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Fotógrafos y artistas visuales de EEUU se alzan contra Google Books

Creen que el plan del buscador para digitalizar libros viola sus derechos de autor

El proyecto de librería virtual Google Books es una auténtica carrera de obstáculos. Al juicio aún pendiente de resolución que enfrenta al gigante digital contra los editores y autores estadounidenses que arrancó en 2005 y que ha atravesado por múltiples fases, se unió ayer una nueva querella presentada contra Google por la American Society of Media Photographers (ASMP), el Sindicato de Artistas Gráficos, y otros grupos de artistas visuales. "Buscamos justicia y una compensación para los artistas visuales cuyos trabajos aparecen en los 12 millones de libros (ya digitalizados) y en otras publicaciones que Google ha escaneado ilegalmente hasta la fecha. De esta forma podremos darle voz a miles de creadores de trabajos gráficos que con esta demanda buscan recuperar los derechos que les pertenecen".

Los demandantes reclaman justicia y una compensación por sus trabajos

El acuerdo de 2008 entre el portal, editores y autores no funciona

Así lo afirma Victor Perlman, consejero legal de la ASMP, en un comunicado hecho público ayer y en el que también se afirma que su demanda, al contrario que la de los editores, no se limita al proyecto Google Books. "Google Partners es el otro gran problema. Permite a los editores y autores promocionar sus libros y publicaciones gratuitamente a través de las búsquedas de Google, pero a nosotros nadie nos ha pedido permiso para utilizar las imágenes. Nosotros queremos estar en Google, creo que todos ganan con la presencia de las imágenes que ilustran un libro o una revista, pero queremos que se respeten nuestros derechos" explicó a este diario Eugene H. Mopsik, presidente de la ASMP.

Los artistas gráficos eran parte del amplio grupo de creadores que demandó a Google en 2005 por infringir los derechos de autor con el proyecto de digitalización de todos los libros del planeta para Google Books. Sin embargo, los artistas gráficos fueron excluidos antes de que se alcanzara el acuerdo de 2008, por el que el gigante informático se comprometía a recompensar a los miembros del Sindicato de Autores y a los de la Asociación de Editores estadounidenses, y que le habría dado libertad a Google para vender online millones de libros descatalogados. De ahí que ahora hayan decidido presentar su propia demanda. "El problema es que la justicia va muy lenta y nuestra demanda puede tardar años en resolverse pero era absolutamente necesario hacer algo porque los derechos de autor de los artistas visuales se infringen sistematicamente en Google", afirma Mopsik.

Entre los grupos que secundan la demanda de la ASMP está también el Picture Archive Council of America (PACA), que representa los intereses de los autores de imágenes de archivo, la North American Nature Photography Association y la Professional Photographers of America, que incluye a 20.000 fotógrafos. Además hay artistas que se han unido a la demanda de forma individual, como Leif Skoogfors y John Schmelzer.

Por otro lado, el famoso acuerdo de 2008 entre editores, autores y Google Books nunca llegó a ponerse en práctica. Fue frenado en seco por una lluvia de apelaciones de empresas como Amazon, Microsoft y Yahoo, reunidas junto a otras asociaciones de escritores bajo el paraguas legal bautizado como Open Book Alliance. Además el Departamento de Justicia emitió un informe desfavorable contra el mismo, alegando que el acuerdo favorece prácticas monopolísticas y no cubre las necesidades de todos los tipos de autores. El juez Denny Chin, del Tribunal Supremo de Nueva York, sigue estudiando cada una de las apelaciones presentadas y en principio debería hacer públicas sus conclusiones este año.

Google Books, a través de su portavoz, Gabriel Stricker, declaró ayer a la agencia Bloomberg que su proyecto no infringe la ley: "Estamos convencidos de que cumplimos con las leyes internacionales de derechos de autor. Google Books ofrece información a los lectores que no podrían encontrar de otra manera, y a los editores una nueva vía para darse a conocer".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de abril de 2010