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Entrevista:Dos rostros para una presidencia

Enrique González Macho: "Presidir la Academia es un 'embolao"

Superados incómodos intríngulis burocráticos de última hora -Marta Etura, miembro de su terna, se dio cuenta el miércoles de que no era miembro de la Academia, requisito imprescindible para formar candidatura- el distribuidor y exhibidor Enrique González Macho (Santander, 1948) presentó ayer sus credenciales para competir por la Academia de Cine, sitio incómodo donde los haya a día de hoy. En su despacho de la distribuidora Alta Films, desgrana sus planes en caso de ganar en las elecciones del 10 de abril.

Pregunta. ¿Por qué se presenta a la Academia de Cine?

Respuesta. Porque me lo pidió un grupo de gente de la industria que considero solvente. Y la verdad es que no lo dudé, dije que sí inmediatamente. Es que si te lo piensas, igual ya no te presentas.

"Que haya dos candidaturas me parece muy bueno; ojalá hubiera seis"

"Esta institución no es un ente legislativo; eso es arrogarte algo que no eres"

"Quiero los Goya con público; en reventa se pagarían más que la Champions"

"Me sentaría con los internautas, no con mafias de traficantes"

P. ¿Y quiénes eran?

R. No quisiera dar nombres, queda feo.

P. Pero si yo le digo Bovaira, Amenábar, Almodóvar...

R. Por ahí van los tiros.

P. ¿Y ellos por qué se lo pidieron, con qué argumentos le convencieron?

R. Porque creen que debe haber otra candidatura y porque piensan que, en ciertos aspectos que afectan a la Academia, quizá lo pueda hacer bien.

P. O sea, que es una candidatura contra otra candidatura.

R. Bajo ningún concepto. Lo que pasa es que, a ver... ser presidente de la Academia es un embolao. No tiene ningún tipo de remuneración ni de nada de nada, y hay que dedicarle tiempo. Y en una profesión como la nuestra, es difícil encontrar gente que quiera asumirlo. Por ejemplo, un director se presenta y a los dos meses le surge un rodaje, y naturalmente primero es su trabajo. Lógico. Pero a mí, que haya dos candidaturas no es que me parezca bueno, es que ojalá hubiera seis. Lo de candidatura única me suena a corral de borregos.

P. ¿Por qué Marta Etura y Judith Colell como compañeras?

R. Buscaba un perfil de personas respetadas dentro del sector, buenas profesionales, inteligentes y con proyección de futuro. Y lo puedo decir: a Judith ni la conocía. Y además, su película no me gusta, que se lo he dicho. Me dijo: "¡Pues vaya cómo empezamos!".

P. ¿Qué líneas de actuación tienen pensadas, qué urge hacer?

R. Bueno, primero quiero decir que Alex de la Iglesia ha hecho un trabajo estupendo, y todo el mundo está de acuerdo. Abrió la Academia, que ahora tiene una actividad frenética. La Academia tiene que ser un foro de discusión, aprendizaje y difusión, hacer propuestas y tratar de influir. Lo que tengo claro es que no es un órgano legislativo. Eso es arrogarte algo que no eres y que no debes ser.

P. O sea, que no se reuniría usted con los internautas.

R. Vamos a ver, yo me puedo reunir con todo el mundo, pero una cosa son los internautas y otra son las mafias que trafican con cosas que no son suyas, y cuyas víctimas son también los internautas, porque sin esa piratería salvaje habría muchos más portales legales y mucha más calidad a bajo precio. No, el violador no se puede sentar en una mesa con el violado. Pero el tiempo va a demostrar que eso de que Internet es gratis es mentira. Google empezará a cobrar, y luego todos. No se pueden sostener solo con la publicidad. No lo digo yo, lo dicen estudios hechos en EE UU.

P. ¿Qué hacer con la piratería?

R. Los propios usuarios de Internet tienen que darse cuenta de que si quieren tener contenidos de calidad tendrán que poner de su parte. Que acepten que el todo gratis es mentira. ¿Qué hacer?: lo que hacen otros países: regular.

P. Reprimir, vamos...

R. Desde luego, al traficante, reprimirlo. Nunca al usuario.

P. ¿Cómo serían unos Goya con González Macho?

R. Pues me gustaría hacerlos en un lugar muy grande, al que puedan ir todos los académicos y sus acompañantes. Incluso con público, porque resulta que todos critican los Goya pero todos quieren ir. Si se sacaran entradas a la reventa, se pagarían más caras que las de la Champions.

P. Pues ¿qué sitio se le ocurre?

R. Igual llamo a Florentino para que cubra el Bernabéu...

P. Usted siempre ha sido beligerante con la renuencia de las televisiones a apoyar al cine español y europeo. ¿Seguirá siéndolo como presidente de la Academia?

R. Pues a las televisiones no se les puede convencer de nada, pero es mi obligación seguir intentándolo. Por lo menos, explicarles que no es bueno seguir siempre con más de lo mismo, y que tienen unas obligaciones. Las televisiones privadas son concesiones públicas, no nos olvidemos.

P. Parece que uno de los primeros enfermos a reanimar es la mala imagen del cine español, ya endémica. ¿Tiene receta?

R. Es uno de los puntos esenciales para mí. Hay todo un sector de la sociedad que dice: "No veo cine español porque es muy malo". Pero si no lo ves, ¿cómo sabes que es tan malo? Está claro, hay un prejuicio sobre el cine español que procede de los tiempos en que se politizó. Y ahora hay que ganarse a la sociedad.

P. ¿Y cómo?

R. Pues ahí los medios tienen un papel muy importante. Yo tengo una queja: siempre se destaca más la mala noticia que la buena.

P. Eso no es verdad.

R. Sí, sí, o sea, si Penélope Cruz logra una candidatura al Oscar, escribís Penélope Cruz se cuela en los Oscar ¡Pues no, no se cuela!

P. ¿Cree usted, como opina el actual director general de Cine, que hay una campaña orquestada contra el cine español?

R. No hay campañas judeomasónicas, pero hay informaciones que... Bueno, yo defiendo al cine español, que es el que hacemos; y si no, que venga uno más listo y que lo haga. Pero además, luchamos contra algo de lo que nadie tiene la culpa: el tema del doblaje. Si desde niños nos hubiéramos habituado a la versión original, el cine español tendría una cuota mucho más fuerte.

P. ¿Y es optimista sobre que eso pueda cambiar?

R. No. Es algo genético.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de marzo de 2011