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Si con el café te sirven a partir de ahora la mitad de azúcar, que no te extrañe

Rastaurantes y fabricantes de alimentos se comprometen con Sanidad a reducir los azúcares, la sal y las grasas saturadas

Un usuario selecciona un producto de una máquina expendedora, en una foto de archivo.
Un usuario selecciona un producto de una máquina expendedora, en una foto de archivo.

Con la mitad de azúcar y si es con leche, que sea desnatada. Este es el café ideal según el plan para la mejora de la alimentación elaborado por el Ministerio de Sanidad, con el objetivo de reducir el consumo de sal, azúcar y grasas saturadas. El decálogo ha sido suscrito por más de 500 empresas y 20 asociaciones del sector. Eso sí: no es una obligación, sino "una apuesta de colaboración voluntaria responsable" para promover un estilo de vida saludable, según explicaron ayer los implicados.

La lista de buenos propósitos contempla, entre otras medidas, cambios en los menús de colegios y empresas y modificaciones en la composición de 3.500 productos de alimentación que van desde el pan del molde y los cereales infantiles a productos como el jamón cocido y el tomate frito.

La iniciativa, que se presentó ayer, pretende ser "una herramienta eficaz" para luchar contra la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la obesidad", en palabras de la ministra Dolors Montserrat. Estos son los principales compromisos rubricados por fabricantes, distribuidores y empresas de restauración.

Bares y restaurantes

Los que lleven a cabo el compromiso firmado asumirán una reducción a la mitad del azúcar y de un 33% de la sal en los sobres monodosis son dos de los puntos suscritos por las empresas de restauración con y sin servicio de mesa y en lugares de tránsito como aeropuertos, áreas de servicio o estaciones de tren. Para disminuir el consumo de sal, también se prevén saleros con orificios más pequeños y un mayor uso de las especias como condimento.

Verduras, hortalizas y legumbres cobrarán protagonismo como guarnición frente a las patatas fritas. A la hora de freír, entre un 40% y un 100% más de los establecimientos —dependiendo de la tipología— pasarán a usar aceite de girasol o aceite de oliva.

En aquellos bares y restaurantes que tengan servicio de mesa, se incrementarán entre un 20% y un 50% el número de desayunos y cafés en los que se utilice leche baja en grasa y desnatada.

Comedores escolares y hospitales

Más vegetales y menos fritos. La comida de colegios, hospitales, empresas y comedores de la administración pública será más equilibrada. En concreto, las compañías de catering ofrecerán una mayor oferta de primeros platos con hortalizas y verduras, y de segundos platos a base de carnes magras y pescados con guarniciones vegetales. La fruta de temporada, los yogures no azucarados, las galletas sin azúcar y el pan integral formarán parte del menú.

La elaboración de los platos también estará sujeta a cambios. Prevalecerá la cocción, la plancha o el horno frente a los fritos y se evitarán las salsas y los sofritos, al tiempo que se fomentará el uso del aceite de oliva como aliño.

Máquinas de 'vending'

El café de las máquinas automáticas también será menos dulce. Así consta en el decálogo de medidas suscritas por las empresas de distribución automática, responsables de las máquinas de vending. En concreto, estos servicios reducirán la dosis máxima de azúcar añadido en las bebidas calientes. En el caso del agua y los refrescos, aumentará la oferta de aquellos que no lleven azúcares añadidos. En cuanto a la comida, se incrementará la presencia de alimentos equilibrados que favorezcan una dieta saludable.

Fabricantes

Menos sal, menos azúcares añadidos y menos grasas saturadas. 3.500 productos de alimentación verán reducidos estos tres componentes en porcentajes que, en algunos casos, llegarán al 18%. Así ocurrirá con el azúcar de salsas como el ketchup, la mayonesa y el tomate frito.

En total, los fabricantes se han comprometido a modificar la composición en 13 categorías de alimentos diferentes que van desde la bollería y los productos lácteos hasta los platos preparados y los derivados de la carne.

Algunos de los ejemplos más llamativos son los de la pechuga de pavo y el jamón cocido, en los que se disminuirá la sal en un 16% y los azúcares en un 10%. Dentro de las categorías, también se encuentran alimentos específicos para niños como los cereales de chocolate, los helados con base de agua y las galletas.

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