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PERFIL

Muere José Ortega Spottorno, fundador de EL PAÍS

El fundador de EL PAÍS y Alianza Editorial dejó terminadas las memorias de su familia paterna

José Ortega Spottorno, presidente de honor de EL PAÍS, falleció ayer en Madrid, según informó su familia. Fue un editor resistente (creó Alianza Editorial en 1966), articulista y periodista de fructífera estirpe que además cultivó la novela y las memorias (su último libro, Los Ortega, se publicará próximamente en Taurus). Nacido en Madrid en 1916, era hijo de José Ortega y Gasset y supo convivir con el gigantesco pasado de esa gran figura y encontrar su propio camino. Ingeniero agrónomo de carrera, fue fundador de EL PAÍS (del que redactó los principios ideológicos) y, entre los años 1972 y 1984, presidente de Promotora de Informaciones, SA (PRISA), editora de este periódico desde el 4 de mayo de 1976.

José Ortega Spottorno, fundador y presidente de honor de EL PAÍS y creador de Alianza Editorial, falleció ayer a causa de un cáncer en su casa madrileña, según informó su familia. Su cuerpo será incinerado hoy a las 18.15 en el cementerio de la Almudena, y las cenizas serán llevadas mañana al panteón donde está enterrado su padre, José Ortega y Gasset. En sus últimos momentos estuvieron a su lado su esposa, Simone Ortega, y sus hijos, José, Inés y Andrés.

Jesús de Polanco, presidente de PRISA, y Juan Luis Cebrián, consejero delegado, entre otros, se acercaron al domicilio del editor para dar el pésame a la familia. Los Reyes enviaron un telegrama de condolencia, remitido en nombre dedon Juan Carlos, doña Sofía, el Príncipe de Asturias, los duques de Lugo y los de Palma de Mallorca.

Ortega Spottorno, que tenía 85 años, pasó los últimos meses de su vida entregado a la escritura y corrección de Los Ortega, el libro de memorias de la rama paterna de la familia, que será publicado próximamente por Taurus.

Jaime Salinas, su fiel compañero en Alianza Editorial, calificó ayer a Ortega Spottorno como un editor revolucionario. 'La colección de bolsillo de Alianza revolucionó la edición en la España de finales de los sesenta', explicó Salinas. 'Era la primera colección que hacía asequible el libro al público universitario, y no sólo por su precio, sino porque editó libros que estaban prohibidos por el franquismo y que él se lanzó a publicar'. Según Salinas, 'los libros que editó, además de ser económicos, eran atractivos, limpios de impresión y de lectura'.

La ministra de Cultura, Pilar del Castillo, declaró ayer que la figura de Ortega Spottorno 'es inicialmente atractiva por ser hijo de Ortega, pero luego por sí sola es muy representativa e importante del estímulo del desarrollo de las letras de nuestro país, tanto en las producciones literarias como en sus manifestaciones periodísticas'.

'Ha sido eje central e impulsor de todo lo que se podía expresar a través de las letras: pensamiento, literatura, opinión periodística', añadió la ministra. 'Favoreció la Revista de Occidente, Alianza Editorial, EL PAÍS, y como escritor, la publicación de algunos libros, y últimamente, de Los Ortega, que todos estamos esperando leer'.

Fernando Morán, ex ministro socialista, destacó la pluralidad de intereses de Ortega. 'Aparte de su vida profesional como promotor de muchas empresas de gran alcance cultural y social, era un escritor y un narrador con unas condiciones innegables, sin olvidar el indiscutible éxito que tuvo de crítica. He tenido el gusto de leerle y presentarle alguna obra suya, y me ha parecido siempre un narrador con una potente capacidad de análisis de ambientes sociales. No hay más que leer Historia probable de los Spottorno y ver cómo pinta a su familia de una manera viva. En definitiva, Ortega Spottorno, además de un gran promotor de causas cívicas, tendrá para siempre y por méritos propios un gran sitio entre los narradores'.

Gaspar Llamazares, coordinador general de Izquierda Unida, expresó en una nota su tristeza por la muerte del editor. 'Aunque no he tenido la suerte de conocerle personalmente, sí he intentado seguir su obra a través de sus escritos', afirma Llamazares. 'Por lo que he leído, me considero entre sus discípulos. Siempre le he tenido por un hombre libre y progresista, a fuer de liberal y europeísta avanzado, además de buen periodista y escritor agudo e inteligente'.

Emiliano Martínez, presidente del Grupo Santillana y de la Federación de Gremios de Editores de España, definió a Ortega como un 'editor asombroso'. 'Siempre fue un editor de libros', dijo. 'Aun cuando el impulso y la proyección de EL PAÍS le hicieran mucha ilusión y le dieran mucha vitalidad, siempre mantuvo viva esa otra vocación, y en un doble sentido. Por un lado, como editor-empresario; por otro, como editor cargado de talento, como editor que construye un catálogo'.

Esa doble faceta, añade Martínez, la conservó hasta el final. 'Nunca dejó de hacer un seguimiento inteligente y puntual de las novedades más valiosas e interesantes, con un criterio extraordinariamente fino y bien alejado de las modas comerciales e intelectuales. Siempre fue un editor vivo. Y tampoco dejó de preocuparse por la evolución de la industria, sobre todo por la del libro de bolsillo, que confirmaba que treinta y tantos años después sus tesis se confirmaban tomando otra forma'.

Para Martínez, Ortega Spottorno 'fue un anticipador muy consciente de la importancia de llegar con el libro cada vez a más lectores. Y la colección de bolsillo fue su vía para lograrlo', explicó Martínez.

Años difíciles

El editor Francisco Pérez González conoció a José Ortega 'cuando él dirigía Revista de Occidente como empresa editorial, en la que hizo una labor meritoria en unos años difíciles'. Pérez González destacó que, con Alianza, 'se adentró en una aventura económica muy arriesgada. Los libros de Alianza, tanto en sus contenidos como en su diseño', añadió el editor, 'refrendaron una nueva imagen maravillosamente recibida por el sector de las librerías españolas. Como editor de bolsillo, ofreció una presentación superior en calidad a las editoriales americanas y europeas'. 'Fue un gran innnovador que consiguió que importantes escritores tuvieran el deseo de estar presentes en aquellas colecciones', concluyó.

El psiquiatra Carlos Castilla del Pino, que publicó muchos de sus libros en Alianza, definió a Ortega como 'una persona muy liberal y tolerante'. 'Incluso, si cabe, excesivamente tolerante. Recuerdo que una vez discutimos por Luis María Anson. Alianza publicó un libro suyo y le escribí una carta de protesta. Me respondió que si creíamos que Anson no tenía cabida en la España del futuro es que no éramos suficientemente liberales'.

El editor Juan Grijalbo también se unió ayer al dolor de la familia: 'Era un antiguo amigo al que quería mucho. Fue un hombre que buscaba siempre la conciliación, que siempre evitaba que hubiera problemas'.

Y, sin ninguna duda, la historia recordará a Ortega como fundador de EL PAÍS. El día de su 80º cumpleaños recibió el homenaje del mundo de la cultura, y se refirió así al periódico. 'Me ha proporcionado no pocas alegrías y no pocas enemistades, incluso en ámbitos muy cercanos. Pero la experiencia que yo tengo, oída a mis antepasados con El Imparcial y con El Sol, confirma que siempre ocurre así cuando un órgano de opinión se hace muy influyente'.

El recuento de personalidades que asistieron al homenaje evidenciaba la ausencia de políticos en ejercicio -asistió Leopoldo Calvo-Sotelo-, lo que confería al acto un silencioso pero elocuente subrayado de la independencia intelectual del fundador de EL PAÍS.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de febrero de 2002