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El 'acuerdo del Senado' enciende los ánimos en todos los sectores

La Red y el mundo de la cultura se dividen entre pesimismo y satisfacción

Una mayoritaria sensación de decepción, cuando no de abierta indignación, sobrevoló ayer el anuncio del pacto entre PSOE, PP y CiU, si bien no faltaron algunas voces que celebraron el acuerdo, como Alejandro Sanz en su Twitter. Uno de los que con mayor escepticismo acogió la noticia fue Alex de la Iglesia, que incluso dejó caer, también en Twitter, la posibilidad de dimitir . El presidente de la Academia de Cine se mostró así de contundente: "Lo mejor hubiera sido empezar de cero. Es una ley muy impopular. Enfrentar a creadores con la Red es el mayor de los errores. Llevo meses intentando conseguir un consenso entre todos y no hemos sido escuchados por los políticos. Esta ley no es la solución".

Alex de la Iglesia, presidente de la Academia: "Esta ley no es la solución"

Su colega Manuel Gutiérrez Aragón estaba un poco más satisfecho con el acuerdo: "Se ha firmado un principio en contra de las descargas ilegales. Si luego se demuestra que la ley ha nacido aguada o es inoperante habrá que desarrollar el principio aprobado y hacerla operativa", declaró.

Juan Carlos Tous, presidente de Filmin, la web más importante en España para ver cine independiente mundial en streaming, negó la mayor: "Aún no entendemos que estamos delante de una revolución, no de un problema. Este nuevo articulado no es la solución, personalmente creo que es restrictivo con las libertades".

A Nacho Vigalondo, cineasta y twittero con 49.000 seguidores, la ley que saldrá de este acuerdo le parece "un parche populista". No opina lo mismo el presidente de FAPAE, la asociación de productores audiovisuales, Pedro Pérez: "En este proceso he escuchado numerosas voces, y las más intransigentes no estaban dentro de la industria. Ahora queremos preparar el cambio de modelo en la industria. Fuimos torpes y lentos, pero ya estamos en marcha".

El director de cine Jaime Rosales no observa grandes cambios con la tan traída y llevada ley: "El problema es de fondo. La piratería no se resuelve con una ley, es un problema educacional. Estoy contra la piratería y contra la ley. Se parece mucho al problema de los alumnos que copian en clase. En España se copia; en Francia o EE UU, no. Y no porque haya leyes, sino porque no se debe".

En el mundo de la música, el rapero Frank T quiso explicar la dimensión de lo que supone una ley contra la piratería: "Alguien tenía que poner orden en todo esto, porque estamos completamente desamparados". Miguel Bosé también se mostró encantado con el acuerdo: "No podíamos seguir estando a la altura de un país tercermundista. La Ley conviene a todo el país. Se están dejando de percibir miles de millones de euros y se ha creado una economía sumergida".No opina igual Antonio Guisasola, presidente de la asociación Promusicae. Su pesimismo es proverbial: "No es una buena noticia. Creo que es rebajar aún más una ley que ya estaba descafeinada. Los jueces tienen plazos para las sentencias, y no se cumplen nunca. Desconfío que se vayan a cumplir en este caso".

Antonio María Ávila, director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España, opina: "Apoyamos el pacto entre el Gobierno y el PP porque, aunque la norma sea débil y esté lejos del ideal, nos parece fundamental que en este país se empiece a perseguir mínimamente la piratería. Al menos es un mensaje a la sociedad. España se ha convertido en el basurero pirata de Europa".

Para el escritor Lorenzo Silva, la actuación de los jueces ha de ser ágil y rápida: "Es obvio que un juez debe intervenir cuando se manejan datos personales confidenciales de un usuario, pero solo espero que no sea una maniobra para llevar la ley a una vía muerta... El juez debe ser ágil, como cuando se le pincha el teléfono a un narcotraficante, que se hace en 24 horas".

En lugar de expresar una opinión puntual sobre el resultado final, el filósofo y ensayista José Luis Pardo prefiere reflexionar sobre algunas de las verdades -y de las medias verdades- que pululan por este debate: "Defiendo la necesidad de una legislación para que se persiga los delitos, igual que se hace cuando se investiga una cuenta bancaria. Eso sí, no deberíamos regular lo público en beneficio de un negocio privado". Y añade: "Hay que reformar la Ley de Propiedad Intelectual, pero teniendo en cuenta que no se puede desmontar el sistema viejo sin tener uno nuevo".

Al escritor Agustín Fernández Mallo le parece razonable que se suavice la ley introduciendo más control judicial: "No creo que ningún órgano político de ningún Gobierno deba tomarse atribuciones que corresponden a un juez. ¿No son los jueces los que cierran las páginas de pederastas?".

La galaxia internauta se inflamó una vez más al hilo del acuerdo sobre la nueva ley. Diatribas las hubo para todos los gustos: por ejemplo, la de Javier de la Cueva, abogado experto en Internet: "Es tratar de salvar la cara haciendo ver que inventan algo. La realidad nos volverá a demostrar que los procedimientos judiciales en España no pueden ser así de rápidos por una razón muy sencilla, porque la justicia no tiene medios". Ignacio Escolar (columnista y autor del blog Escolar.net), declaró a este diario: "Todo esto me suena a que hay que salvar de alguna manera el nombre ley Sinde en vez de empezar desde cero. Esto hay que arreglarlo sin parchear una vez tras otra una norma obsoleta. Estamos parcheando una ley que se remonta a los ochenta, cuando lo más parecido a Internet era Naranjito".

Para el periodista Fernando Berlín (Radiocable.com), "esto se intenta presentar como un consenso entre la red y la industria cultural, cuando eso no es cierto. Ni ha sido debatida, ni consensuada en Internet. Solo beneficia a los industriales de la cultura. La única salida hoy sería eliminar la ley Sinde y abrir un debate sosegado con los industriales del mundo de la cultura, el Ministerio, los creadores y los internautas".

Julio Alonso, fundador y director de Weblogs SL, se opone al carácter de ley especial que encierra este acuerdo: "De lo que se trata es de que en Internet no haya unas reglas judiciales distintas, sino que se apliquen las mismas que fuera de Internet, que la Red no se convierta en un estado de excepción... Se puede pensar en vías alternativas, como la creación de un juzgado especial, pero ahí empiezas a plantearte si el bien jurídico que hay que proteger aquí tiene más valor que otros bienes jurídicos que no tienen su proceso especial".

Y para cerrar el abanico de reacciones, esta frase de Jesús Encinar (Idealista.com) en su twitter: "Mal rollo. Parece que PSOE/PP aprueban la ley Sinde. Hoy pierden Internet y la industria cultural. Todos salimos perdiendo".

Con información de Rocío García, Antonio Fraguas, Daniel Verdú, Javier Rodríguez Marcos y Gregorio Belinchón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de enero de 2011