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Los imprescindibles de Kihurio

Las entidades de vecinos llamadas COWSO son la clave para garantizar la correcta gestión del agua en las aldeas de Tanzania

Imanel Venance, Dima Aberi, Zainab Mbasa y el técnico Shamba Nkondo, del COWSO de Kihurio. Ampliar foto
Imanel Venance, Dima Aberi, Zainab Mbasa y el técnico Shamba Nkondo, del COWSO de Kihurio.

De entre los múltiples usos del agua del río Yongoma, el consumo doméstico (beber, cocinar, higiene personal...) es prioritario. La legislación tanzana actual promueve un modelo descentralizado en las comunidades rurales en la que los usuarios son propietarios de los sistemas de agua y deben constituir una entidad llamada COWSO (Community Owned Water Supply Organization) que es la responsable de la gestión y el mantenimiento de la red, la recaudación de las cuotas y la rendición de cuentas.

Las figuras principales son el presidente, el tesorero y el secretario. A su cargo tienen a los operarios y los representantes de cada punto de agua. Todos son miembros de la comunidad y son elegidos en asambleas. La localidad tanzana de Kihurio pertenece a un COWSO que sirve a otras cinco aldeas. Tres de sus seis representantes son el presidente Imanel Venance Masa, el secretario Dima Aberi Katibu y la tesorera Zainab Mbasa, responsables de la supervisión de los seis puntos de acceso a agua de esta comunidad, que sirven a un máximo de 250 personas cada uno, y de los 45 que se cuentan en total en las seis localidades, que suman una población de 14.600 vecinos. Cada población celebra reuniones vecinales mensualmente para analizar el funcionamiento del sistema de agua y notificar a los líderes los posibles problemas que puedan producirse.

“Nuestro principal rol es recaudar el dinero de los usuarios y pagar los gastos del consumo de agua, las reparaciones, resolver pequeños conflictos a nivel local y procurar extender el sistema de saneamiento”, explica Venance. “Además, en las reuniones pedimos a los vecinos que mejoren sus letrinas o sus prácticas de higiene, por ejemplo, a través de los trabajadores de salud de nuestras comunidades”, completa la tesorera, Zainab Masa.

Los conflictos entre usuarios a los que se enfrentan son pequeños y no necesitan, por lo general, ser elevados al Gobierno del distrito. Cuando tienen algún problema relacionado estrictamente con el agua, como con las tomas de los sistemas, recurren a la Asociación de Usuarios de Agua (WUA en sus siglas en inglés) a la que pertenecen, y que es el organismo responsable de gestionar de manera sostenible el agua de la cuenca del río Pangani. “Buscamos soluciones cuando hay demasiada gente surtiéndose de un mismo punto de acceso, pedimos a los granjeros que no den de beber a sus animales en lugares de consumo humano…” ejemplifica Masa.

Los COWSO surgieron ante la incapacidad de los gobiernos locales para ocuparse de los asuntos relacionados con el agua. “Había muchos puntos de acceso rotos, la gente robaba y no se podía estar a todo”, recuerda el presidente Imanel Vanance. Aunque este modelo supone mejoras importantes respecto al anterior, aún tiene puntos débiles. El principal desafío detectado por las organizaciones con experiencia en este campo es garantizar que este comité tenga las capacidades necesarias para que puedan cumplir con las tareas a su cargo.

Acompañar en dichas tareas y proporcionar asistencia técnica y formación a sus miembros, y actuar para mejorar los canales de participación y rendición de cuentas con las comunidades son aspectos críticos para garantizar la sostenibilidad del servicio. Construir únicamente las infraestructuras sin atender estos retos es un grave error a la hora de afrontar cualquier proyecto de desarrollo en agua y saneamiento. Por suerte, cada vez es menos habitual.

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