El PSOE vota en contra de que la tasa de los coches dependa de la emisión de CO2

Medio Ambiente rebaja el plan contra el cambio climático tras la presión de Industria

El PSOE votó ayer en contra y bloqueó con su mayoría en la Comisión de Medio Ambiente del Congreso una proposición de Esquerra Republicana e Izquierda Verde para que los impuestos de los coches dependan de las emisiones de CO2 y así reducir la emisión de gases de efecto invernadero. La decisión del PSOE se suma a la rebaja en la Estrategia de Cambio Climático que Medio Ambiente ha introducido tras la presión de Industria. Se supone que los dos ministerios habían pactado, tras años de negociaciones, "un ahorro de energía de al menos un 1% anual" para cumplir Kioto. Industria dice ahora que el objetivo es imposible y Medio Ambiente admite que no está claro si lo incluirá.

El 29 de diciembre, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, proclamó solemne: "Queremos situar a España en el liderazgo del ámbito de la defensa del medio ambiente, del desarrollo sostenible y del cambio climático". Empeño complicado si, como ocurrió ayer, el PSOE vota en solitario en el Congreso en contra de que los impuestos penalicen los coches más contaminantes y premien los más ecológicos.

Actualmente, el impuesto de los coches depende de la cilindrada. Pero dos coches con la misma cilindrada pueden tener emisiones muy distintas. Así, uno más contaminante paga lo mismo que otro más ecológico y el sistema no incentiva los coches ecológicos. Cada litro de gasolina quemada produce 2,4 kilos de CO2 que, al acumularse en la atmósfera, calienta el planeta.

El Gobierno se ha comprometido a crear antes de verano un nuevo tramo en el impuesto para que los todoterreno y los coches muy potentes paguen más.

La oposición y los ecologistas consideran que no es suficiente y han pedido que se haga en función de las emisiones de dióxido de carbono, algo que apoya incluso la patronal del automóvil y la Comisión Europea. Por eso fue tan sorprendente el voto socialista ayer. El portavoz de IU-ICV, Joan Herrera, destacó que "el Gobierno ha perdido tres años en la lucha contra el cambio climático y el voto en contra muestra que no está dispuesto a hacer nada más allá de las palabras". La proposición no de ley, apoyada por todos los grupos salvo el PSOE, pedía también eximir del impuesto de matriculación a los coches menos contaminantes.

La diputada socialista Montse Colldeforns afirmó que apoya el fondo del texto pero que no se puede presionar al Gobierno tanto como pretendía la iniciativa.

España emite un 48% más gases de efecto invernadero que en 1990 y seis puntos más que cuando Zapatero llegó a la Moncloa. El protocolo de Kioto sólo permite a España emitir en el periodo 2008-2012 un 15% más que en 1990, pero el Gobierno ya ha asumido que no cumplirá. En su lugar, espera emitir en 2010 un 37% más que en 1990 y pagar 3.000 millones en compra de derechos de emisión.

Para lograr este objetivo -aún lejos de Kioto- el Ministerio de Medio Ambiente presentó el 9 de febrero, el borrador de Estrategia Española contra el cambio climático. El texto fija como principal objetivo "la reducción del consumo de energía primaria superior al 1% anual" hasta 2012. En rueda de prensa, el secretario general para el cambio climático, Arturo Gonzalo Aizpiri, se centró en este ahorro para rebatir las críticas de que la estrategia carecía de objetivos. Ahorrar energía y mantener el crecimiento económico es una tarea complicada.

Sin embargo, un mes y seis días de que Narbona anunciase el ahorro de energía, Industria presentó su Plan de electricidad y gas 2007-2016, donde prevé un aumento del consumo de energía del 1,9% anual. La contradicción con la estrategia estaba clara pero una vez puesta de manifiesto, Industria se revolvió y negó que hubiese pactado eso con Medio Ambiente. En una nota afirmó que "el objetivo del 1% de la estrategia se refiere a una reducción anual del consumo de energía primaria sobre el escenario tendencial". Es decir, que no se ahorrará energía (como dice el texto), sino que no se llegará a los niveles que se alcanzarían de seguir la tendencia actual.

Un portavoz de Medio Ambiente admitió el viernes que "no está claro si el ahorro del que se habla es tendencial o absoluto" y alegó que aún se está definiendo. Así que, después de dos años negociando entre los ministerios, aún no saben qué pactaron.

Comisiones Obreras, Greenpeace y Ecologistas en Acción criticaron la rebaja del plan anti cambio climático. Joaquín Nieto, representante de CC OO en el Consejo Nacional del Clima en el que se presentó la estrategia, afirmó: "Todos entendimos que anunciaban un ahorro de energía, como pone el texto. Es irresponsable que digan ahora que lo están estudiando". El problema es que cumplir Kioto sin ahorrar energía es imposible, según sindicatos y ecologistas.

Los ministros de Industria, Joan Clos, y Medio Ambiente, Cristina Narbona.
Los ministros de Industria, Joan Clos, y Medio Ambiente, Cristina Narbona.CARMEN SECANELLA

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 29 de mayo de 2007.

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