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El retorno (para quedarse) del envase retornable

‘Loop’ permite comprar en el super y apostar a la vez por el residuo cero

Vuelven las botellas de vidrio para la leche: envase sostenible y reciclable donde los haya Ampliar foto
Vuelven las botellas de vidrio para la leche: envase sostenible y reciclable donde los haya

Recuerdo que de niña el propietario de la lechería debajo de casa nos traía una vez a la semana una caja de botellas de vidrio de leche. Las depositaba en un armarito de la cocina y después recogía y se llevaba las vacías. Esta imagen que para muchos parece proyectarnos de vuelta hacia el siglo pasado está volviendo y se está convirtiendo en el colmo de la modernidad.

Loop es una iniciativa de origen estadounidense que aterrizó en Francia en mayo del año pasado gracias a un partenariado con Carrefour. Se trata de ofrecer al cliente de supermercado los mismos productos que en el lineal convencional pero empaquetados en envases sostenibles y retornables: botellas de vidrio para las bebidas, cajas de metal para las galletas, lo dicho, un retorno al pasado.

Para limpiar los envases se sirven de una tecnología como la utilizada para esterilizar los dispositivos medicales

La compra es encargada en una plataforma en línea y entregada a domicilio en las bolsas loop, reutilizables ellas también y especialmente concebidas para evitar el desperdicio de tanto material de entrega de un solo uso que acaba en el container de turno. Por cada producto comprado, se paga una pequeña cantidad en concepto de depósito por el envase, depósito que no hay que volver a pagar cuando se vuelve a comprar el mismo producto.

Una vez que ha sido consumido el producto, Loop se encarga de recoger los envases vacíos, los limpia y los reutiliza para otro pedido. Una botella de aceite, por ejemplo, puede reutilizarse unas cien veces: el comercio electrónico se abona a la economía circular. De momento el servicio está disponible en varias zonas del París metropolitano así como en Lille (en el norte de Francia) y cuenta con unos 10.000 usuarios. Esperan extenderse en el corto plazo por todo el territorio francés. De hecho la plataforma Loop (que significa bucle en inglés) está también disponible en una parte de los Estados Unidos y va a implantarse este mismo año en Australia, en el Reino Unido, Canadá y en Japón y en el 2021 en Alemania.

La entrega y recogida de los envases se realiza en una bolsa especialmente concebida para ello
La entrega y recogida de los envases se realiza en una bolsa especialmente concebida para ello

En el catálogo en línea de Loop en Francia se ofrecen productos de alimentación así como de higiene, de menaje del hogar, de papelería y para animales. Entre las marcas que se han sumado al juego, 25 clásicos de la agroindustria como Coca-Cola, Milka y Tropicana. Esta pequeña revolución (o involución según como se mire) en los hábitos de compra supone una gran inversión y también una pequeña gran revolución para el sector.

De repente hay que repensar los contenedores de los productos. Si la lógica antes de “entrar en bucle” era de concebir envases lo más baratos posibles, la nueva dinámica obliga a repensarlos de manera que tengan un ciclo de vida lo más largo posible; que puedan limpiarse según las normas más exigentes pero haciendo uso del mínimo de agua y de energía; y que una vez llegados a fin de vida, puedan ser reciclados. Según cuentan en su página web, para limpiar los envases se sirven de una tecnología similar a la utilizada para esterilizar los dispositivos médicos.

¿Por qué poseer el envase cuando queremos consumir sólo el contenido?
¿Por qué poseer el envase cuando queremos consumir sólo el contenido?

La semana pasada comentábamos aquí mismo que Intermarché había decidido a finales del año pasado modificar el contenido de 900 de sus productos de alimentación para mejorar la nota en la aplicación Yuka. Hoy escribo de cómo las grandes marcas de la producción agroalimentaria están ya modificando el continente, el empaquetado para, también en este caso, satisfacer las nuevas expectativas de los consumidores. Podríamos concluir que todo este cambio de unos y otros no es tan relevante como parece porque responde únicamente a intereses comerciales, lo que no deja de ser cierto. A mi modo de ver hay que celebrar que se produzca el cambio, por las razones que sea, porque en sí es buenísimo y habla del poder del consumidor empoderado. Ahí es nada.

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