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El arma más poderosa

La Fundación BBVA entrega los premios Fronteras del Conocimiento con un alegato por la ciencia como herramienta básica en la toma de decisiones

Los galardonados con los premios Fronteras del Conocimiento, en la sede de la Fundación BBVA.
Los galardonados con los premios Fronteras del Conocimiento, en la sede de la Fundación BBVA.

Criterios científicos para hacer frente a la posverdad

El presidente de la Fundación BBVA, Francisco González, defendió la importancia del criterio científico en la era de la posverdad, marcada por el "fluir de informaciones sin filtros" y en la que puede ser “difícil distinguir el conocimiento validado de las narrativas fabricadas por “intereses espurios”.

“En tres décadas se ha pasado de un acceso limitado y asimétrico a la información y el conocimiento a una situación de sobreabundancia, un cambio al que no cabe sino dar la bienvenida, pero que a la vez plantea el problema de orientarse en un océano de información de fuentes y finalidades dispares”, defendió. El reto resulta mayor con el auge de las redes sociales, fuente de información para amplios segmentos de la población y en las que los datos contrastados “se presentan al lado de opiniones subjetivas e interesadas”. “Falsedades deliberadas, ocultamiento de la verdad y propaganda no son fenómenos nuevos, pero sí es nuevo el relativizar sin rubor el mejor conocimiento”, advirtió González.

“Tenemos una ciencia poderosa, pero en las decisiones individuales y sobre todo públicas, con frecuencia, no se utiliza ese potencial porque se niega su validez o se pone en pie de igualdad con opiniones carentes de fundamento”. Con estas palabras, el presidente de la Fundación BBVA, Francisco González, se ha dirigido a los galardonados en la décima edición de los Premios Fronteras del Conocimiento de la entidad financiera, dotados con 3,2 millones de euros. En un acto celebrado en el palacio del Marqués de Salamanca, en Madrid, González ha llamado a fortalecer la cultura científica de la sociedad para la toma de decisiones.

Omar Yaghi | Ciencias básicas

En su discurso de agradecimiento, el químico jordano-estadounidense ha defendido la investigación básica como un trabajo “hacia lo desconocido, sin garantías de éxito, buscando la emoción del descubrimiento”. Yaghi ha resaltado la importancia de los cristales MOF y COF (nuevos materiales altamente porosos), para “cosechar agua del aire del desierto y capturar dióxido de carbono de la atmósfera". "Están siendo estudiados por más de un millar de investigadores de todo el mundo”, ha afirmado.

James P. Allison | Biomedicina

“He tenido la suerte de ver los hallazgos de mi investigación traducirse en una nueva y potente estrategia terapéutica contra el cáncer”, ha destacado el inmunólogo de EEUU, quien ha recordado a una paciente a la que salvó la vida tras haber sido deshauciada por un melanoma hace 13 años. La mujer participó en un ensayo clínico de un fármaco por entonces experimental, la llamada terapia anti-CTLA-4. “Desde luego, todavía queda mucho por hacer. No hemos podido tratar con éxito cánceres como el de páncreas y el glioblastoma. Seguiremos trabajando y esperamos avanzar en el futuro próximo”, ha dicho.

Rosemary y Peter Grant | Ecología

El matrimonio de biólogos británicos ha defendido la importancia de conservar la biodiversidad tras décadas de investigación en las Galápagos. “Saber cómo mantener la biodiversidad en un mundo frágil que experimenta degradación medioambiental a escala global es uno de los desafíos más críticos a los que nos enfrentamos. Un mensaje de nuestra investigación es que ni las especies ni los medios son entidades estáticas: están siempre cambiando y hay que hallar cómo conseguir que ambos sean capaces de seguir cambiando en su medio natural. De ahí que la evolución sea el vínculo entre la ecología y la conservación”, han defendido.

Shafi Goldwasser, Silvio Micali, Adi Shamir y Ronald Rivest | Tecnología de la información

Los investigadores han señalado que sus contribuciones han hecho posible que la criptografía pase de ser “una antigua forma de arte” a “una ciencia joven” con claroscuros. La parte negativa es la "existencia de adversarios extremadamente poderosos que pueden leer todos tus mensajes, generar mensajes falsos o modificar tus contraseñas y tus bits aleatorios". Sin embargo, también han defendido la criptografía como una de las ramas más optimistas de la ciencia porque muestra cómo puedes superar esas dificultades con el poder de las matemáticas y de algoritmos computacionales como los desarrollados.

Foto de familia de los galardonados.
Foto de familia de los galardonados.

Timothy Bresnahan, Ariel Pakes y Robert Porterhafi | Economía, finanzas y gestión

El galardón ha distinguido la organización industrial empírica, el campo de la microeconomía que estudia los mercados imperfectamente competitivos, es decir, casi todos. Sus investigaciones se centran en “la regulación de los mercados cuando la competencia es imperfecta”, para lo que han desarrollado herramientas que han permitido analizar los efectos de las fusiones, la desregularización, el diseño de los mercados de subastas y de seguros, entre otros fenómenos, sobre el bienestar del consumidor, la productividad y la rentabilidad.

Kaija Saariaho | Música contemporánea

La compositora finlandesa trabaja con ordenadores para componer música desde 1982. “He utilizado la tecnología como un microscopio para saber más del sonido”, ha dico. En su discurso, ha reivindicado el “papel fundamental de la música para la humanidad” y recordado lo mucho que comparten música y ciencia, que “con frecuencia se han alimentado mutuamente”. “Donde la ciencia invoca los hechos, la música entra sin palabras, a veces muy profunda e inesperadamente, como un olor (...) La música tiene su propia lógica, que percibimos con el tiempo, a menudo a través de varios sentidos a la vez; oímos instrumentos interpretar diferentes papeles, vemos a músicos reaccionar a la música que tocan, nos emocionamos, sentimos felicidad, tristeza, soledad o pertenencia. Nos olvidamos de nosotros mismos para saber de los demás y descubrir otras maneras de percibir el mundo que nos rodea”, ha afirmado.

William Nordhaus | Cambio climático

El economista de la Universidad de Yale (EE UU) ha mostrado su convicción en que es necesario un impuesto al carbono. “El cambio climático está sucediendo porque los procesos industriales dan lugar a un subproducto indeseable, los gases invernadero. Si despiertas a economistas en mitad de la noche y les preguntas qué habría que hacer con las externalidades, casi todos te dirán: ‘Grávenlas, por favor, y déjenme seguir durmiendo’. De seguir despiertos, los economistas añadirían: ‘Es el impuesto del carbono’. Quienes se toman en serio ralentizar el cambio climático, gradualmente están llegando a entender que poner precio a las emisiones de carbono es la forma primordial de ralentizar el cambio climático. Una manera fácil de pensar en esto es el dicho ‘Grava lo malo, no lo bueno’. Simple y acertado”.

Nubia Muñoz | Cooperación

La epidemióloga colombiana ha llamado la atención sobre la elevada mortalidad por cáncer de cuello uterino en países en desarrollo: “Tal vez porque, tratándose de un cáncer que afecta eminentemente a mujeres de países pobres, no se le ha dado la importancia que merece”, ha dicho. También ha subrayado la eficacia de la vacuna contra el agente causante de este cáncer y también que su uso debe extenderse cada vez más allá donde es más necesario: “Lo trágico es que a pesar de que estas dos armas han estado disponibles durante más de 10 años, el cáncer de cuello uterino continúa siendo un gran problema de salud pública. Cada año se diagnostican en el mundo más de medio millón de casos y 280.000 mujeres mueren por él. La gran tragedia es que un 85% de los casos ocurre en los países en vías de desarrollo afectando a mujeres jóvenes, que al morir dejan desprotegida una familia que se sume aún más en la pobreza”.

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