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A menos subvenciones, más nervios

Productores y directores muestran su inquietud ante el recorte de las ayudas al cine - "Si la medida es retroactiva causará un perjuicio brutal", avisa Gerardo Herrero

Tanto pretender un cine de gran presupuesto y tanto decir que la creación de una industria sólida solo podía venir de la mano de poderosos títulos (mientras se miraba por encima del hombro a quienes defendían hacerse un digno hueco con títulos más pequeños y con más riesgos), para que que la cruda realidad estalle y haga tambalear el discurso.

La campaña activa de los responsables del Ministerio de Cultura y más concretamente de la dirección general del Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales por un cine a lo grande, que habría de salvar al sector, se ha dado de bruces con la crisis que atenaza a la economía española.

El recorte en medio millón de euros (de los dos millones de euros actuales a 1,5 millones) de la cifra máxima que una película puede recibir por amortización en taquilla, conocido el miércoles a través de un borrador que modifica la Orden Ministerial que desarrolla la Ley de Cine de diciembre de 2007, ha creado en el sector una mezcla de compresión y preocupación. Compresión porque la crisis afecta a todos los ciudadanos y todos los sectores y el cine no va a ser menos, pero preocupación por cómo afectará esta rebaja a la ya de por sí complicada financiación de las películas. Algunos en el sector de la producción aseguran que, con excepciones por supuesto, las películas por encima de los cinco millones de euros se harán prácticamente inviables.

La rebaja afectará únicamente a las películas que tengan más éxito comercial, porque tendrá efecto solo en la parte de las ayudas que afecta directamente a la taquilla. Lo que todavía está por ver es la repercusión de esta norma sobre las películas ya rodadas y en fase de posproducción que, dentro de sus presupuestos, contaban con esos dos millones para amortizar las inversiones. Desde Cultura se estudia la posibilidad de que la medida no tenga carácter retroactivo.

ÁLEX DE LA IGLESIA "Es justo que suframos los recortes que sufren otros"

"No quiero hablar de cómo me puede afectar a mí mismo como realizador de Balada triste de trompeta. Como presidente de la Academia, evidentemente, el anuncio de los recortes no es una alegría pero el cine forma parte del entramado social y tenemos que tener el mismo trato que los sectores afectados por la crisis. Hay que llevarlo con dignidad. Es justo que suframos los recortes que otros también están sufriendo".

FERNANDO BOVAIRA "La financiación del cine se hace aún más compleja"

El productor de películas como El mal ajeno o Ágora se muestra especialmente inquieto: "Está claro que a partir de ahora, con este recorte, la financiación de una película se vuelve todavía más compleja, pero la crisis la tenemos que soportar entre todos. El mayor problema al que se enfrenta la industria ahora, además de su financiación, es a la situación del mercado, al modelo de negocio. Frente a la relativa estabilidad del sector de las salas, vivimos un momento grave en el que se ha hundido el mercado del vídeo, el de las ventas internacionales y el de las ventas a las televisiones".

AGUSTÍN ALMODÓVAR "Los recortes desdibujan la política de Cultura"

El hermano de Pedro Almo-dóvar y productor de sus películas también exhibe una sincera preocupación: "Partiendo de la base de que las subvenciones no son un fin, sino un medio, está claro que a nosotros, con las películas de Pedro Almodóvar, que son todas de alto presupuesto

[La piel que habito, cuyo rodaje arrancará en agosto, cuenta con un presupuesto de 10 millones de euros], el recorte anunciado por el ICAA nos va a afectar, ya que son las películas con alta recaudación en taquilla las que más van a sufrir con ello. Pero lo que está claro es que como ciudadano, mi posición es clara: comprendemos que España afronta la mayor reestructuración económica de la democracia y eso hay que asumirlo. Sin embargo, todos estos recortes desdibujan de alguna manera la política que se ha venido defendiendo desde Cultura en el sentido de hacer grandes proyectos para crear industria y ganarse al gran público. Estos días no paro de pensar en el modelo francés, que no depende de los presupuestos y la economía del Estado, sino de la propia industria cultural".

LUIS MIÑARRO "Los políticos creen poco en la eficacia de la cultura"

Miñarro (productor de películas de pequeño presupuesto y coproductor de la Palma de Oro en el último festival de Cannes, Loong Boonme raleuk chat, del tailandés Apichatpong Weerasethakul) afirma: "Al final el talento siempre se abre camino a pesar de todas las disposiciones y normas legislativas en su contra. A mí en principio, por el tipo de cine que produzco, me preocupa poco ese requisito cultural que van a pedir a las películas para poder acceder a las ayudas, pues serán los títulos más comerciales los que quizás más lo vayan a sufrir. Pero lo que queda claro en España es que los políticos creen poco en la eficacia de la cultura como modelo, que la cultura es algo así como un maquillaje del sistema, que se pueden cargar de un plumazo sin problemas".

GERARDO HERRERO "Esto afectará a películas de gran presupuesto"

Gerardo Herrero (director pero, sobre todo, productor de largometrajes como El secreto de sus ojos -Oscar a la mejor película de habla no inglesa- o Balada triste de trompeta, nuevo trabajo de Álex de la Iglesia) comenta: "La medida es claramente entendible de cara al futuro. Se hace con buen criterio pero tiene que ser a partir de los rodajes que comiencen en las próximas semanas o meses. Si esa medida se hace con carácter retroactivo, causaría un perjuicio brutal a las películas ya realizadas y que están en fase de posproducción. En el futuro está claro que nos tendremos que apretar el cinturón, como todo el mundo, pero este recorte va a afectar de manera muy negativa a las aspiraciones de películas de gran presupuesto. Ahora mismo una película como Balada triste de trompeta, que he producido desde mi empresa y que cuenta con un presupuesto de siete millones de euros, con copias y publicidad, sería para nosotros imposible de producir con estas medidas de recorte".

JUAN GORDON "No podemos hacer gastos excesivos"

Gordon, que produjo el gran éxito de crítica y público Celda 211, de Daniel Monzón, reconoce: "Apoyo al 100% la medida porque cuando hay tanta gente que lo está pasando mal no podemos hacer gastos excesivos en Cultura. Pero no podemos olvidar que dentro de esa gente que lo está pasando mal hay muchos que están dentro de la industria del cine".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de mayo de 2010