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EL HOSPITAL DE LEGANÉS

El fiscal criba los 25 casos dudosos de pacientes que le remitió Sanidad

Un juzgado de Leganés admite la querella de los familiares de un fallecido en urgencias

La fiscalía de Madrid cribará hoy los 25 casos de pacientes del hospital de Leganés en los que la Consejería de Sanidad dijo haber observado "incidencias" y extraerá aquellos, "si los hubiera", que realmente sean susceptibles de una investigación penal. Aquellos casos, de esos 25, en los que el fiscal crea que puede haber algún indicio de irregularidad serán remitidos a peritos judiciales independientes -bien de la clínica médico-forense de Madrid o bien del Colegio de Médicos- para que los examinen, emitan un primer dictamen y hagan una segunda criba más precisa.

Después de estas selecciones de casos, la fiscalía pedirá a la Consejería de Sanidad de Madrid los historiales clínicos completos de los pacientes que indiquen los peritos, y trabajará sobre ellos. Los peritos judiciales serán los que comuniquen al fiscal, tras analizar los historiales, qué otras pruebas necesitan examinar, o a quién se debe interrogar y sobre qué extremos, para determinar si hay algún tipo de negligencia o mala praxis médica. Si la hay, cada una se investigaría por separado, según fuentes jurídicas.

La fiscalía cree que hay que purgar los 25 casos dudosos que le remitió el fiscal porque, a primera vista, en algunos de ellos no se aprecia nada irregular. Por tanto, es previsible que la fiscalía reduzca esos 25 casos.

El consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela, envió a la fiscalía un informe suscrito por seis inspectores sanitarios. Ese informe incluía unas actas de la Comisión de Seguimiento de Mortalidad del Severo Ochoa en las que se destacaban "25 incidencias" en pacientes fallecidos tras recibir sedación paliativa.

Lamela afirmó que esos 25 casos eran de "sedación irregular, no indicada, indebida o en exceso". Las actas especifican, sin embargo, que de estas 25 incidencias, seis se refieren a casos en los que ni siquiera se aplicaron las sedaciones indicadas; siete son casos de discrepancias entre médicos por los fármacos utilizados; tres, simplemente "dudosos" por falta de información; e incluso hay uno que se pone en duda porque, cuando se estudió, no estaban los responsables médicos para explicarlo. En los ocho restantes se menciona "sedación no indicada" o "dudosa" en enfermos agónicos.

La crisis desatada tras la presentación de una denuncia anónima sobre supuesta mala praxis médica en las urgencias del hospital Severo Ochoa lleva abierta más de un mes. Lamela se comprometió a que una comisión de expertos analizase los citados 25 casos dudosos. Pero esta comisión no se ha constituido aún y, según fuentes sanitarias del hospital de Leganés, es difícil que se constituya, dadas las discrepancias surgidas con la consejería respecto a la composición de sus miembros.

La fiscalía cree que los datos con los que cuenta actualmente sobre el hospital Severo Ochoa, si son corroborados, no permiten deducir la existencia de indicios de responsabilidad penal.

Entretanto, el juzgado de primera instancia e instrucción número 3 de Leganés ha admitido a trámite la querella presentada el pasado viernes por los familiares de un enfermo de 77 años que falleció a las pocas horas de ingresar en el servicio de urgencias del hospital Severo Ochoa, informa Francisco Javier Barroso. En el caso también está presente la Asociación de Víctimas de Negligencias Médicas (Avinesa).

Los hechos ocurrieron el 22 de octubre de 2003, cuando C. P. I., de 77 años, ingresó en el Severo Ochoa tras encontrarse mal durante la noche a consecuencia de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que padecía. El paciente ingresó sobre las 9.30 y falleció después de que le fuera suministrado midalozam, un sedante.

El juzgado ha ordenado las diligencias solicitadas por la parte querellante (la familia y Avinesa). Entre ellas está solicitar al hospital el expediente clínico íntegro del paciente C. P. I., recabar toda la información de la Fiscalía de Madrid y de la Consejería de Sanidad, tomar declaración al querellado (un médico de Urgencias cuyo nombre no ha sido facilitado por los querellantes) y solicitar al Colegio de Médicos un informe de su comité de expertos, según fuentes judiciales.

Fabiola, la hija del fallecido, se mostró ayer contenta con la decisión del juzgado de admitir la querella. "Cuando un juez inicia un procedimiento, es porque al menos ha visto algo raro y que se debe abrir una investigación para ver lo que ha ocurrido realmente", explicó la familiar. "Pero realmente estaría más contenta si el juez no la hubiese admitido, porque eso habría significado que mi padre no murió de una forma extraña o que no hay ningún posible delito", añadió.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de abril de 2005