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El Gobierno vasco dice que Aznar sólo busca profundizar la fractura entre España y Euskadi

Arnaldo Otegi propone una 'segunda fase' para retomar el Pacto de Lizarra

El portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, aseguró ayer que el Ejecutivo de José María Aznar sólo busca que 'España y Euskadi' se den 'la espalda' y 'profundizar en la fractura' entre ambas sociedades. Imaz responsabilizó de esa situación 'exclusivamente' a Aznar. El portavoz salía así al paso de unas declaraciones del ministro del Interior, Mariano Rajoy, quien en una entrevista volvía a repetir la tesis de que el Gobierno vasco 'no ataca el problema de ETA de raíz' al no apoyar la Ley de Partidos para ilegalizar a Batasuna. Por su parte, Arnaldo Otegi, dirigente de esta formación, aseguró que después de la fase de protesta contra la citada ley hay que 'diseñar una segunda fase' para retomar la senda del Pacto de Lizarra.

La aprobación de la Ley de Partidos y su posterior publicación en el Boletín Oficial del Estado el pasado sábado no han producido sino una cascada de declaraciones entrecruzadas que demuestra la división existente entre los partidos y la separación creciente entre los Gobiernos central y vasco. Todos los argumentos están ya encima de la mesa y cada parte o portavoz no hace sino repetirlos.

El ministro del Interior, Mariano Rajoy, en una entrevista realizada por El Correo, volvía a señalar su censura a la negativa del Gabinete de Ibarretxe a perseguir al entorno político de ETA (Batasuna, Segi, Gestoras pro Amnistía), algo que para Aznar no es sino una maraña terrorista, un todo indisoluble que hay que perseguir con todo el peso de la ley y, en concreto, con la Ley de Partidos.

A juicio de Rajoy, el combate contra ETA no se puede circunscribir sólo a los que ponen bombas y aprietan el gatillo, en continuidad con la estrategia de acoso al entorno político de los terroristas diseñada en la etapa del anterior responsable de Interior, Jaime Mayor.

Objetivos y medios

'Cuando se detuvo a un número de personas que formaban parte del entramado financiero de ETA hubo dirigentes del PNV que lo criticaron. Eso es un disparate. Pero, además, hay que tener en cuenta que los portavoces del PNV sostienen el mismo discurso que Batasuna en cuanto a los fines y a los objetivos, aunque no en los medios', precisó el máximo responsable de Interior.

Josu Jon Imaz, al igual que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, está persuadido de que la prioridad de José María Aznar 'no es combatir a ETA', sino 'combatir y debilitar al nacionalismo democrático', y que, por ello, apuesta por la Ley de Partidos. Una regulación cuyas consecuencias 'fortalecerán al entorno radical y a los sectores más proclives a la violencia y el terrorismo'. Imaz aseguró que esta estrategia sólo busca profundizar la fractura existente entre la sociedad española y la vasca.

Imaz reiteró que la prioridad del Ejecutivo vasco surgido de las urnas del 13 de mayo del año pasado es 'combatir al terrorismo y luchar para garantizar la libertad y seguridad de todos los ciudadanos de este país'. E interpretó las palabras de Rajoy en el contexto de la sucesión de Aznar. 'A la vista de todas estas cosas', Imaz consideró que el PP va a elegir al candidato en 'una subasta de barbaridades'. 'El que sea capaz de atacar al nacionalismo democrático con más fruición va a ser quien va a ganar puntos en esa loca carrera de sucesión que parece que los posibles sustitutos del señor Aznar están llevando a cabo', aseguró en una rueda de prensa convocada con urgencia para responder a las declaraciones del ministro del Interior, que tachó de 'inaceptables'.

Ibarretxe está convencido de que la Ley de Partidos no va a servir para acabar con ETA, va a crear una 'profunda frustación' en la sociedad y, por el contrario, va a suponer una vuelta a la política de bloques entre formaciones democráticas previa a las elecciones autonómicas vascas del 13-M, amén de ser 'semilla de fractura social'. Por eso, desde fuentes cercanas al lehendakari se comienza a hablar ya de estar en los prolegómenos de 'otra etapa política' en Euskadi con iniciativas concretas en torno al autogobierno y a la normalización, que el presidente vasco pretende hacer públicas en el debate de política general del mes de septiembre.

Mientras tanto, Batasuna anunció ayer a través de su portavoz, Arnaldo Otegi, que además de mantener el nivel de 'protesta' y agitación de las últimas semanas en contra de la Ley de Partidos, la sociedad vasca debe entrar en una 'segunda fase'.

Batasuna no quiere ir sola en ese camino tras la eventual ilegalización, en una clara alusión a los partidos, sindicatos y grupos que firmaron el Pacto de Lizarra en 1998. 'Cuanto antes empecemos a trabajar y a profundizar en el camino que empezamos en 1998, mejor'. Porque, según dijo, el 'único camino posible es la construcción de un marco que le dé seguridad política y jurídica a Euskal Herria para poder desarrollar su vida social, política y cultural bajo un blindaje democrático, que es el derecho de autodeterminación'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de julio de 2002