La Cumbre de las Américas se cierra sin poner en marcha un área de libre comercio

El fracaso de la reunión pone en evidencia la división entre EE UU y el Mercosur y Venezuela

La creación del Área de Libre Comercio de América (ALCA) se convirtió al final en un escollo insalvable que no sólo centró los trabajos de la IV Cumbre de las Américas sino que, además, ha producido un duro enfrentamiento entre los 34 mandatarios presentes durante dos días en la ciudad argentina de Mar del Plata. La cumbre se cerró con un fracaso que pone de manifiesto las profundas diferencias que existen entre los cuatro países del Mercosur y Venezuela, por un lado, y EE UU y el resto del continente, por otro, sobre el modelo de integración económica que debe ponerse en marcha.

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Estas dos posturas quedaron reflejadas en un documento final cuya redacción tomó varias horas, una vez que muchos de los presidentes ya se habían marchado de Mar del Plata. El texto constata las diferencias y deja sentado que la discusión sobre el ALCA se retomará durante 2006.

Previamente, y viendo que después de una semana de negociaciones no había manera de ponerse de acuerdo sobre una declaración conjunta, los jefes de Estado y de Gobierno de 34 países americanos decidieron prolongar el encuentro y tratar de llegar entre ellos a una solución que no condenara a la cumbre al fracaso. México, Canadá y Panamá encabezaban la línea más dura a favor de introducir la propuesta estadounidense en el texto final. Enfrente estaban el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y Venezuela, quienes mantenían su postura de que esta cumbre no era la oportuna para relanzar el ALCA.

El desacuerdo quedó plasmado no sólo en el fondo sino también en las formas. Por primera vez en la historia de estas reuniones eran los ministros de Exteriores, y no los presidentes, los que se disponían a comparecer ante la prensa. A última hora, Panamá todavía peleaba para presentar un texto para alcanzar un acuerdo de mínimos en el que se citaba el ALCA, pero que no establecía ninguna fecha en concreto para su entrada en vigor.

Sin embargo, Mercosur seguía resistiéndose a cualquier mención al tema. Pasadas varias horas después del teórico fin de la cumbre, la mayor parte de los presidentes seguía discutiendo e incluso se barajó la posibilidad de que EE UU sacara adelante su propio texto sin la rúbrica de los cuatro países de Mercosur y Venezuela.

Por la mañana, el presidente brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva, se mostró disgustado con el rumbo que había tomado la cumbre. "Cuando fui invitado a esta reunión había tres temas sobre la mesa: trabajo, trabajo y trabajo. En ningún lado estaba escrito que el tema tenía que ser el ALCA". Efectivamente, el lema de cumbre era "crear trabajo para enfrentar la pobreza y fortalecer la gobernabilidad democrática". Para rebajar la tensión, Lula desmintió que esté en contra del ALCA y explicó que aceptará la propuesta cuando se solucione la cuestión de los subsidios agrarios, "para lo cual habrá que esperar a la reunión de diciembre en Hong Kong". En la ciudad china se celebrará una ronda de negociaciones de la Organización Mundial del Comercio.

El presidente brasileño mostró además su desaprobación por la postura del presidente venezolano, Hugo Chávez, que anunció que "enterraría" el ALCA. Al ser preguntado si había visto por televisión al presidente venezolano en la llamada contracumbre, Lula respondió: "No sabía que había una contracumbre". El presidente brasileño abandonó Mar del Plata antes de que acabara la cumbre dejando a sus delegados discutiendo sobre el texto final. Unas horas después hizo lo mismo George W. Bush, quien precisamente estará hoy de visita oficial a Brasil.

Otro factor de distorsión de los trabajos de la cumbre ha sido el protagonismo alcanzado por Chávez y los términos en los que éste se refirió tanto a la reunión como a los demás presidentes durante la manifestación contra Bush. Sus palabras causaron malestar en muchas delegaciones, que así lo hicieron saber en la ceremonia de apertura, donde el silencio con el que fue recibido Chávez en el salón de sesiones contrastó con la fuerte ovación con la que se acogió al mandatario estadounidense.

En la misma línea, el presidente mexicano, Vicente Fox, no escatimó sus críticas al venezolano. "El ALCA es algo que ratificamos en Quebec y ahí están todas las firmas, incluida la de Chávez. Nosotros no nos tomamos a chunga la idea del libre comercio, ni la llevamos a las plazas. Lo tratamos con seriedad". Fox pidió a sus colegas una dosis de realismo. "Si seguimos perdiendo el tiempo e inventando la rueda seguirá habiendo más pobres y no habrá grandes avances sociales ni económicos en Latinoamérica". Otro momento tenso se vivió durante la intervención del presidente argentino, quien se expresó en términos muy duros tanto contra el FMI como contra la política de EE UU en Suramérica "en el pasado". Ayer, Bush solicitó una transcripción al inglés del discurso del argentino.

Los presidentes de Chile, Ricardo Lagos (izquierda) y de Brasil, Lula da Silva (derecha), escuchan a George Bush (en primer término) ayer en Mar del Plata.
Los presidentes de Chile, Ricardo Lagos (izquierda) y de Brasil, Lula da Silva (derecha), escuchan a George Bush (en primer término) ayer en Mar del Plata.AP
Imagen de la sesión de clausura de la reunión de 34 presidentes americanos en la ciudad argentina de Mar del Plata.
Imagen de la sesión de clausura de la reunión de 34 presidentes americanos en la ciudad argentina de Mar del Plata.AP

México, al Mercosur

México se convertirá en la primera mitad de 2006 en miembro formal de Mercosur, según anunció ayer en Mar del Plata el presidente mexicano, Vicente Fox, quien volvió a defender los tratados de libre comercio como medio para crear riqueza, y puso como ejemplo los que su país tiene, entre otros, con EE UU. "Con Brasil y Uruguay vamos a arrancar el proceso de integración de México en Mercosur, que estará listo en el primer semestre del año próximo", dijo Fox.

De cumplirse lo anunciado por Fox, México se convertirá en el sexto socio del acuerdo comercial al que en la actualidad pertenecen Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Venezuela tiene previsto ingresar en diciembre. En cualquier caso, el anuncio mexicano tiene que salvar un importante escollo; la pertenencia de México al Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLC), junto a EE UU y Canadá. Queda por ver hasta qué punto es compatible la pertenencia a ambas organizaciones.

La previsión de Fox, que en enero comienza su último año como presidente de México, sorprendió mucho, dada su defensa sin cuartel del ALCA. De hecho, fue el único mandatario que dijo públicamente que no estaba "nada satisfecho" con el borrador de declaración final porque éste no mencionaba al gran bloque regional impulsado por EE UU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 05 de noviembre de 2005.

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