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Mercabarna sacrifica 3.000 corderos

El matadero de Mercabarna sacrificó ayer, con carácter excepcional y en un tiempo récord, 3.000 corderos para abastecer las mesas de la comunidad musulmana en Cataluña. Los sacrificios de estos animales se realizaron de acuerdo con el ritual establecido por las leyes coránicas, que requiere entre otros requisitos que el animal tenga seis meses y que su sacrificio se efectúe el mismo día de la festividad, aseguró el director de Mercabarna, Víctor Trigueros.

Los servicios de comercialización distribuyeron ayer por la mañana con toda rapidez entre las diferentes carnicerías los corderos descuartizados para que llegaran puntualmente a las familias musulmanas. El precio de esta carne fue el usual: entre siete y ocho euros el kilo.

Mercabarna no fue el único matadero que se vio obligado ayer a trabajar, a pesar de que era sábado. También hicieron horas extras otros mataderos, entre ellos el de Mafrica de Sant Joan de Vilatorrada, desde el que se abastece la comunidad musulmana del Bages. En este matadero, sólo se mataron ayer 40 corderos, aseguró su máximo responsable, Josep Maria Jané.

Los corderos sacrificados en el matadero de Mafrica habían sido comprados y pagados tres meses atrás por familias musulmanas de la zona. La dirección de este matadero ha venido guardando y engordando durante los tres últimos meses a los animales hasta alcanzar el peso y la edad establecidas por las reglas religiosas. El precio de esta operación es de 100 euros por el animal y 40 por la alimentación y la custodia de tres meses.

Tradición

El trabajo extraordinario efectuado por los mataderos catalanes evitó que las familias musulmanas se vieran obligadas a matar por su propia cuenta los corderos, transgrediendo las ordenanzas municipales y sanitarias. La fórmula, sin embargo, no parece entusiasmar a diversos colectivos musulmanes, que reivindican que las familias puedan matar a los animales, de la misma manera que se hace en muchos municipios de Bélgica y Francia. En estos países es habitual que los ayuntamientos habiliten carpas donde se puede sacrificar a los animales bajo la supervisión de los técnicos de sanidad.

"Este tipo de matanzas que trata de imponer la Administración diluye una tradición, en la que participaban al mismo tiempo adultos y niños", asegura Tawfik Cheddad, imán de Santa Coloma.

La Dirección General de Asuntos Religiosos de la Generalitat recordó, pocas semanas antes de la celebración de la Fiesta del Sacrificio, a las diferentes comunidades musulmanas catalanas la prohibición de sacrificar los corderos en la vía pública o por su cuenta. Los servicios de inspección sanitarios de la Generalitat llevaron a cabo ayer servicios de inspección para evitar este tipo de matanzas por libre, que es habitual en muchos países árabes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 31 de diciembre de 2006