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Aído dice que nombrar a las 'miembras' fue un lapsus

La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, se dirigió el lunes a la mayoría de diputadas llamándolas miembras del Congreso, un clásico guiño del mundo feminista que pronunció soltando una pequeña risita. Prácticamente nadie se inmutó. Entre las feministas y las familiarizadas con los asuntos de igualdad ya queda lejano el "jóvenes y jóvenas" que pronunció Carmen Romero hace años o las "altas cargas", en lugar de altos cargos que se hacían llamar un grupo de mujeres de los gobiernos de Felipe González en los años ochenta.

Ayer, la ministra dijo que había sido un lapsus. Que, recién llegada de Iberoamérica, "donde es usual ese término", se le coló en el discurso.

Sin embargo, las feministas se sorprendieron ayer de que la ministra lo justificara como un lapsus, cuando ellas habían entendido que era un guiño a la visibilidad de la mujer, que muchas creen conveniente que empiece por el lenguaje, algo que auspicia el Instituto de la Mujer.

El asunto es polémico entre las propias feministas, porque algunas creen que es absurdo forzar el lenguaje, o, simplemente, porque es mejor, dicen, concentrarse en otros asuntos más urgentes.

"También existimos"

Pero los defensores de la visibilidad no tienen dudas. "Estoy completamente de acuerdo, no sé por qué llama la atención, las mujeres también existimos", dijo Altamira González, presidenta de Mujeres Juristas Themis. "El lenguaje es algo que se pueda modificar, no sé si ese ejemplo es el más afortunado, pero a mí hace años me cuestionaban que me llamara abogada en lugar de abogado", dice Consuelo Abril, presidenta de la Comisión de Investigación de Malos Tratos a Mujeres. "Si es un lapsus, creo que es humano y hasta necesario. Llevamos demasiado tiempo invisibilizando a las compañeras", añadió Ritxar Bacete, de Hombres por la Igualdad.

La presidenta de la Confederación de Mujeres en Igualdad del Partido Popular, Mercedes de la Merced, lo consideró, sin embargo "una forma ridícula de pervertir el lenguaje".

Tampoco les gustó a los populares el teléfono para hombres anunciado por la ministra Aído. Consideran la medida "improvisada, efectista y que raya en lo ridículo", dijo Sandra Moneo, portavoz de Igualdad en el Congreso. Las feministas, sin embargo, lo vieron con agrado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de junio de 2008