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CRISIS EN ARGENTINA

Las empresas españolas temen verse perjudicadas por las medidas de Duhalde

El dólar valdrá 1,35 pesos, las tarifas telefónicas pasarán a pesos y se fijan tasas al petróleo

El proyecto de emergencia pública en Argentina dibuja un escenario negativo para las empresas españolas. El Gobierno de Eduardo Duhalde acometerá una devaluación por la que un dólar valdrá 1,35 pesos, lo que provocará pérdidas por unos 1.300 millones de dólares para el BBVA y el SCH, que son prestatarios de deuda y ven depreciarse sus inversiones. Las medidas de precios máximos para combustibles e impuestos al petróleo son una mala noticia añadida para Repsol. También Telefónica padecerá más de lo previsto al desligarse del dólar la revisión de tarifas y ante su eventual congelación.

Hay preocupación en las empresas españolas ante las medidas económicas del nuevo Gobierno argentino y por la falta de diálogo mostrado en los primeros pasos dados por las autoridades.'Hasta ahora no han enviado ninguna señal. Confiamos en un cambio de actitud antes de que anuncien el nuevo plan', indicaron fuentes diplomáticas consultadas por este diario. El texto legal pasaba ayer por la cámara de representantes, con mayoría peronista, y recibirá el visto bueno mañana domingo.

Por su parte, el diario porteño Página 12 se hacía eco de este malestar trasladado ya al escenario político. Según este rotativo, el presidente del Gobierno español, José Maria Aznar, habría presionado al nuevo mandatario argentino, Eduardo Duhalde, para que no perjudique a las empresas españolas allí instaladas. Así, Aznar le ha reclamado una subida de tarifas acorde con la devaluación del peso o, de lo contrario, ha amenazado con una salida del capital español.

Las empresas de telecomunicaciones, entre las que se encuentra Telefónica, han expresado su inquietud ante lo que consideran medidas unilaterales. La pesificación de las tarifas puede tener graves consecuencias en el sector, cuyas empresas tienen una deuda de unos 10.000 millones de dólares con entidades del exterior, según Cicomra, que agrupa a un centenar de empresas de telecomunicaciones.

Hidrocarburos

En su afán por enterrar la alianza entre poder político y poder financiero, relanzar el sector productivo y poner en marcha una política proteccionista, el Gobierno de Duhalde ha dado prioridad a las reuniones con industriales, dejando a un lado, de momento, a bancos y empresas de servicios. La preocupación alcanza al sector de hidrocarburos, donde la empresa líder es Repsol-YPF, que produce y refina crudo y gas. La devaluación del 25,9% (1,35 pesos por dólar) y la retención a las exportaciones de combustible de hasta el 25% son los mayores quebraderos de cabeza para los ejecutivos de Repsol. Fuentes de la empresa reconocen que es ineludible una disminución de los beneficios y la necesidad de adaptarse con realismo a las nuevas circunstancias.

También se fijarán precios máximos para combustibles que tendrán su repercusión en la cuenta de resultados. Con esta devaluación, el impacto en los resultados del grupo Repsol-YPF rondaría los 300 millones de euros. No obstante, faltan por cuantificar los efectos de esos impuestos a la exportación y la congelación de los precios.

Según varias opiniones recogidas ayer, la frágil situación del sistema financiero despierta grandes temores ante medidas que pudieran debilitar todavía más a los bancos, después de cuatro años de recesión, con una gran cantidad de impagos y una meteórica fuga de depósitos.

Además de la devaluación que supone unas pérdidas cercanas a los 1.300 millones de dólares para BBVA y SCH, según los cálculos de los analistas, el proyecto de ley de emergencia pública aborda otros aspectos que no son tan negativos para la banca.

Así, se contempla convertir en pesos todas las deudas inferiores a los 100.000 dólares. Sin embargo, la mayor inquietud es la de más de cuatro millones de familas argentinas que tienen créditos hipotecarios en dólares y que verían, por efecto de la devaluación, aumentar su deuda en un 25,9%, porcentaje idéntico al de la depreciación del peso. Sin embargo está previsto que estos créditos puedan seguir dolarizados.

Morosidad

Esta medida ayudará a las entidades financieras españolas BBVA y SCH, ya que en caso contrario podría haber visto multiplicados sus datos de morosidad. El BBVA Francés cuenta con una cartera de préstamos comerciales de 4.600 millones de dólares, mientras que en el Banco Río (SCH) se eleva a 6.400 millones de dólares. Actualmente, la morosidad del sector bancario se cifra en el 5%, y los analistas establecían que la devaluación podría multiplicar por cinco esta cifra. Ahora, los expertos advierten de un crecimiento de los impagos, aunque más moderado.

La Bolsa española tuvo ayer muy presente la inestable situación de Argentina y su repercusión sobre las grandes empresas españolas que son las que más peso tienen en la configuración del índice general. Por ello, el Ibex 35 registró un descenso del 1,07%, mientras que el resto de mercados europeos cerraba con suaves ganancias.

El mayor recorte correspondió a Repsol-YPF que se dejó el 3,96% de su valor, seguido por el BBVA con el 2,53% y con Telefónica perdiendo el 1,27%. La excepción vino de SCH que finalmente consiguió cerrar con una ganancia del 0,63%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de enero de 2002