Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La táctica para evitar el paro que España ignora una y otra vez

La Real Academia de Ciencias presiona a los políticos para que den prioridad a la investigación en los Presupuestos como estrategia para evitar el desempleo

Una investigadora del Instituto Español de Oceanografía durante una campaña de investigación a bordo del buque 'Ramón Margalef'.
Una investigadora del Instituto Español de Oceanografía durante una campaña de investigación a bordo del buque 'Ramón Margalef'.

España es líder en Europa en paro juvenil y lo seguirá siendo hasta que no rectifique su política de inversión en ciencia. Es el mensaje que ha lanzado hoy la Real Academia de Ciencias Exactas Físicas y Naturales en un intento de revertir la tendencia que ha tomado el país en este campo, totalmente contraria a la de la inmensa mayoría de países europeos.

“Nos jugamos muchas cosas como país, entre ellas la cantidad y la calidad del empleo”, ha advertido Jesús María Sanz-Serna, presidente de la RAC, durante la presentación de la Declaración sobre la financiación y gestión de la investigación científica en España. Este documento aprobado por el pleno de la academia denuncia el estado “crítico” de la I+D+i en España y conecta la inversión en estas áreas con la riqueza del país y su capacidad para generar empleo. El documento se ha presentado el mismo día en el que se ha anunciado que el paro aumentó el mes pasado en 52.195 personas, hasta los 3,2 millones.

“Los países que más invierten en investigación son los que tienen menos desempleo”, ha explicado Esteban Domingo, académico encargado de la redacción del documento, que ha sido enviado al ministro de Ciencia, Pedro Duque, la presidenta de las Cortes, Ana Pastor, y a los presidentes de todas las comunidades autónomas. “En 2018 la inversión en I+D+i de España constituyó el 67% de la que había en 2008. Mientras en promedio, los países de la Unión Europea han aumentado su inversión en este campo un 30% durante la crisis, España la ha reducido un 10%”, ha resaltado Domingo, que ha exigido “una rectificación” de esta tendencia. “Esta debe ser una cuestión de Estado, nos jugamos la solidez económica y social del país”, ha añadido. La declaración menciona ejemplos internacionales, como EE UU, donde asegura que “el 50% del volumen económico deriva directamente de la inversión en ciencia, que es del 3% del PIB”. También destaca el ejemplo del Proyecto Genoma Humano, en el que se invirtieron “3.800 millones de dólares y rindió 796.000 millones (200 veces más de lo invertido) y creó 310.000 empleos”.

Los académicos hacen ocho recomendaciones para mejorar la eficacia de la inversión en investigación, como reformar un sistema de I+D+i que "es inflexible, burocratizado e imprevisible”. También resalta la importancia de la concienciación social para que los políticos se vean obligados a tomar medidas en este campo y que a su vez conecta ciencia y educación. “Una educación crítica y estimulante de curiosidad e interés por lo desconocido favorece el aprecio por la ciencia”, destaca el documento. “España necesita políticas científicas y educativas mantenidas en el tiempo, con líneas de actuación propuestas por investigadores en el caso de la ciencia y enseñantes en la educación. Un ejemplo de cómo un pacto para la ciencia y la educación marcó la transición entre pobreza y riqueza lo ofrece la Finlandia de los años 1960-1970”, resalta el documento.

Los académicos creen que el sistema de I+D+i "es inflexible, burocratizado e imprevisible"

La declaración propone un sistema de inversión “generalista” frente a otro enfocado en “áreas prioritarias” y exige a los políticos que “revisen las prioridades de los Presupuestos Generales del Estado a la luz de la importancia de la ciencia como fortaleza económica y social".

En este sentido los académicos han destacado la creación de un Ministerio de Ciencia, pero han resaltado que, por el momento, “no ha dado pasos concretos” para resolver los problemas más acuciantes, en parte por la “incertidumbre”de si los Presupuestos de 2019 saldrán adelante. Los académicos consideran que el aumento de las partidas de ciencia que prevé el Gobierno, de 273 millones de euros, es “modesto”, y han criticado duramente que el 45% de toda esa cantidad sea en forma de préstamos que en su mayoría no se conceden. “El problema no es que se destine este dinero principalmente a empresas, sino que en realidad el Gobierno sabe que no se van a gastar esas partidas, es un dinero ficticio”, ha denunciado Sanz-Serna. La recomendación de los académicos, en línea con la de otras instituciones y con la proposición no de ley aprobada en el Congreso en 2013 con el apoyo de todos los partidos menos el PP, es que España haga un esfuerzo en los próximos años para alcanzar la media europea de inversión en I+D+i, del 2% del PIB.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información