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Cultura investiga la actuación de Odyssey

España rompe relaciones con la empresa, y portavoces de ésta dicen ver "contradicciones"

El Gobierno va a revisar "todos los movimientos que han hecho los dos buques [de la empresa Odyssey] en los últimos 20 días", afirmó ayer la ministra de Cultura, Carmen Calvo, en Bilbao. Lo hará, dijo, a través de los medios técnicos del Servicio Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) instalados en el estrecho de Gibraltar para controlar la inmigración ilegal.

Los barcos se encuentran ahora atracados en Gibraltar. Calvo se refirió al tesoro hallado por la empresa norteamericana el pasado día 18 en un buque hundido, mediante una operación subacuática caracterizada por el "oscurantismo" y tras la cual España ha roto un acuerdo verbal que mantenía con el Gobierno británico para la posible identificación por Odyssey de otro pecio. España no volverá a trabajar con Odyssey.

La ministra destacó que dicha empresa lleva años queriendo investigar en el Estrecho, donde reposan "casi 400 buques hundidos, probablemente el mayor patrimonio subacuático del mundo", la situación del navío británico Sussex, hundido en 1694. El Gobierno español preguntó al británico si estaba interesado en dicha localización. Ambos ejecutivos llegaron al acuerdo de permitirla "sin que se extrajera nada", indicó Calvo, y siempre "con el tutelaje de la Guardia Civil y de arqueólogos subacuáticos españoles".

Sin embargo, Odyssey ha recuperado en solitario y "sin permiso" legal un tesoro, cuyas características no concreta, y sin informar al Gobierno de si el buque del que se han extraído las piezas navegaba bajo pabellón español o se hallaba hundido en aguas territoriales españolas. "Aunque los barcos de Odyssey se encontraran en aguas no españolas, no sabemos el lugar exacto en el que realizó la extracción", precisó la ministra.

El tesoro fue trasladado en avión desde el aeropuerto de Gibraltar al de Tampa (Florida, EE UU), por lo que Cultura ha escrito a las embajadas británica y estadounidense en Madrid para conocer el horario de ese vuelo y su carga en salida y llegada. "Con toda la prudencia y el rigor, a la vista de la manera de proceder nada clara de esta empresa con el Gobierno español, vamos a ejercer de manera firmísima todos los derechos que podamos tener", dijo Calvo.

Un portavoz de Odyssey habló ayer para este periódico sobre las declaraciones de la ministra de Cultura. "Estamos sorprendidos y confundidos porque vemos muchas contradicciones", comentó. "Siempre que encontramos un pecio y lo identificamos nos ponemos en contacto con las autoridades del país que tiene derechos sobre él y ofrecemos un acuerdo para extraerlo. Esto no ha ocurrido todavía porque aún no sabemos qué país tiene derechos sobre el pecio hallado. Estamos investigándolo", explicó el portavoz. El representante de Odyssey comentó que el Ministerio ni sus abogados han hablado con ellos todavía y expresó su frustración por el hecho de que los arqueólogos que la Junta de Andalucía iba a proporcionar para la identificación de otro galeón, el Sussex aún no hayan contactado con ellos. "Llevamos esperando dos meses y no ha venido nadie. Y, nunca hemos llegado a ningún acuerdo con el ministerio de Cultura porque nunca han sido nuestros interlocutores", señaló.

En caso de que España tuviese algún derecho sobre las 500.000 monedas encontradas por Odyssey, el Estado podría reclamar ante EE UU, de acuerdo con un decreto de enero de 2001 firmado por el entonces presidente Bill Clinton. Poco antes de abandonar la Casa Blanca, Clinton aprobó esta norma para salvaguardar los miles de buques y aviones que se hallan en las profundidades de aquellos países donde EE UU ha mantenido batallas navales, pero también protegía los derechos de las naciones que tuvieran pecios en las costas norteamericanas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de mayo de 2007