con otros municipios para la búsqueda de soluciones para las empresas. Dichas alianzas son importantes factores de éxito para captar e intercambiar rápidamente hechos y hallazgos, así como para tomar decisiones y acciones en relación a la pandemia. Por ejemplo, comprar máscaras conjuntamente. 

Finalmente, parece que las ciudades que mejor afrontan este escenario de emergencia aúnan el conocimiento, las capacidades y las habilidades de sus líderes y cargos públicos para diseñar las estrategias de respuesta ante pandemias, así como para "liderar con el ejemplo". La excelente gobernanza y gestión pública como "factores determinantes" en cualquier escenario de gestión de crisis y de recuperación posCovid19 seguirá siendo crucial en cualquier ciudad durante los próximos meses.


Alexander Heichlinger es experto senior y consultor en ciudades y gestión pública local; fue fundador y presidente del grupo de ciudades CEFG y es exmiembro del Instituto Europeo de Administración Pública (EIPA).

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