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LA SITUACIÓN EN EL PAÍS VASCO

Reaparece en Euskadi el frente constitucionalista con la Fundación para la Libertad

Su presidenta, Edurne Uriarte, acusa al Gobierno vasco de 'contribuir a la prolongación' de ETA

La Fundación para la Libertad, que ayer se presentó en sociedad en un acto en la capital vizcaína al que acudieron centenares de constitucionalistas, defendió la Ley de Partidos para ilegalizar Batasuna porque 'contribuirá muy positivamente a la lucha contra el terrorismo', según su presidenta, la profesora universitaria Edurne Uriarte. La presentación en sociedad de la nueva fundación sirvió para lanzar andanadas contra el Gobierno del lehendakari, Juan José Ibarretxe, al que se acusó de 'acercarse de nuevo a los que apoyan el terrorismo' y de 'contribuir a la prolongación del terrorismo'.

El constitucionalismo volvió ayer por sus fueros 13 meses después de la derrota electoral en las elecciones autonómicas vascas y de la sensación de fracaso que se adueñó de este movimiento tras la incapacidad de desalojar al nacionalismo de Ajuria Enea. Y lo hizo reavivando su discurso más crítico con la ideología nacionalista y con la acción del Gobierno de Juan José Ibarretxe.

La presidenta de la nueva fundación, la profesora universitaria Edurne Uriarte, acusó directamente en su intervención a las tres formaciones que sustentan el Gabinete de Ibarretxe (PNV, EA e IU) de haberse embarcado en los últimos meses en "una defensa cerrada del entorno del terrorismo", de contribuir a la "fractura social" y "a la prolongación de ese terrorismo, al sostenimiento de su brazo político, a la legitimación de sus posiciones y a la impunidad de la apología del terrorismo".

"Auténtico pluralismo"

La reaparición con fuerza del movimiento constitucionalista supuso un bálsamo de "rebeldía contra la intolerancia", en un "acto cívico" en favor de un "auténtico pluralismo" y la libertad en Euskadi, "frente al desistimiento y la muy bien disimulada cobardía", en palabras de la conductora de la presentación, Maite Pagazaurtundua, la edil socialista de Urnieta (Guipúzcoa) y exponente del sector redondista. Los máximos representantes de este sector, perdedor en el último congreso extraordinario del PSE-EE, llenaron ayer el salón del céntrico hotel bilbaíno donde se desarrolló el acto -entre ellos Nicolás Redondo Terreros, Rosa Díez y el alcalde de Ermua, Carlos Totorika-, evidenciando así la ausencia de la plana mayor de los dirigentes del PSE y del PSOE. El único miembro de la dirección federal fue el también dirigente en Euskadi Javier Rojo. También acudió el defensor el pueblo, Enrique Múgica.

Por contra, el PP se volcó en el acto de presentación de una fundación que ha preparado su puesta de largo durante los últimos meses y en la que han participado filósofos como Fernando Savater, artistas como Agustín Ibarrola, periodistas, magistrados y abogados, y que ha contado con el apoyo de otros grupos cívicos como la Asociación de Víctimas del Terrorismo, el Foro El Salvador o la Fundación José Luis López de Lacalle. El PP envió, entre otros, a Javier Arenas, Loyola de Palacio, Jaime Mayor Oreja, Luisa Fernanda Rudi y Javier Zarzalejos.

La presidenta de la fundación recordó en su discurso los actos de violencia de los últimos días: la agresión en un frontón donostiarra a la alcaldesa de Lasarte, Ana Urchueguía, y las amenazas de muerte contra el edil de Andoain José Luis Vela, ambos representantes socialistas. "La violencia de persecución existe porque no hay persecución de esa violencia, ejercida en los centro de trabajo, la calle, el propio domicilio o el frontón", remarcó el secretario general de la fundación, José Ignacio Martínez Churiaque, en una clara invectiva contra los responsables de la seguridad vasca. Tanto Uriarte como Churiaque censuraron la "pasividad" de la sociedad ante estos "terribles hechos" y abogaron por un despertar cívico y por una respuesta desde el Estado de derecho con leyes como la de Partidos para que esos actos violentos no se reproduzcan. Los miembros de la fundación reiteraron su negativa a resignarse a "vivir sin libertad" y menos a "a ser ciudadanos de segunda clase".

Chiuraque arremetió contra ese marco de "conculcación de los derechos humanos" que consigue que otros "agentes colaboracionistas defiendan un referéndum de autodeterminación que les otorgue el necesario velo democrático", en alusión a la consulta defendida por el lehendakari y por Arzalluz.

El único representante del nacionalismo vasco que participa en el patronato de la fundación, que cuenta con 34 miembros, es el ex diputado foral de Álava Emilio Guevara, expulsado del PNV por sus críticas a Xabier Arzalluz. Guevara censuró la "deriva soberanista" de su ex formación, "que no lleva a ninguna parte, salvo al enfrentamiento". El único miembro del Ejecutivo vasco que acudió ayer fue el director de Derechos Humanos y ex dirigente de Gesto por la Paz, Txema Urquijo.

Durante la sesión, en la que se escucharon canciones como Imagine, de John Lennon, se exhibió un vídeo que compaginó frases de Unamuno con escenas de la guerra de Vietnam y cuadros de Goya y románticos, como La libertad guiando al pueblo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de junio de 2002