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GUERRA CONTRA EL TERRORISMO | La situación en Oriente Próximo

Los mediadores de EE UU inician su misión en Israel en pleno estallido de la Intifada

El Ejército bombardea objetivos palestinos de Gaza en castigo por la muerte de un sargento

Los enviados de la Casa Blanca, el ex general Anthony Zinni y el subsecretario de Estado William Burns, inician hoy en Israel y Palestina el primer intento pacificador de la Administración de George Bush. Su llegada coincide con uno de los peores momentos de la Intifada, con nuevos bombardeos contra objetivos palestinos, como castigo por la muerte de un sargento del Ejército israelí, y mientras Hamás ha emitido una orden de ataque en venganza por el asesinato de uno de sus líderes más carismáticos, Mahmud Abu Hanud. Milicias palestinas intentaron ayer asesinar al jefe del Ejército israelí, el general Shaul Mofaz.

Zinni, ex general de los marines norteamericanos y ex responsable de las fuerzas de EE UU en la región del Golfo, llega esta tarde a Israel acompañado del subsecretario de Estado William Burns, para tratar de pacificar la región y hacer sentar a la mesa de negociaciones a israelíes y palestinos.

Las líneas generales de su misión fueron anunciadas el pasado 19 de noviembre por el secretario de Estado, Colin Powell, en el discurso que pronunció en la Universidad de Lousville, en Kentucky, en el que por primera vez la Administración del presidente George W. Bush se comprometió en la pacificación de la región, aunque tomando como base los documentos y planes elaborados por su predecesor, el presidente Bill Clinton.

Zinni permanecerá en la zona durante dos semanas y espera alcanzar todos los objetivos; el primero, reafirmar el alto el fuego, pactado hace dos meses y medio por Sharon y el presidente palestino, Yasir Arafat. Sin embargo, Zinni podría prolongar su estancia por tiempo indefinido, de acuerdo con las consignas de Powell, que en su discurso anunció que el emisario permanecería en la región hasta finalizar con éxito su misión.

El emisario de la Casa Blanca llega en uno de los peores momentos de la Intifada; Israel acaba de bombardear objetivos palestinos de Gaza, en represalia por la muerte de un sargento de la reserva de su Ejército, que fue alcanzado por un obús de mortero el sábado por la noche mientras se encontraba haciendo guardia a las puertas del asentamiento de Kfar Darom.

La muerte de este militar ha provocado la indignación y preocupación del mando militar de Israel, ya que se trata de la primera víctima mortal de los morteros palestinos de fabricación casera, que hasta ahora eran muy rudimentarios, imprecisos, de escaso alcance y que en la mayoría de las ocasiones provocaban sólo daños de escasa importancia o algún que otro herido.

La operación de represalia israelí se inició ayer por la madrugada, antes de la llegada del alba, cuando una docena de helicópteros de combate Apache lanzaron no menos de treinta misiles tierra-tierra sobre diferentes cuarteles palestinos del norte, centro y sur de la franja de Gaza. Diversos centros militares, policiales y políticos quedaron totalmente destruidos, causando como mínimo tres heridos, entre ellos un niño de 11 años.

La población de Gaza -2.895.000 habitantes- vivió uno de los peores momentos de la Intifada, sin apenas tiempo de cicatrizar el dolor que le había producido la muerte de los cinco escolares de Jan Yunes, muertos el jueves por la explosión de una bomba israelí que había sido plantada en un punto del camino por el que cada día iban a la escuela y que habitualmente era utilizado como parapeto de los guerrilleros palestinos para atacar al asentamiento de Gus Khatif. Las últimas revelaciones del Ejército sobre este incidente aseguran que no estaba previsto que el artefacto explotara bajo la presión de un cuerpo humano, sino que se pretendía accionarlo por control remoto; algo falló.

De eso están seguras las milicias palestinas, que en represalia por esas muertes atacaron ayer un convoy militar en el que viajaba el jefe del Ejército israelí, el general Shaul Mofaz, al sur de Hebrón, según dijo anoche la televisión pública israelí. Los atacantes hicieron estallar dos artefactos al paso del convoy; según la televisión, no se produjeron víctimas. Anoche se temía una respuesta del Ejército, como es ya común en esta cadena de revanchas de parte y parte.

Por su parte, Hamás ha dado orden de ataque contra Israel en venganza por el asesinato de su líder Mahmud Abu Hanud, número dos de su ejército secreto, muerto por los misiles de helicópteros en un nuevo episodio de guerra sucia. Las milicias obedecieron y tirotearon asentamientos judíos de Gaza y Cisjordania, especialmente en el área de Belén, incluido el de Gilo, en las puertas de Jerusalén.

Israelíes y palestinos mostraban ayer su escepticismo sobre el éxito de Zinni en su misión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de noviembre de 2001