Voluntarios limpian el fuel vertido del Prestige, 2002 / ULY MARTÍN
La UE establece elevadas multas para los vertidos contaminantes al mar
La catástrofe del Prestige, el buque que en noviembre de 2002 vertió 64.000 toneladas de fuel pesado al Atlántico, es el origen de una norma europea que quedó ayer aprobada. Esta directiva impone multas hasta 10 veces más elevadas que las actuales (1,5 millones de euros para los casos graves) y exige a los países miembros que establezcan penas de prisión que podrían ser de hasta tres años por vertidos muy contaminantes en aguas europeas.