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Reportaje:REPORTAJE

El dinero negro sale de su guarida

Criminales, burladores del fisco y mucha gente corriente a lo largo de toda Europa, apuran los últimos días para legalizar su dinero negro. Mientras los más retrasados hacen cuentas para blanquear sus pesetas no declaradas sin levantar sospechas entre los inspectores antifraude de Hacienda, los más despiertos se frotan las manos pensando en los nuevos billetes de 500 euros. Gracias a este billete gigante, casi ocho millones de euros (1.330 millones de pesetas) caben en una maleta de viaje.

La llegada del euro ha provocado un increíble movimiento de dinero negro en la economía española. Todo apunta a que las grandes partidas han sido blanqueadas ya. Al menos un billón de pesetas ha salido a la superficie por el temor a la nueva moneda. Cuantificar cuánto dinero escondido hay en la zona euro es una tarea imposible. Las estimaciones señalan que entre el 7% y el 16% del producto interior bruto (PIB) europeo escapa del campo de acción de los recaudadores de impuestos. La economía sumergida absorbe 120.000 millones de euros (20 billones de pesetas) al año en España, según las estimaciones de la Unión Europea. Entre tres y cuatro billones de pesetas podrían tener forma de dinero negro.

El dinero ahorrado en casa, muchas veces a salvo de Hacienda, también se cambia a euros en el supermercado. Los billetes grandes han proliferado estos días

El euro guarda un gran potencial para los enemigos del fisco. La Europol ha advertido de que los billetes grandes pueden facilitar la evasión de capitales

Desde los ahorros escondidos bajo el colchón, las pequeñas fortunas de pequeños empresarios de la economía sumergida, pasando por los billetes atrapados en las cajas de seguridad secretas de los bancos, hasta las grandes sumas procedentes de las organizaciones criminales. Todo el dinero ajeno a Hacienda debe cambiarse a euros de forma irremediable, a más tardar antes del 30 de junio, último día en el que los bancos y cajas de ahorros aceptarán las antiguas monedas. Hacerlo más tarde, en el Banco de España, entrañaría mayores controles.

Los movimientos para lavar dinero se han acelerado en los últimos meses, según datos del Banco de España, que muestran una anómala caída del efectivo en circulación. A falta de una fórmula mágica para calcular cuánto dinero ilegal aflora, este indicador sirve de guía a los expertos. Si cae el número de billetes controlados que hay en el mercado, suele significar que la cantidad restante ha sido suplida, en buena parte, con el dinero negro que asoma a la legalidad. Y así ha sido desde principios del verano pasado. Sólo en octubre, la cifra se desplomó un 9,3%.

Los primeros de la lista son los billetes grandes. En los primeros nueve meses de 2001, la cantidad de unidades de 10.000 y 5.000 pesetas descendió cerca del 10%. La caída se suple, en muchas ocasiones, con lo que los propietarios de dinero negro sacan a la luz. 'Mucha gente viene en los últimos días a comprar con billetes grandes', indican fuentes del sector del comercio. El dinero ahorrado en casa, muchas veces a salvo de Hacienda, también se cambia a euros en el supermercado.

¿Todo es ilegal? No hay cifras oficiales, pero en gran parte sí. El sector inmobiliario, los automóviles y productos de lujo, como las joyas, se perfilan como los refugios preferidos para gastar, gastar y gastar, de forma rápida y discreta, las pesetas negras. El boom constructor que ha vivido España en los últimos cuatro años se atribuye en parte a la llegada del euro. Cerca de 1,6 billones de pesetas se blanquearon el año pasado a través de la compra de una vivienda, según el servicio de estudios del BBVA. El 12% de las operaciones de compraventa de inmuebles se produjeron sin el conocimiento de Hacienda. El mercado de segunda mano, además, acaparó el 70% del dinero opaco.

No sólo el sector inmobiliario. Mientras algunos se plantan en las casas de los fabricantes de relojes de lujo con ocho millones de pesetas en el bolsillo, las ventas de automóviles de lujo, como Mercedes, Audi, BMW y Volvo, se han incrementado una media del 20%. El año pasado se cerró con un récord histórico de matriculaciones de turismos, según la patronal de fabricantes de vehículos (Anfac). Su director general, Luis Valero Artola, reconoció esta semana que el afloramiento de dinero negro por la llegada del euro ha dado lugar a fuertes aumentos de las ventas de coches en los últimos meses del año.

Discreción al máximo

Sacar a flote el dinero negro a través de estas compras suele ser más discreto que acudir a un banco, según los expertos. No son raras las proposiciones de algunos constructores a sus compradores sobre pagar un porcentaje de la vivienda en dinero B. Por otro lado, tampoco es complicado adquirir un reloj de oro de dos millones de pesetas.

Enfrentarse al banco es otra cosa. De todas formas, tampoco parece que la hacienda europea vaya a ser muy exigente en el momento del cambio de una moneda por otra. Existe un pacto no oficial para evitar añadir más traumas al difícil proceso de adaptación a la nueva moneda.

En España, la detección de dinero negro está sujeta a la legislación sobre evasión de capitales, vigente desde 1993. Las entidades financieras deben pedir una identificación fiscal en el caso de operaciones de cambio de divisas superiores a los 2,5 millones de pesetas. Si es más de 5,5 millones, además, se debe de comunicar al Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales, dependiente de Hacienda. 'Si se trata de operaciones sospechosas, se debe comunicar o, si se considera necesario, será suficiente con guardar los datos por si Hacienda los requiere más tarde', explican en el Banco de España.

Obligación, obligación, en el sentido literal, de informar sobre estas operaciones de cambio sólo existe cuando se hagan repetidas veces y se levanten sospechas de que el dinero procede de la delincuencia.

El euro hará aflorar parte del dinero negro, pero no significará su muerte. En realidad, la nueva divisa guarda un gran potencial para los enemigos del fisco. La policía europea, Europol, ha advertido de que las grandes denominaciones de los billetes pueden facilitar la evasión de capitales. Con billetes de 500 euros, por ejemplo, se puede introducir el equivalente a casi ocho millones de euros en una pequeña maleta, con lo que será más fácil sacar el dinero de un país camino de otro país con leyes fiscales más tolerantes.

'Durante el periodo de convivencia [entre el euro y las monedas nacionales] se prevé un incremento de las transacciones sospechosas', advierte Europol en un informe. 'Los temores se centran en que las altas denominaciones pueden facilitar el proceso del lavado de capitales', añaden.

Para la entrada del euro se han fabricado 371 millones de billetes de 500 euros y 216 millones de unidades de 200. En 11 de los 12 países que han adoptado la moneda se fabricará el billete más grande. Sólo Portugal no los va a imprimir, aunque los bancos tendrán que aceptarlos.

Los desconfiados de los bancos se lanzan a cambiar las pesetas por euros

PARA LA MAYORÍA de los ciudadanos, no se trata de transformar a euros grandes fortunas ajenas a Hacienda. Parte de las operaciones de cambio de moneda realizadas estos días ante la entrada en circulación de la nueva divisa provienen de los ahorros almacenados en pequeños bancos improvisados en los hogares o guardados en el bote del café. No tiene por qué tratarse de dinero negro, y casi siempre serán pequeñas cantidades, pero muchos españoles todavía se muestran reticentes a confiar su dinero a las entidades financieras. En las colas que se han formado esta semana en el Banco de España para cambiar efectivo, buena parte de los que esperaban eran personas mayores. Ellas son las que más recelan de los bancos. Muchos jubilados van a cobrar su pensión a la sucursal para llevársela directamente a casa. El Banco de España calcula que unos 40.000 millones de pesetas en monedas se podrían dejar de cambiar, por descuido o por pereza, con el paso al euro, aunque antes de seis meses espera recuperar casi toda esa cantidad. Una pequeña parte saldrá de las huchas y del dinero acumulado en casa. En Irlanda, unos 30 millones de libras irlandesas (38 millones de euros) en monedas se han acumulado a lo largo de todo el país. La inclinación cultural por almacenar dinero en casa es tan fuerte en Francia que el Gobierno ha relajado las leyes contra el lavado del franco durante seis meses. Así, permite a la población cambiar hasta 10.000 euros sin hacer preguntas. La consultora Deloitte & Touche estima que los ahorros de la población rural francesa, en su mayoría mayores que rechazan depositar su dinero en el banco, representan la mitad del efectivo que circula en Francia. En el caso de Alemania, los ciudadanos prefirieron aprovechar los últimos días del marco para deshacerse cuanto antes de los marcos no declarados a Hacienda, pese a la ligera recesión que atraviesa su economía, la mayor de la zona euro. En España, las familias han preferido adelantar sus gastos a finales de 2001 ante la preocupación que provoca el periodo de convivencia de euros y pesetas, que se prolongará hasta el 28 de febrero, según un estudio realizado por el BBVA. Pero las prisas por gastar pasarán factura en el año que acaba de estrenarse: la entidad financiera cifra en hasta un punto porcentual el impacto del encogimiento del consumo en el PIB de 2002.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de enero de 2002

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