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LA POSGUERRA DE IRAK | La torturas

Las tropas de ocupación mantendrán su inmunidad con el nuevo Gobierno iraquí

Washington y Londres quieren que la nueva resolución de la ONU cubra esa garantía

Las tropas de la coalición seguirán teniendo inmunidad en Irak tras el traspaso de poderes a un Gobierno provisional iraquí, previsto para el 30 de junio. La inmunidad, que beneficia tanto a los soldados de EE UU y Reino Unido como a los de los demás países que aportan tropas, estará reconocida en la resolución de Naciones Unidas que aprobará el traspaso de poderes, según publicó ayer el dominical The Observer. Un portavoz del Ministerio de Exteriores británico confirmó que el estatuto legal de las fuerzas multinacionales tendrá la debida cobertura en la nueva resolución.

La garantía de inmunidad "ha sido un punto central para conseguir el apoyo de los militares a la nueva resolución de Naciones Unidas, que será publicada a mediados del mes que viene", señala el diario londinense. La resolución prorrogará la aplicación de la denominada Orden 17 por la que la Autoridad Provisional de la Coalición otorga protección legal a las tropas que ocupan Irak, que desde el 30 de junio se aplicará a las tropas internacionales que sigan en Irak "por invitación del Gobierno provisional". Este Ejecutivo interino tendrá como tarea principal preparar el terreno para la convocatoria de elecciones. La fecha más temprana que se baraja es enero de 2005.

Aunque EE UU ha declarado su intención de permanecer en Irak sólo si lo desea el Gobierno provisional, ha dejado claro que no aceptará que ese Gobierno tenga autoridad sobre sus soldados. A esa autonomía se sumaría su inmunidad legal, por la que los soldados de la Coalición sólo podrán ser acusados y procesados de acuerdo con la ley del país del que sean originarios. Un punto polémico después de los malos tratos practicados por norteamericanos y, en menor medida, británicos, a los prisioneros.

Un portavoz del Foreign Office confirmó que el estatuto legal de las fuerzas multinacionales tras el traspaso de poderes será discutido entre los militares occidentales y el nuevo Gobierno provisional, pero en todo caso tendrá la debida cobertura en la nueva resolución de Naciones Unidas que Washington y Londres llevan ya varias semanas preparando. El coronel Bob Stewart, antiguo responsable de las fuerzas armadas británicas, precisó que las fuerzas coaligadas no están intentando tener inmunidad pura y simple, sino seguir como hasta ahora bajo la disciplina de los tribunales militares de acuerdo con la legislación internacional y sus autoridades nacionales. "Es la manera en que habitualmente están cubiertas legalmente las fuerzas extranjeras en otro país porque la ley, en este caso de Irak, puede ser diferente de la ley del Reino Unido", declaró el coronel Stewart a la BBC.

Pero, en todo caso, el hecho de que los militares de ambos países intenten a toda costa evitar que su presencia en Irak quede sometida al arbitrio y la autoridad del futuro Gobierno provisional de ese país, difícilmente va a ser entendida por la opinión pública local y del mundo árabe, particularmente sensible tras las torturas en la prisión de Abu Ghraib, en Bagdad.

Por otra parte, The SundayTimes informaba ayer de que un reciente memorando del Foreign Office ha expuesto el malestar del Gobierno británico con la "mano dura" empleada por los militares de EE UU en Faluya y Nayaf, que según el texto filtrado "ha incrementado la oposición a la Coalición tanto de los suníes como de los chiíes y ha hecho perder mucho apoyo en el interior de Irak". "El escándalo del trato a los detenidos en Abu Ghraib ha socavado la autoridad moral de la Coalición en el interior de Irak y a nivel internacional", reconoce el memorando del Foreign Office, titulado Irak: el medio plazo y fechado el 19 de mayo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de mayo de 2004