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25 AÑOS DE ARCO

Arco cierra con la expectativa del cambio

Los galeristas confían en que la nueva dirección insistirá en el carácter selectivo de la feria

Tal como se preveía, éste ha sido un año de muchas ventas en Arco por lo que la mayoría de galerías estaban más que contentas. No se oían quejas respecto a la organización o el diseño de los espacios. La avalancha de público, en apariencia mayor en la jornada del sábado que durante el día de ayer, sorprende ya sólo a las galerías extranjeras que acuden por primera vez a la feria -este año ha habido 52 incorporaciones de las que 16 han entrado en el programa general y el resto a través de programas comisariados-, por lo que el principal tema de conversación han sido las expectativas ante el relevo en la dirección de Arco. A partir de hoy, cuando cierre sus puertas la feria, Rosina Gómez-Baeza cederá el mando a Lourdes Fernández, que se ha mantenido durante toda esta edición en un discreto pero activo segundo plano.

"Todos le vamos a exigir mucho a la nueva directora", dice Pilar Citoler

"Todos los cambios son positivos y creo que la entrada de una nueva directora supondrá una buena sacudida de la feria", explica el artista Joan Morey, presente en una galería mallorquina y otra australiana. "Ninguna feria está consolidada, hasta Basilea añade cada año cosas nuevas porque éste es un mundo muy sensible a todo lo que pasa en la sociedad", indica la galerista Soledad Lorenzo. "Pero dicho esto, respecto al futuro, esperemos que todo vaya bien. Lo importante es que los stands tengan calidad y que haya selección". Ésta última es una opinión compartida por la mayoría de galeristas.

La odontóloga Pilar Citoler, que en 2005 recibió el premio de Arco al coleccionismo nacional particular, se mostraba contenta con el nivel alcanzado por la feria. "Creo que Rosina ha sido una magnífica directora que ha situado Arco en sus niveles más altos y Lourdes Fernández aportará su energía y jovialidad que imprimirán un aire diferente. No se cuáles serán sus directrices, pero todos los que estamos en el engranaje del mundo del arte le vamos a exigir mucho. No sé si hay que reducir o no el número de galerías, pero tal vez sí que falta un poco de exigencia en este campo porque ahora la feria es muy dispersa y te pierdes".

Quien no estaba por la reducción era Ana Martínez de Aguilar, directora del Reina Sofía, según indicó el día de la inauguración: "Una feria es una feria y tiene que haber criterios de selección de calidad, pero hay galerías importantes que han sido excluidas".

En los antípodas está el galerista Nacho Ruiz, para quien habría que insistir en la selección con criterios "independientes y no politizados" al tiempo que reclama de las instituciones públicas, y concretamente del Reina, una mayor apuesta por el arte emergente. "Nos tendrían que ayudar a visibilizar el buen momento del arte español. O si no, que nos trasladen al Ministerio de Industria ya que en Cultura no nos escuchan".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de febrero de 2006