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Argentina ataca a Uruguay por la 'papelera de la discordia'

El Gobierno de Kirchner califica de "agresor" a su vecino

La escalada dialéctica y de gestos poco amistosos entre dos países hasta hace dos años casi modélicos en sus relaciones no tiene freno. El Gobierno argentino calificó ayer de país "agresor" a Uruguay en el conflicto que ambos países suramericanos mantienen por la puesta en marcha de una fábrica de pasta de celulosa en la frontera fluvial entre ambos países. Argentina acusa a Uruguay de violar un tratado internacional. El jefe de Gabinete del presidente Néstor Kirchner subrayó que "Uruguay es el agresor, no sólo físico por violar el tratado del río Uruguay, sino también en normas".

"Con los puentes cortados no había negociación posible" dice Tabaré

En la escalada de gestos de tensión entre ambos países que se vive desde el jueves por la noche, cuando por sorpresa el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, emitió el permiso de funcionamiento de la polémica fábrica, la delegación argentina se sintió ofendida por la comparación que Vázquez hizo durante su intervención en la sesión plenaria entre el bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba y el corte de frontera permanente que se registra entre la ciudad argentina de Gualeguaychú y la uruguaya de Frai Bentos, donde se localiza la papelera.

El Gobierno argentino calificó el símil además de "idea poco feliz idea" e "inexplicable". Horas antes varios miembros del Ejecutivo argentino tacharon de "actitud cínica" el comportamiento de Vázquez, quien había pedido a Kirchner "que un río no nos separe" cuando, de acuerdo con la versión argentina, ya había concedido la licencia a la factoría. Kirchner no pudo ocultar el enojo con su homólogo uruguayo y de acuerdo con varias fuentes le increpó en un aparte de la cumbre con un "te pasaste de la raya y le diste una puñalada al pueblo argentino". Tabaré respondió que desde hacía más de un año venía avisando de que "esto iba a pasar". El presidente uruguayo dejó la Cumbre Iberoamericana antes de que ésta fuera clausurada oficialmente. "Uruguay está muy tranquilo en su posición, sabemos que nos respalda la razón y el derecho", aseguró el mandatario.

El presidente uruguayo justificó su posición por la negativa argentina a levantar el corte fronterizo que desde hace un año protagonizan ecologistas argentinos, opuestos a la contaminación de la papelera. "Estábamos dispuestos al diálogo, pero debíamos partir del levantamiento de los cortes", explicó. "Con los puentes cortados no había negociación posible".

El Gobierno uruguayo ha desplegado a sus fuerzas de seguridad en el puente internacional que hace frontera entre ambos. Argentina ha calificado de injustificada la medida. "No hay motivos para cerrar la frontera", subrayó Alberto Fernández, quien actúa de hecho como portavoz del presidente Kirchner. En Santiago, las autoridades chilenas decidieron colocar vallas alrededor de la Embajada uruguaya como medida de seguridad ante posibles protestas de manifestantes argentinos desplazados hasta la capital andina.

Mientras, la factoría continúa el proceso de arranque. Pasado mañana comenzarán a salir los primeros lotes de pasta de celulosa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de noviembre de 2007