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Alerta sanitaria

"No entiendo por qué se autorizó la visita. Fue una irresponsabilidad"

Indignación entre los familiares del colegio que recorrió la academia militar

La localidad madrileña de Hoyo de Manzanares, de 7.500 habitantes, amaneció ayer entre perpleja y cariacontecida. Muchos de sus vecinos acababan de enterarse de que en la noche del jueves, un bando municipal emitido por el alcalde, José Ramón Regueiras, pedía tranquilidad y recomendaba que toses, mucosidades y fiebres sobrevenidas fueran comunicadas de forma inmediata al teléfono 112. El bando obedecía a un supuesto brote de nueva gripe surgido en la Academia de Ingenieros del Ejército, situada a unos tres kilómetros del centro de la localidad. La suposición dejó de serlo y se convirtió en una certeza: el H1N1 había llegado al pueblo, a 35 kilómetros al noroeste de Madrid. Sanidad confirmó ayer 11 contagios entre los militares.

El instituto castrense es un lugar de trasiego internacional

La Academia castrense es un centro militar integrado en la vida de Hoyo de Manzanares. Se trata de un instituto muy reputado a escala internacional. Hasta el centro acuden especialistas en desactivación de minas antipersonas que llegan de países como Angola o Afganistán en un tráfago incesante. Allí trabaja también al menos un centenar de vecinos de Hoyo. Limpiadoras, electricistas, albañiles o carpinteros.

El hecho sobre el que el alcalde alertaba en su bando se veía agravado además, por la excursión que el lunes y el miércoles realizaron dos grupos de niños del Colegio Público Virgen de la Encina a la Academia de Ingenieros. 120 escolares, de 5º y 6º de Primaria -de entre 10 y 12 años- visitaron el centro cuando ya había personas afectadas por el virus.

"Nos enseñaron un robot muy divertido", cuenta un alumno de sexto de Primaria que fue a la excursión el miércoles. Los colegiales conocieron el museo militar de la Academia y la sala de banderas, donde la oficialidad se reúne en horas de relajo tras la instrucción que también allí se realiza. Ha sido precisamente la zona dedicada a la instrucción donde la cuarentena dictaminada por las autoridades sanitarias ha sido aplicada. Ayer, permanecían aisladas allí 58 personas. Otras 459 tienen movilidad restringida y deberán quedarse en el cuartel todo el fin de semana.

Los vecinos de Hoyo estaban ayer preocupados. El colegio Virgen de la Encina -600 escolares de 14 nacionalidades- está muy cerca de la guardería pública y del instituto del pueblo. "Muchos alumnos tienen además hermanos pequeños. Todos comparten zonas comunes e incluso el patio", dijo ayer Hortensia, madre de una niña de seis años, a las puertas del centro. "Hay una gran desinformación. Nosotros nos hemos enterado por la tele", aseguró su esposo. La pareja, sin embargo, no está preocupada.

Otros sí lo están. El abuelo de una niña de diez años escolarizada en el Virgen de la Encina que visitó la Academia el lunes estaba ayer indignado. "No se dan cuenta de que están jugando con la salud de nuestros niños", dijo. El hombre, que no quiso identificarse, explicó que la madre de la niña, empleada como limpiadora en el cuartel, recibió el jueves a mediodía una llamada desde el centro para comunicarle que no debía ir a trabajar. "Le dijeron que no fuese, que iban a imponer la cuarentena y que corría el riesgo de no poder salir", dijo. Su nieta no fue ayer al colegio. Estaba enferma. Le dolía la garganta. "No entiendo por qué se autorizó la visita, si se sabía que había gripe en el cuartel. Es una irresponsabilidad, una barbaridad. Habría que colgar a los que lo permitieron del palo mayor", declaró el hombre muy indignado.

José, padre de dos colegiales del Virgen de la Encina, uno de ellos alumno de 6º de Primaria, de 12 años, que visitó la Academia el miércoles, también estaba ayer preocupado. Él optó por no llevar ayer a sus hijos al colegio. "Bastante disgusto me llevé el jueves cuando me enteré de que a nadie se le había ocurrido suspender la dichosa visita al cuartel". Cuando se invoca, como dicen algunos profesores, que la visita se hacía todos los años, José se enciende y replica: "Razón de más para haber previsto que la asistencia de los niños a la Academia era un disparate". Con todo, José cree que ayer, las autoridades educativas "deberían haber decretado que los niños que visitaron la Academia quedaran eximidos de la clase, al menos hasta el fin de semana".

Un argumento similar al que usaron varias madres que acudieron a la rueda de prensa que dio el alcalde. José Ramón Mendoza, edil de Izquierda Unida (que gobierna en coalición junto con el PSOE y el Partido Independiente) y concejal de juventud, reconoció ayer que la visita al recinto militar "debía haber sido prohibida, no por el contagio, que creo improbable, sino por la alarma que se ha creado", dijo.

Pero el deseo de no crear alarma generó ayer situaciones inquietantes. Como cuando se vio circular un convoy formado por ambulancias militares, escoltadas por grandes vehículos de la Policía Naval, o cuando el alcalde, a pesar de asegurar que 600 militares estaban en cuarentena dentro del centro que acoge a 1.200 personas, declaró que el cuartel "registraba una vida normal, con gente que entraba y salía".

Algo tan natural como el estornudo de una niña mientras jugaba ayer en medio de la plaza de Hoyo de Manzanares provocó, sin embargo, el giro forzado e inmediato de cuantas cabezas se hallaban en su contorno.

El colegio Virgen de la Encina no cerrará

La directora del colegio Virgen de la Encina envió ayer las recomendaciones de Sanidad a los padres de los alumnos.

- "Con la información de que disponemos, no está en ningún caso recomendado cerrar un centro educativo ante la aparición de casos de nueva gripe", dice. "Excepcionalmente se podrá cerrar un centro cuando se reciba indicación expresa por la autoridad sanitaria".

- "Se potenciarán las medidas generales de prevención, tanto personales como en el entorno, frente al virus de la gripe".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de mayo de 2009

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