Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La flota del Cantábrico deja de faenar la anchoa y exigirá ayudas a Madrid

Los pescadores achacan la "catastrófica" costera a los efectos del vertido del 'Prestige'

"Nunca hemos conocido nada igual", claman los pescadores refiriéndose a la escasez de anchoa en todo el Cantábrico. Los 300 pesqueros que forman la flota de bajura permanecerán amarrados en sus puertos hasta el próximo miércoles porque es "inútil salir a pescar" y están "cansados de gastar gasoleo en balde", afirmó ayer el presidente de las Cofradías de Guipúzcoa, Esteban Olaizola, en nombre de todos los arrantzales del Golfo de Vizcaya. La reducción de las capturas la achacan a los efectos del vertido del Prestige.

Cerca de 80 barcos se concentraron ayer en la bahía de La Concha para protestar por la "nefasta y catastrófica" campaña luciendo pancartas y lemas como "Prestige=muerte" y "Menos felicitar, más ayudar". Los arrantzales repetirán la movilización el próximo martes, en demanda de una solución a un problema que afecta a 4.800 empleos directos. Olaizola informó de que toda la flota ha capturado este año 2,4 millones de toneladas de anchoa, cuando otras temporadas se ha llegado a los 10 millones. "En las últimas dos semanas los 300 barcos sólo han pescado 50 toneladas", enfatizó.

Ante esta situación, los representantes de los pescadores de Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco decidieron el pasado martes pedir una reunión urgente con el Ministerio de Agricultura y Pesca para cuantificar las pérdidas y fijar unas ayudas.

Olaizola manifestó que "nadie se hace ahora responsable de esta situación", en alusión al Gobierno central, y recordó que los pescadores actuaron con "responsabilidad" cuando la flota de bajura trabajó para retirar 20.000 toneladas de chapapote de la mar.

"No pedimos limosna; exigimos nuestros derechos", señaló Olizola, quien anunció que el martes reclamarán al Gobierno central la "cláusula de lucro cesante"; esto es, una compensación económica tomando como referencia las capturas de los últimos años. "Es triste y lamentable escuchar al ministro [Miguel Arias] Cañete que no pasa nada y que la costera va bien", se quejó Iñaki Zabaleta, presidente de los pescadores de Vizcaya.

Los 65 barcos de cerco de Cantabria tampoco salieron ayer a faenar. El presidente de las Cofradías de Pescadores cántabras, Tomás Cos, justificó esta decisión por la "mala situación de la mar" tras el vertido del Prestige.

Sin embargo, el Centro Oceanográfico de Gijón ha elaborado un informe que achaca la reducción de las capturas a los "cambios climáticos" y no a la marea negra. Los científicos admiten que el vertido contaminante "ha influido negativamente" en los recursos pesqueros, aunque no se atreven a afirmar categóricamente que ésta es la única razón de la escasez de pesca. Según los estudios, la mala campaña de la anchoa obedece a las "condiciones oceanográficas" y a "otros parámetros biológicos" de esta especie.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de mayo de 2003