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Cita en Washington de degustadores de vino español

Una gran tienda especializada organiza una cata de caldos en la capital estadounidense

Más de 150 selectos degustadores y expertos asistieron el sábado a la segunda cata de barrica de vino español en Washington, organizada, como la pionera de 2005, por Víctor Hugo Linares -el peruano que dirige Wide World of Wines, una de las mejores tiendas de vinos de la capital estadounidense- con la colaboración de 32 bodegueros, que presentaron un centenar de caldos, y de varios distribuidores, como Aurelio Cabestrero, de Grapes of Spain: "Son bodegueros de alto nivel, y la gente aquí ya sabe que los vinos españoles son vinos de calidad". Mariano García, un grande del vino español -durante 30 años, enólogo de Vega Sicilia y actual copropietario de Mauro-, aplaude la convocatoria: "Tenemos que movernos más, no salimos lo suficiente, y hay que estar aquí, en EE UU, con nuestros vinos". Victoria Pariente, de Dos Victorias, está "sorprendida" de "lo informados que están los estadounidenses; y si hay algo que no saben, lo preguntan: cosechas, métodos, tiempos...". Para la enóloga y empresaria -junto a Victoria Benavides- de Toro y Rueda, "los norteamericanos no son marquistas: catan un vino y si les gusta, lo compran, no por la marca ni la etiqueta, sino porque les ha gustado". A Tracy Sholes, que tiene, con su esposo, una bodega de unas mil botellas en su casa de Washington, el Gran Elías Mora 2004 le parece "fantástico desde el primer sorbo, muy bien equilibrado y aterciopelado". Abbot Granoff, otro aficionado serio que ha venido desde Virginia Beach, no había probado la uva verdejo hasta que cató un José Pariente: "Maravilloso". Su experiencia de 2005 le llevó a visitar España, y a nuevos descubrimientos: "El albariño nos dejó sin sentido".

En la cita, organizada en un hotel y con un precio de admisión de 100 dólares que dejaba claro, en palabras de Linares, "que no es un acto social, sino una reunión para los que les gusta el vino y lo compran, una ocasión para que disfruten y puedan catar cómodamente", estaban bodegas como Clos Figueras y Clos Mogador, Astrales, Mauro, Agrícola Labastida, Epifanio Rivera, Miguel Torres, Arrocal, Conde, Uvaguilera, Guzmán Aldazábal, Pujanza, Bernabé Navarro, Alejandro Fernández y Luna Beberide, entre otras. Alejandro Luna, del Bierzo, se siente aquí "orgulloso de hacer vino" y dice que la gente pregunta mucho: "En España, la gente bebe y se va; aquí quieren saber lo que están bebiendo". El enólogo de la bodega, el francés Gregory Pérez, no para de dar explicaciones: "Quieren saber cuáles son los años mejores, les sorprende la potencia y la finura de estos vinos...". Gustavo Montagudo, director comercial de Palomero, coincide en que "buscan calidad, y en España se busca la marca". "Son consumidores duros, que creen en las puntuaciones de los expertos, pero sobre todo en su propio paladar", afirma Helio San Miguel, que da clases de enología en el Cervantes de Nueva York y que se ha encontrado con más de una docena de antiguos alumnos entre los asistentes a la cata.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de junio de 2006