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Carmen Calvo denuncia un gasto incontrolado en las obras del Prado

La ministra anuncia la firma de un convenio que permitirá ampliar el horario del museo

Cuando está a punto de cumplir un año al frente de Cultura, Carmen Calvo asegura que su gran preocupación es frenar el crecimiento del presupuesto de ampliación del Museo del Prado. Explica que la ampliación de Villanueva se ha incrementado un 44,5% (ha pasado de 42 a 61,5 millones de euros), y el Casón del Buen Retiro, un 241% (de 9 a 30 millones). Calvo culpa al Gobierno del Partido Popular de falta de planificación, y celebra que el reciente convenio colectivo permita ampliar el horario y llevar paz al principal museo español. Las obras terminarán en la primavera de 2006.

"No lo dije al principio porque no quiero romper el aire de consenso. Pero a cada uno, lo suyo"

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Después de sucesivos aplazamientos y cambios de planes, el nuevo Prado tiene una fecha definitiva de apertura: primavera de 2006. Mientras llega ese momento, Carmen Calvo quiere dejar claro que las cifras que estas obras y sus sucesivos aplazamientos han costado no tienen nada que ver con su gestión.

Cuenta que cuando llegó al ministerio, el Prado acababa de cambiar su normativa como ente público. "Nombré a Miguel Zugaza [le reconfirmó al frente del nuevo ente público] y lo primero que le dije es que el Prado tenía que tener visión de futuro, estabilidad y una cierta transparencia para sus patronos y para los ciudadanos. Le dije que iba a tener el mejor escenario financiero posible y, de hecho, 2005 es el año en que el Prado ha recibido mayor presupuesto público. Hemos aumentado siete millones de euros para obras, programación y gestión cotidiana de la institución".

Calvo recuerda también que pidió a Zugaza que consiguiera estabilidad en la plantilla del museo y reconoce que el encargo ha sido cumplido: se acaba de firmar el convenio colectivo del museo. Eso se traduce en una ampliación de horario: una hora más por la tarde y todas las tardes de domingos y festivos.

Y para evitar sorpresas, Calvo cuenta que ha creado, de acuerdo con los patronos, un plan plurianual de actuación. "Quiero eficacia y transparencia, y por eso quiero recordar que las obras del Prado se adjudican en el 2001 por 42 millones de euros. Dos años después, se añaden 19 millones de euros más. Esto supone que llevamos 61,5 millones de euros, un incremento del 44,5% respecto del inicio de la ejecución. Esto es lo que yo me encuentro al llegar".

La ministra dice que no quiere que cuando las obras se inauguren en la primavera de 2006 la gente crea que ese aumento se debe a una mala gestión del Gobierno socialista. "Lo asumo sin alharacas, pero quiero dar las cifras porque en el museo lo importante es la calidad y la perfección que merece uno de los grandes museos del mundo. Por eso no hago batalla política de la situación, pero cuando comprobé la herencia que recibía, hablé con el arquitecto Rafael Moneo y con la constructora y les explicamos las dificultades que hemos encontrado".

Algunas de estas dificultades a las que se refiere suponen que el Casón del Buen Retiro ya no va a ser sede de exposiciones, sino un centro que acoja la biblioteca, las nuevas tecnologías y la investigación. En el Casón se presupuestaron nueve millones de euros al comienzo. En 2003 ya se habían invertido 30 millones, el 241% más.

Insiste una y otra vez en que ese gasto no lo ha generado ella. "Lo he recibido yo. Y a mí nadie me va a llamar al Congreso para pedirme una explicación. Creo que lo que importa es terminar lo antes posible con la mayor calidad. La obra no es más cara porque se retrase. Se ha retrasado porque había que invertir más. No es responsabilidad mía. No lo dije al principio porque no quiero romper el aire de consenso en el que está el museo. Pero a cada uno, lo suyo".

Cree que en el Casón no habrá más modificación presupuestaria. "Nos falta por saber el gasto de equipamiento, pero ése es un presupuesto menor".

Tampoco parece que haya nuevas sorpresas en el núcleo central, Los Jerónimos y Villanueva. "Salvo por algunas calidades que ha cambiado Moneo, ya no se va a disparar más el presupuesto".

La ampliación del Prado ha disfrutado de un consenso político entre todos los partidos. Comenzó con la socialista Carmen Alborch y lo mantuvieron los sucesivos representantes culturales del Partido Popular. El patronato del Prado ha aprobado cada nuevo paso de las obras. Sin embargo, la ministra insiste en la imprevisión. "Se ha hecho todo de forma irreal con el resultado que ahora conocemos. A la baja, pero irreal. Con los nueve millones iniciales no haces ni una buena biblioteca".

El estado de las cuentas del Prado no es lo único que disgusta a la ministra. La distribución del 1% cultural es calificado por ella de "tema raro". Explica que el 1% es una obligación de la Ley de Patrimonio Histórico. "Sabía que la asimetría en el reparto era de tal sectarismo político que me alarmaba. Por ejemplo, en Andalucía, de donde yo vengo, con un patrimonio impresionante, apenas se recibía el 1%. Pasaban dos cosas. Una la dijo el Tribunal de Cuentas en febrero de 2004, antes de las elecciones: se habían perdido cuatro millones de euros por la descoordinación entre Fomento y Cultura".

"La segunda cosa que me encuentro", añade, " es que en Cultura se admitían todos los proyectos que venían del famoso 1%, de forma que se habían aceptado obras por valor de 903 millones de euros. Teniendo en cuenta que ese 1% nunca pasa de los 30 o 35 millones de euros de media, esa cifra no se cumpliría ni en 50 años. Lo cuento porque el PP está hablando de esto. La situación es inadmisible para un político serio".

Para acabar con esta situación, explica que ha creado una comisión interministerial que preside Cultura por decreto de 10 de septiembre en el Consejo de Ministros. Allí se dice que todos los ministerios tienen que cumplir a rajatabla con el 1% y que los criterios de inversión los decide el Ministerio de Cultura porque es el que entiende de protección del patrimonio. Los criterios están negociados y consensuados con los consejeros de Cultura y con el Consejo de Patrimonio Histórico Nacional. Se ha aceptado por unanimidad, incluidos los consejeros del PP. En este sentido, ayer compareció en el Congreso el subsecretario de Cultura, Antonio Hidalgo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de marzo de 2005