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La política exterior de Chávez

Consternación en la familia de Ingrid Betancourt

París / Bogotá

Los familiares de Ingrid Betancourt, la política franco-colombiana secuestrada en el mes de febrero de 2002 por las FARC, se mostraron ayer "consternados" por la decisión del presidente de Colombia, Álvaro Uribe, de poner fin a la mediación de su homólogo venezolano, Hugo Chávez. Astrid Betancourt, hermana de la secuestrada, pidió ayer en París a Uribe que demuestre "humanidad" y reconsidere su decisión. "Confiábamos en las gestiones de Chávez y de la senadora Piedad Córdoba porque es la única alternativa viable", manifestó Astrid. "Es mucho más que consternación porque tiene algo de dramático", comentó Fabrice Delloye, ex marido de Ingrid y padre de sus dos hijos.

Un portavoz del Elíseo señaló ayer que la presidencia de la República Francesa "continúa pensando que la gestión de Chávez es la mejor opción para la liberación de los rehenes". Fuentes del Elíseo indicaron que el presidente Nicolas Sarkozy enviará una carta a su colega colombiano Uribe en los próximos días, cuando el conflicto se calme. Sarkozy y Chávez se entrevistaron el pasado martes en París y, según fuentes próximas a la reunión, intercambiaron mensajes importantes en relación con la liberación de los rehenes.

La interrupción de la mediación de Chávez por parte de Uribe se produce apenas unos días después de que el Gobierno colombiano diera de plazo hasta el próximo 31 de diciembre para concluir las negociaciones. El encargo que tenía el presidente venezolano incluía el intercambio "humanitario" de 45 rehenes en poder de las FARC, entre ellos Ingrid Betancourt y tres norteamericanos, a cambio de la puesta en libertad de alrededor de 500 guerrilleros que están encarcelados en distintas prisiones colombianas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de noviembre de 2007