Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
ENTREVISTA

'Los anuncios sobre clonación generan un impacto negativo en la sociedad'

Keith Campbell (Reino Unido, 1954), biólogo y embriólogo celular, clonó con otros cuatro científicos británicos a la oveja Dolly en 1996. Hoy dirige en la Universidad de Nottingham un proyecto de clonación animal para diseñar modelos de enfermedades humanas. Ha participado con otros colegas, entre ellos el español Bernat Soria, en un curso de la Universidad de Alicante sobre clonación y células madre.

Pregunta. El equipo de Dolly ha solicitado al Parlamento británico clonar embriones humanos con fines terapéuticos.

Respuesta. Hemos solicitado permiso, pero no me consta que lo tengamos. No es para trabajar con células madre embrionarias, sino para producirlas. Allí está permitido trabajar con células madre embrionarias, pero necesitamos autorización para usar embriones.

'La variedad de normas existente en la UE no favorece la investigación'

P. ¿En qué proyecto concreto van a trabajar?

R. Los objetivos son comprender los procesos de transferencia nuclear y los mecanismos de diferenciación celular.

P. ¿Cuál será la aplicación en medicina?

R. Utilizamos la clonación reproductiva en animales para diseñar modelos de enfermedades humanas y estudiar mejores métodos de tratamiento. Estoy interesado en la seguridad del proceso y en que los modelos celulares no generen tumores o complicaciones. Trabajamos en los procesos básicos para crear líneas celulares terapéuticas, y en que la clonación nos dé buenos modelos animales de enfermedades humanas, que siempre son un problema para lograr nuevos tratamientos.

P. La clonación y la diversidad normativa han generado una amplia polémica. ¿Cuál es su opinión?

R. Me gustaría que hubiera una legislación mundial, pero parece poco probable.

P. ¿Y en la UE?

R. La legislación es muy variada. En países como el Reino Unido se permite investigar sin problema en embriones de hasta 14 días. En Alemania, sólo con embriones de una sola célula, lo que no permite derivar nuevas líneas celulares. Líneas celulares y diseños terapéuticos deberían estar más coordinados. La variedad normativa no favorece la investigación.

P. ¿Cree desproporcionada la implicación de la Iglesia en el debate sobre la investigación con células embrionarias?

R. Desafortunadamente, la Iglesia no puede estar al margen, porque muchos ciudadanos la integran. Pero diferentes religiones tienen diferentes creencias, incluso acerca de cuándo empieza la vida humana o el ser humano. La mayoría de los judíos y los hindúes piensa que el alma entra en el feto en un estadio más tardío de su desarrollo, contra lo que dice la Iglesia católica, que mantiene que es en el momento mismo de la fertilización. Hay que considerar todas estas creencias al tiempo que los beneficios potenciales de los tratamientos, sobre todo la calidad de vida de los pacientes. En mi opinión, las técnicas de transferencia nuclear van a permitir entender mejor los procesos de diferenciación, pero para comprenderlo necesitamos poder realizar esos experimentos.

P. ¿Cuál es el límite de la clonación?

R. Apoyo las líneas celulares embrionarias con fines terapéuticos. No la clonación reproductiva de seres humanos: no hay justificación médica. En clonación reproductiva de animales, la combinación de la técnica con animales transgénicos permite obtener cepas de animales de granja más productivas.

P. ¿Se ha frivolizado la clonación?

R. Los anuncios sobre la clonación de seres humanos generan un impacto negativo en la sociedad. Pero, como mantiene el profesor Soria, lo malo no es la tecnología, sino su uso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de julio de 2002