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LA POSGUERRA DE IRAK

Varios países de la UE recomiendan abandonar Irak ante la ola de secuestros

La Embajada española aconseja reducir el personal y evitar los desplazamientos por carretera

La oleada de secuestros de extranjeros que desde la semana pasada vive Irak ha hecho saltar las alarmas en las cancillerías acreditadas en Bagdad. Alemania, Dinamarca, España, Francia, Portugal y la República Checa han pedido a sus ciudadanos que no viajen a Irak. "Mientras dure esta situación, lo prudente es que se reduzca el personal al mínimo imprescindible y que quienes tengan que estar aquí eviten desplazamientos por carretera y restrinjan sus movimientos al máximo", aconsejó el encargado de negocios español, Marcos Vega.

Algunos países han sido más radicales. Francia, Portugal y Alemania, por boca de su ministro de Exteriores, Joschka Fischer, han pedido la salida de todos sus ciudadanos, incluidos los periodistas. Sólo el primer ministro australiano ha pedido a sus nacionales que se queden en Irak. De momento, no se han activado los planes de evacuación que todas las embajadas tienen preparados para situaciones de emergencia. "No se trata de que cunda el pánico, pero hay que extremar las precauciones", subrayó Vega en una reunión con los periodistas españoles en Bagdad.

Los informadores constituyen el grupo más expuesto una vez que la mayoría de los cooperantes han salido de Irak. "Los viajes por carretera fuera de Bagdad están enérgicamente desaconsejados", insistió el diplomático.

Casi todos los secuestros que se han producido hasta ahora han ocurrido en la carretera que llega a Bagdad desde la frontera jordana, a la altura de Faluya. El domingo, tres periodistas checos que quisieron dar un rodeo para evitar esa ciudad rebelde, fueron capturados en un falso control policial cerca de Tayi, a unos 30 kilómetros al norte de la capital.

Vega se mostró especialmente preocupado por el interés en cubrir el próximo relevo de tropas en Base España. "La carretera a Diwaniya es especialmente peligrosa", recordó haciéndose eco de las experiencias de los propios periodistas que en los días pasados se han dado la vuelta al encontrar controles irregulares en el camino.

Los encargados de negocios de la UE se reunieron el pasado domingo en la residencia del enviado español para preparar un plan de emergencia en caso de que empeore la situación. "Aún no estamos contemplando la evacuación, pero hay que tenerlo todo preparado para cualquier eventualidad", manifestó a esta enviada uno de los asistentes. La UE no tienen atribuciones para ordenar una evacuación, que es competencia de cada país para con sus nacionales.

La colonia europea es muy pequeña. "Entre residentes, periodistas, diplomáticos y cooperantes, apenas superamos las doscientas personas, y la mitad de ellos son franceses", explicó la fuente. "Cabemos todos en un avión", añadió otro de los presentes tratando de quitar hierro al asunto. En el caso de los españoles, los residentes (españoles casados con iraquíes y sus hijos) apenas son una quincena y se mueven como locales. Con periodistas, personal diplomático, policías de protección a la Embajada y cooperantes, rondan el medio centenar. A todos ellos, el encargado de negocios les ha ofrecido la protección de la Embajada y de su propia residencia.

El Gobierno francés exhortó ayer al centenar de compatriotas que se encuentran en Irak a que abandonen ese país y pidió el aplazamiento de cualquier viaje previsto, informa Joaquín Prieto desde París. "La situación evoluciona como lo temíamos desde el comienzo de la crisis", afirmó el primer ministro, Jean-Pierre Raffarin, que ve en "la degradación" actual la certeza del pronóstico hecho en su día por Francia sobre el error de una intervención militar.

Desde Portugal, el primer ministro, Jose Manuel Durão Barroso, siguió la misma línea. "La posición del Gobierno portugués es que los civiles salgan del país si no podemos garantizar su seguridad", explicó el mandatario, quien advirtió de que si algunos civiles portugueses deciden permanecer en ese país, como puede ser el caso de los periodistas, "lo hacen por su cuenta y riesgo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de abril de 2004