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La editorial Alba cumple una década de apuesta por los clásicos modernos internacionales

Se trataba de una "idea modesta". El objetivo de la colección de libros que la editorial Alba lanzó hace 10 años, no distaba mucho de los del resto de los títulos que anualmente salen al mercado: llegar a la mesa de novedades. El producto en sí era lo que marcaba la diferencia y aportaba a este propósito un aire de "proeza", según explica el novelista e inspirador de la colección Luis Magrinyà. "El proyecto partió de una necesidad que se palpaba en el ambiente: en 1995 no había una colección de clásicos modernos internacionales fuera del ámbito universitario, exentos del aparato crítico que suele rodear estos textos. Lo poco que aparecía lo hacía de forma dispersa. Creímos que mucha de esta literatura se podía presentar como producción contemporánea".

Mansfield Park de Jane Austen inauguró la flamante colección Alba Clásica -diseñada por José Moll- y 10 años después, ya en su cuarta edición, se mantiene como uno de los grandes éxitos de este sello. Un clásico moderno que explica en cierta medida el planteamiento de los editores. "La misma soltera ansiosa que inspira a Jane Auesten es la Bridget Jones que hoy encarna lo que podríamos llamar el mercado del matrimonio. El resultado, sin embargo, es distinto. Se trata de ver cómo los elementos se barajan y qué se hace con ellos. La colección propone una reflexión entre lo que se está leyendo ahora y lo que se escribía antes, que lleve al lector a preguntarse qué ha pasado. Hemos intentado buscar títulos que planteen esta cuestión", asegura Magrinyá.

El resultado han sido obras de ficción, presentadas -"como si hubieran sido escritas hace dos días"- con nuevas traducciones en la mayoría de los casos, de los siglos XVIII, XIX y XX. Guy de Maupassant, Henry James, Rainer Maria Rilke o Thomas Hardy son algunos de los autores que pronto se unieron al catálogo. A la colección madre se les sumaron primas o hermanas como Alba Maior -que presenta en tapas duras grandes obras hasta ahora sólo disponibles en ediciones de bolsillo o rústica- o Alba Clásica Biografías, en la que han aparecido entre otros títulos Vida de Charlotte Brontë de Elizabeth Gaskell y Vida de Mozart de Stendhal-. Entre su singular lista de grandes éxitos -"nuestras tiradas rondan los 3.500 ejemplares"- Magrinyà menciona Oblómov de Goncharov o Poesía y verdad de Goethe. Superados ya los 150 títulos, para los próximos años asegura que mantendrán dentro de lo posible el proyecto de publicar inéditos.

"Siempre he tenido una idea de lo contemporáneo mezquinamente acotada. No hemos querido descender más abajo del XVII, que es cuando empieza lo contemporáneo, cuando se establecen los géneros y desde donde se puede observar lo que perdura. El tipo de sociedad descrita en estas obras permite a veces un reconocimiento sobrecogedor", explica Magrinyà. Según dice, se trata de mostrar "lo que hay". Y su defensa de la vigencia de los clásicos va más allá, al afirmar que un repaso por la lista de los títulos publicados permite descubrir que mucho de lo que hoy se considera como nuevas tendencias perdura desde hace siglos. "La metaliteratura está ya en Paludes de Guide y la faction, que ahora se discute tanto, se puede leer en Chaqueta blanca de Melville".

Como escritor en activo - el pasado mes de mayo presentó su última novela Intrusos y huéspedes (Anagrama)- Magrinyà defiende el servicio y la ayuda de los clásicos a los jóvenes narradores. "Estas obras no abruman. Los clásicos enseñan a escribir y dan ánimos. De alguna manera a todos nos conviene saber que algo que se puede considerar muy novedoso no lo es tanto".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de diciembre de 2005