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Cumbre Iberoamericana en Chile

El Rey manda callar a Chávez

Un fuerte choque entre Zapatero y el líder venezolano pone fin a la cumbre

La polémica sobre el modelo de desarrollo para América Latina adquirió ayer aires de reyerta con nombres propios en la 17ª Cumbre Iberoamericana, que concluyó en Santiago con un enfrentamiento abierto entre el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder venezolano, Hugo Chávez, promotor de la llamada alternativa bolivariana.

El clima fue tal que se oyó cómo el rey Juan Carlos le espetaba a Chávez: "¿Por qué no te callas?", a fin de que el venezolano dejara de interrumpir la intervención del presidente. El Rey terminó abandonando la sala en gesto de protesta.

"Espero que sea la última vez que ocurra", advierte el presidente español

El incidente se produjo cuando Zapatero pidió la palabra, tras haber seguido las intervenciones del nicaragüense Daniel Ortega y el boliviano Evo Morales, que expusieron sus quejas sobre la economía de mercado y, en definitiva, sobre el modelo de desarrollo sancionado en la propia cumbre, a base de planes de inversión y programas sociales. El encuentro debía haber sido clausurado, pero la locuacidad de los líderes hizo que se prolongara más de tres horas.

Zapatero reprochó a las intervenciones anteriores un tono victimista, criticó las nacionalizaciones como "receta ideológica" y llamó a asumir las propias responsabilidades. El presidente aseguró que se siente tan distante del neoliberalismo puro y duro como de la izquierda dogmática y expresó su convicción de que, si los países iberoamericanos trabajan en los programas aprobados por la cumbre, tendrían una oportunidad inigualable de mejorar las cosas.

Morales, que estaba sentado cerca, asentía con la cabeza cuando Chávez inició una atropellada réplica a Zapatero en la que, de entrada, arremetió contra el ex presidente José María Aznar calificándole reiteradamente de fascista y acusándole de haber apoyado la intentona golpista de 2002. Su intervención fue larga y esencialmente insultante para Aznar y para las empresas españolas.

Zapatero volvió a tomar la palabra. "Se puede estar en las antípodas de una posición ideológica, no seré yo el que esté cerca del ex presidente Aznar, pero el ex presidente Aznar fue elegido por los españoles, y exijo respeto". Chávez, sin micrófono, intentaba interrumpir continuamente las palabras de Zapatero. Fue entonces cuando intervino el Rey, enojado, y le pidió que se callara, señalándole con el dedo.

Daniel Ortega habló a continuación para apoyar a Chávez y arremeter contra la eléctrica española Unión Fenosa, a la que, dijo, hoy no le hubieran dejado entrar en Nicaragua, informa Efe. "Es una estructura mafiosa, con tácticas gansteriles (...) de las que son víctimas nuestros países por culpa de los (gobiernos) peleles", dijo Ortega, que acusó además a "embajadores españoles" de intentar interferir en las elecciones en su país, al convocar "en la Embajada de España a las fuerzas de derecha para unirlas para que no triunfara el Frente Sandinista".

En un gesto sin precedentes, el rey Juan Carlos se levantó y abandonó la sala, y no regresaría hasta el momento de la clausura. Fuentes oficiales indican que lo hizo en señal de protesta y de acuerdo con Zapatero, que se quedaría dentro por si Chávez reanudaba sus ataques y merecía una respuesta.

El vicepresidente cubano, Carlos Lage, jefe de su delegación, terció para respaldar el derecho de Chávez a "defenderse", y dijo que hay dirigentes "fascistas", elegidos democráticamente. Añadió que, en todo caso, España no es el objetivo de las críticas antiimperialistas.

Terminada la ceremonia, ni el Rey ni el presidente español se despidieron de Hugo Chávez. Daniel Ortega se acercó a ellos para saludarles. Mientras, la presidenta chilena y anfitriona del encuentro,, Michelle Bachelet, intentaba restar importancia al encontronazo.

Una vez fuera de la sala, Zapatero dijo: "Espero que sea la última vez , porque es absolutamente inapropiado y no aceptable en un foro democrático. Respetamos y respetaremos a todos los elegidos democráticamente y exigiremos el mismo respeto".

"¿POR QUÉ NO TE CALLAS?"

Zapatero. No seré yo el que esté cerca del ex presidente Aznar, pero Aznar fue elegido por los españoles, y exijo, exijo...

Chávez. Dígale a él que respete.

Dígale lo mismo a él.

Zapatero. Exijo ese respeto, por una razón, además...

Chávez. Dígale lo mismo a él, presidente.

Zapatero. Por supuesto.

Chávez. Dígale lo mismo a él...

Rey. ¿Por qué no te callas?

Bachelet. Por favor, no hagamos diálogo. Han tenido tiempo para plantear su posición. Presidente, termine.

Chávez. Podrá ser español el presidente Aznar, pero es un fascista y es un...

Zapatero. Presidente Hugo Chávez, creo que hay una esencia y es que, para respetar y para ser respetado, debemos procurar no caer en la descalificación.

Chávez. El Gobierno de Venezuela se reserva el derecho a responder cualquier agresión en cualquier lugar, en cualquier espacio y en cualquier tono.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de noviembre de 2007

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