El Gobierno prevé una inversión récord para conjurar la crisis

Los Presupuestos reservan 39.000 millones a esta partida gracias a los fondos europeos

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, antes de presentar el proyecto de Presupuestos en el Congreso. En vídeo, fragmento de la presentación de los Presupuestos por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.EMILIO NARANJO (EFE) / EPV

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, presentó este miércoles en el Congreso el proyecto de Presupuestos más expansivo de la historia. Las Cuentas para 2021 recogen unos ingresos y gastos récord, con un alza inédita de la inversión gracias a los fondos europeos. Por el lado de los ingresos, el Gobierno confía en una subida impulsada por un cóctel de nuevas medidas fiscales y cambios tributarios y, sobre todo, por la fuerte mejora del ciclo que estima para el próximo año. Un pronóstico que muchos organismos ya empiezan a considerar excesivamente optimista ante los nuevos contagios y restricciones a la movilidad.

“Estos no son unos Presupuestos normales, al uso, por eso hay que ser prudentes con todas las comparaciones”, señaló Montero. Las Cuentas de 2021, efectivamente, serán únicas por varios motivos. Algunos son exógenos, como el momento histórico, marcado por una pandemia que ha puesto de rodillas a la economía mundial, o el cañonazo de ayudas sin precedentes que brindará la UE. Otros son internos: de aprobarse, serán las primeras cuentas que vean la luz en casi tres años, ya que siguen vigentes las del PP de 2018, y serán también las primeras confeccionadas en España por un Gobierno de coalición.

Para apuntalar la recuperación, el Gobierno ha presupuestado una inversión pública récord. Prevé que esta partida duplique la de 2020, hasta rebasar los 39.000 millones entre inversiones reales y transferencias de capital. Estas últimas se verán engordadas hasta cotas nunca vistas por las ayudas europeas, que supondrán el 50% del total.

El proyecto de Presupuestos ya incluye los 27.000 millones del primer tramo de fondos europeos asignados a España, aunque el Gobierno solo recibirá unos 7.000 millones el año que viene y se endeudará por el resto. El grueso se destinará a industria y energía (21,1%), seguidos de I+D+i y digitalización (17,8%). Una cifra parecida, 17,6%, se dedicará a infraestructuras y ecosistemas resilientes.

El Gobierno confía en que este maná tenga un efecto multiplicador sobre el crecimiento: con ello, calcula que el PIB rebote en 2021 un 9,8% —frente a un 7,2% sin ayudas europeas y una caída del 11,2% este año— y que el gasto del Estado crezca un 33% hasta la cota histórica de 383.542 millones —550.484 millones en el caso del Presupuesto consolidado, que incluye Seguridad Social y organismos autónomos—. El gasto social será protagonista. Las pensiones, que se revalorizarán, y las prestaciones de desempleo seguirán siendo las partidas con más peso en este capítulo. Pero habrá alzas generalizadas de gasto: más dinero para I+D+i, educación, sanidad, dependencia, cultura, vivienda.

El rebote del PIB estimado por el Gobierno también empujará los ingresos. Hacienda espera una recaudación de 222.107 millones en 2021, la más elevada de la historia y un 13% mayor que este año. La mejora del consumo, de la actividad empresarial y en general de la economía elevarán los ingresos de todos los impuestos, a los que se sumarán nuevas figuras y cambios tributarios que contribuirán con unos 6.000 millones adicionales a la cuenta final.

Entre los “ajustes” de las nuevas cuentas hay una subida del IRPF a las rentas altas —que según el Gobierno solo afectarán al 0,17% de los contribuyentes—, una limitación al 95% de la exención de dividendos y plusvalías para grandes empresas o un alza del IVA de las bebidas azucaradas. También se pondrán en marcha las tasas Google y Tobin y dos gravámenes al plástico y a los residuos. Sin embargo, habrá que esperar la negociación en el Congreso: el PNV ha mostrado su malestar por la subida de la fiscalidad del diésel que el Gobierno ha introducido en los Presupuestos, mientras que Ciudadanos ha asegurado que ya ha logrado que se elimine. “El PNV es un socio preferente”, liquidó este miércoles Montero: “Por lo tanto, llegaremos a un acuerdo”.

Pero, sobre todo, habrá que estar pendientes de la pandemia. Las cuentas empiezan su iter legislativo, que durará unos tres meses, a la vez que se decretan cerrojos para limitar los contagios. Las nuevas restricciones parecen haber dejado ya en papel mojado las previsiones de crecimiento del Gobierno, ya de por sí optimistas, según varios organismos. Montero señaló que lo prioritario son las medidas sanitarias y admitió la alta incertidumbre: “Tenemos que esperar que pronto llegue la vacuna”. Para ella, ya están presupuestados 1.000 millones.

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