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La tarea titánica de informar sobre África

La información sobre un continente que empieza a 14 kilómetros de España ha quedado fuera de las cabeceras, los libros de texto, las universidades o las películas durante décadas... ¿Qué hacen y pueden hacer los medios para cambiarlo?

Una de las mesas de ponentes durante el II encuentro de periodistas África  España, organizado en Madrid por Casa África.
Una de las mesas de ponentes durante el II encuentro de periodistas África / España, organizado en Madrid por Casa África.

Por dónde empezar a contar sobre África. Por qué contexto. Quizás por los 500 años de esclavitud, de pueblos desmembrados para levantar Europa y América, o por otros cuantos siglos de colonialismo y secuelas de imposición de dominio del hombre blanco en el continente. O por la explotación exacerbada de personas y recursos mineros y naturales para el bienestar del Occidente, o por las miles de toneladas de peces esquilmados de sus costas para alimentar al norte. O igual mencionar los residuos mundiales trasladados a sus territorios. O más reciente, las sequías inauditas consecuencia de un cambio climático que no producen tanto allí pero que sufren los africanos de los primeros, y que les hará dependientes de los productos que compren, precisamente, a los industrializados. O que después emigren y se rechacen en las fronteras.

A esta mínima retrospectiva que implica de forma directa a Europa, en sus ámbitos públicos, empresariales o civiles, habría que sumarle interminables conflictos e intereses, políticos corruptos africanos, como en cualquier otro lugar, o ventas de tierras a extranjeros, entre otras informaciones que darían solo algo de contexto a 55 países, marcados antinatura a trazo de regla, cada uno con una historia e identidad diversa. “España no tuvo un gran peso colonialista en África, pero los intentos de las superestructuras para que olvidemos el colonialismo dejó el continente hecho unos zorros”, declaró José Naranjo, colaborador de EL PAÍS en África occidental, durante el II encuentro de Periodistas España-África. Otras formas de comunicar África, organizado por Casa África y celebrado el pasado viernes en Madrid y en el que participó la redacción de Planeta Futuro/EL PAÍS.

La información sobre un continente que empieza a 14 kilómetros de España ha quedado así fuera de las cabeceras, los libros de texto, las universidades o las películas durante décadas. El reto de los periodistas ahora es procurar cambiar la inercia en un lugar clave para cumplir esa frase mítica del periodismo que se basa en difundir aquello que alguien no quiere que se publique. "Es imposible que te interese algo que no conoces”, añadió Gemma Parellada, reportera para varios medios en África subsahariana, quien insta a que la información de los países africanos, como la de otros lugares, sea transversal a todas las secciones del periódico. “Que esté en Economía, en Cultura, en Sociedad", detalló, de forma que la imagen que se tiene de él no quede reducida a las noticias de Internacional. "Cuando algo no está representado no existe. Es importante siempre conocer el contexto histórico", consideró también Eduardo Saldaña, miembro directivo de El orden mundial, un medio de análisis especializado en realizar mapas e infografías para entender las peculiaridades de cada región.

Los periodistas que informan sobre África se enfrentan pues a un desinterés generalizado de la población, saber que probablemente su texto no sea el que más se lea ni más clicks tenga, ni ocupe grandes portadas ni muchos minutos de radio y televisión, o a contenidos o imágenes que puede no apetecer ver. Trabajos que para ser publicados, y no siempre bien pagados, como denuncia la profesión, requieren en ocasiones de una cruzada quijotesca del redactor con el medio. "Un error es echar siempre la culpa a los jefes. Para encontrar una buena historia sobre África tienes que perserverar tú. Es el toma y daca de luchar con un espacio limitado", dijo el histórico periodista Alfonso Armada.

“Es imposible que te interese algo que no conoces”, dice Gemma Parellada, reportera para varios medios en África subsahariana

Esto a pesar de que, si la labor del periodista consiste en denunciar la ausencia de derechos, en fiscalizar a los poderes públicos y en visiblilizar lo silenciado, en África hay material. Una dinámica que se vuelve por otro lado en una espiral perversa porque, si solo se publica lo negativo, ese lastre histórico de forma difícil superará lo que el exjugador senegalés de baloncesto Sitapha Savané pronunció en su discurso inaugural: "El 90% de la información sobre África es guerra, hambre, pobreza, epidemias y safaris", señaló el deportista. "No creo mucho en el periodismo en positivo, aunque en el caso de África llevamos al extremo nada más que eso y se solucionaría con un trabajo honesto y buena praxis", señaló la periodista de El confidencial Trinidad Deiros. "Convertir África en noticia sin emergencia es muy complicado. Hace falta más profundidad y análisis para complementar la información", consideró Miguel Ángel Rodríguez, responsable de estrategia digital de Cruz Roja.

Una emergencia cronificada es el caso de la emigración, que arrastra 30 años de cadáveres en la Frontera Sur de España, y en este caso, sí lleva a las portadas rostros y números de africanos sin nombre. "El fenómeno migratorio ha secuestrado la imagen del continente africano", añadió Naranjo, una situación que la periodista de la Cope y doctora Beatriz Mesa vio como una "oportunidad" para acercar África a España. "Se puede hablar del continente, de la causas, del derecho a moverse de manera natural", señaló Mesa. "Hay que luchar por la percepción de otra realidad, quisiera que mis hijos se críen con una imagen diferente de su país", instó Savané.

"Convertir África en noticia sin emergencia es muy complicado. Hace falta más profundidad y análisis para complementar la información", señala Miguel Ángel Rodríguez, responsable de estrategia digital de Cruz Roja

También hay material para ello: los efectos de las migraciones, demostrados como positivos en numerosos estudios económicos; las demandas que generarán las previsiones demográficas, que indican que Africa duplicará su población y llegará a los 2.400 millones en 2050; la inmersión de Internet entre la población y la lucha de la juventud por desbancar a los dinosarios africanos; el poder creciente de la mujer en organismos públicos; el turismo como emergente económico y cultural; los movimientos de diseño, música o cine; los avances tecnológicos, el interés por aprender español, o nuevos sistemas de producción gestionados de forma sostenible... son solo algunos de ellos.

Temas que, mientras que los medios generalistas rumian sobre su interés, cubren una renovada proliferación de plataformas como Wiriko, Afribuku, Africaye, Ebiz, Wanafrica, The Conversation, Altaïr o el blog África no es un país. Portales a los que se sumará la unión de los afrodescendientes españoles, que se han asociado para contar las realidades desde su perspectiva, como adelantó el sociólogo Edmundo Sepa. Los expertos en redes sociales de las dos orillas también se alían para difundir informaciones sin hueco mediático. Pero queda por hacer. "La información sobre África sigue sin tener el espacio que se merece", declaró Luis Padrón, presidente de Casa África, en la inauguración del evento. Aquí están los valientes que informan sobre África en un titular, para quedarse, y sumar.

Participantes en el II encuentro de periodistas África-España, en Madrid. ampliar foto
Participantes en el II encuentro de periodistas África-España, en Madrid. Casa África

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