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El Consejo Regulador del Brandy estima que la OCM reducirá las ventas un 90%

El arranque de viñas propuesto no afecta al Marco de Jerez

El presidente del Consejo Regulador del Brandy de Jerez, Evaristo Babé, estimó ayer que la propuesta de reforma de la Organización Común del Mercado (OCM) del vino, presentada el jueves en Bruselas, puede conllevar una caída de la comercialización de la bebida espirituosa de hasta un 90%. La supresión de las ayudas a la destilación del uso de boca, la que utiliza el marco de Jerez para obtener alcohol vínico para producir brandy, obliga a esta bebida a ser menos competitiva, por tener que competir con los destilados de azúcar o cereales.

Para Babé, la propuesta es "muy negativa" y no duda de que "va a provocar perjuicios graves por la caída de la producción". "Si actualmente el brandy de Jerez comercializa en el mundo 80 millones de botellas al año, con esta reforma podríamos fijar las ventas en ocho millones de botellas", calculó.

Aún así, el presidente del Consejo Regulador se mostró "confiado" en que el Gobierno "se haga fuerte" para hacer ver en Bruselas que "no se puede discriminar con medidas perjudiciales a España mientras que Alemania, Francia o Italia siguen produciendo a pleno rendimiento".

Tampoco le valían ayer a Babé las previsiones más esperanzadoras de la comisaria europea de Agricultura, Marianne Fischer, quien habla de un "desequilibrio y empeoramiento del sector del brandy a corto plazo" y de una recuperación de la rentabilidad de la producción a la larga. Para el presidente del Consejo Regulador, "aunque es fácil vender humo, cuando las ventas caen, las cuentas no salen desde el primer día y difícilmente se van a mejorar en el futuro". "Mal estamos si la comisaria pretende hacer tragar con ruedas de molino medidas que son bastante inaceptables", espetó.

"Se ha hecho una cirugía con hacha en vez de con bisturí que deberá ser corregida en el tiempo que tenemos por delante. La propuesta oficial de la OCM afecta a miles de viticultores y a cientos de cooperativistas, cuyas viñas se destilan para obtener unos aguardientes de vino de calidad que utiliza el brandy, ahora seriamente perjudicado".

El sector vitivinícola vinculado a la bebida espirituosa jerezana es sin duda el más perjudicado en el marco, ya que el arranque de 400.000 hectáreas de viñedo que también recoge la propuesta de reforma de la OCM apenas perjudica al vino del marco de Jerez. Esto se explica porque el arranque no afecta a los vinos de calidad de las denominaciones de origen, sino a los caldos de mesa. En cualquier caso, desde el Consejo Regulador del Vino, su director general, César Saldaña, no descartaba ayer que "algunos viñistas puedan acogerse al arranque de manera voluntaria para beneficiarse de los incentivos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de junio de 2006