Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CUMBRE DEL COMERCIO MUNDIAL

Brasil amaga con abandonar la negociación tras enfrentarse con el comisario de la UE

Bruselas y los países en desarrollo ahondan sus desacuerdos sobre los subsidios agrícolas

Los esfuerzos para desbloquear la conferencia ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) cayeron en saco roto esta madrugada al reiterar el comisario europeo Peter Mandelson, en la mesa de principales negociadores convocada por el director general de la citada organización, Pascal Lamy, que carecía de mandato respecto a dar una fecha, sea en 2010 o más tarde, para poner fin a las subvenciones a las exportaciones agrícolas. El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, amagó con levantarse y abandonar la sala.

La reducción a las trabas para que los países avanzados penetren en el sector servicios, que parecía conseguida, ahora, a 48 horas de finalizar la conferencia ministerial, está cuestionada.

Sobre las cuatro de la madrugada (las nueve de la noche hora peninsular española), ministros, embajadores y negociadores de una veintena de países comienzan a bajar por las escaleras mecánicas del Centro de Convenciones y Exhibiciones. Cada uno, preguntado por el puñado de periodistas que hacía guardia, tiene su razón para ser pesimista. Un diplomático francés, por ejemplo, está muy preocupado. "En agricultura no hay nada que hacer. Pero lo peor es que estamos retrocediendo en el sector servicios. Las organizaciones no gubernamentales han hecho un buen trabajo de persuasión. Y después están los venezolanos. Hugo Chávez es el líder, no Brasil. La revolución bolivariana ha llegado al greenroom", el salón verde que identifica la pequeña habitación en la que se reúnen los negociadores.

Sucede que Venezuela, como dijo un diplomático y negociador argentino, cuando abandonaba la reunión, "soltó anoche varias bombas". La principal: rechaza cualquier compromiso con la liberalización del sector servicios. Esto quizá no sería importante en sí mismo, pero otra organización de peso por el número de países que reúne, el Grupo de los 90, ha puesto en cuestión los acuerdos avanzados en Doha para la liberalización comercial del sector servicios.

El comisario europeo, Peter Mandelson, se ha tomado en serio este nuevo escenario. Ayer por la mañana, Francia e Irlanda solicitaron a la presidencia británica la convocatoria de un nuevo consejo de ministros de asuntos generales para "renovar el apoyo" al comisario europeo en las negociaciones. Mandelson explicó en la reunión, según dijo el ministro de Industria y Comercio en una entrevista con EL PAÍS, que la dirección de las negociaciones de Hong Kong es muy preocupante. El comisario apuntó a sus colegas que en los principales puntos de la agenda se está retrocediendo. Según explicó, la UE debe mantenerse firme en el rechazo de una fecha unilateral para acabar con las subvenciones agrícolas porque si se cede ahora la presión volverá a ser insoportable dentro de tres meses. Los ministros aplaudieron a Mandelson, él único representante de la UE en la mesa de los principales negociadores que convoca Pascal Lamy.

Seis horas de negociaciones se consumieron en un borrador de folio y medio, elaborado por uno de mediadores en el que se recogen diferentes propuestas.

En este texto se propone "desarrollar modalidades precisas para asegurar la eliminación paralela de todas las formas de subsidio y disciplinas en todas las medidas aplicadas a las exportaciones con un efecto equivalente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de diciembre de 2005