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Caracas, una de las ciudades más peligrosas del planeta

Presos suplican por comida y agua en sus celdas en una estación de policía en Caracas. Ver fotogalería
Presos suplican por comida y agua en sus celdas en una estación de policía en Caracas.

La crisis económica, social y política de Venezuela ha transformado Caracas en una de las ciudades más peligrosas del planeta. En ella mueren unas 40 personas al día. Y el hambre se ha convertido en un catalizador de la violencia: muchos de los crímenes —de homicidios a secuestros— están relacionados con la escasez alimentaria

LA NOCHE QUE LO MATARON, Keiber Cubero no estaba atracando un banco, sino un restaurante. Tras forzar la entrada, Keiber pasó de largo frente a la caja registradora y se dirigió directamente a las neveras: no buscaba dinero, buscaba comida.

En Venezuela, cinco años de crisis económica han provocado que el dinero valga menos que el papel en el que está impreso y 9 de cada 10 hogares reconocen que no tienen ni para hacer la compra. La angustia provocada por las neveras y los estómagos vacíos ha desencadenado una nueva ola de crímenes que tienen por móvil el hambre. Como señala el Observatorio Venezolano de Violencia, los alimentos se han convertido en un catalizador para la delincuencia. Muchos se han visto obligados a recurrir a la violencia para llevar algo de comida a casa.

La inseguridad forma ya parte de la vida cotidiana. Los robos y secuestros se han convertido en una importante industria. Las consecuencias se sufren en las calles: más de 1.200 personas —unas 40 al día— han muerto de forma violenta en Caracas entre enero y octubre de este año, según el proyecto Monitor de Víctimas.