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La reconstrucción del Liceo ha costado 22.000 millones, más del doble de lo previsto

Las instituciones públicas estudian cómo pagar los 5.264 millones que se deben todavía

Todo quedará aclarado previsiblemente el próximo 13 de julio, cuando se reúna el patronato del consorcio institucional propietario del teatro. Se espera que para entonces cada una de las administraciones implicadas haya decidido ya cómo pagará su parte de la deuda. Aunque todo lleva a pensar, según las fuentes consultadas, que optarán por la misma fórmula que utilizaron en 1998, cuando aportaron los primeros 5.226 millones de pesetas. El Ministerio de Educación y Cultura (al que corresponde una cuota del 33%) realizó el pago con cargo a su presupuesto de aquel año; es decir, que pagó en metálico. Las restantes administraciones -Generalitat (otro 33%), Ayuntamiento (22%) y Diputación (11%)- optaron por suscribir un crédito con el Banco Europeo de Inversiones por el que a su término habrán pagado, en concepto de intereses, una cantidad adicional de 1.054 millones de pesetas, según las fuentes del teatro consultadas por este diario. La aportación institucional destinada expresamente a la reconstrucción del Liceo, siempre en la proporción mencionada, se completa con los 238 millones entregados en 2000.

Los 11.300 millones restantes los ha obtenido el teatro a través de lo que considera 'ingresos propios'. Entre ellos figura una primera partida de 3.000 millones que se 'ahorraron' en los años en que el coliseo permaneció cerrado a causa del incendio. Las administraciones, durante este periodo, siguieron entregando al teatro las cantidades que, en condiciones normales, se habrían destinado a financiar el presupuesto ordinario. La forzada ausencia de actividad permitió el ahorro.

Mecenazgo empresarial

El teatro recibió, además, los 2.000 millones del seguro contra incendios que tenía suscrito la antigua sociedad de propietarios del Liceo -ahora de propiedad pública- y anotó también en su cuenta de ingresos para la reconstrucción otros 1.000 millones entregados por Vía Digital en concepto de adelanto del pago por la retransmisión de una serie de óperas en los próximos años.

La intensa actividad desplegada por el director general, Josep Caminal, para implicar al mundo empresarial en la recuperación del teatro ha propiciado el ingreso, en concepto de patrocinio o mecenazgo, de otros 2.300 millones. El capítulo de los llamados 'ingresos propios' se completa con un crédito de 3.000 millones de pesetas que el propio teatro ha suscrito con un grupo de entidades bancarias lideradas por La Caixa. Este crédito ha quedado reducido a sólo 1.700 millones después de alcanzar un acuerdo de colaboración y mecenazgo con La Caixa que estará vigente hasta 2023.

La inmediata reacción de las autoridades tras el incendio, anunciando la pronta reconstrucción del teatro, llevó a realizar una primera estimación del coste de las obras: 9.760 millones de pesetas. Ésa es al menos la cifra que se anunció el 16 de septiembre de 1995, cuando -casi 18 meses después del incendio- se procedió a colocar la primera piedra del nuevo Liceo. Un año y pocos días después, en octubre de 1996, la previsión había aumentado hasta los 13.560 millones, tras incluir en el precio a pagar por la reconstrucción el desembolso de la expropiación de diversos edificios colindantes, necesarios para la ampliación, o el coste de la solución de problemas imprevistos, como el hallazgo de una monumental bolsa de agua en el subsuelo del solar que alberga el teatro.

En los 12 meses siguientes, la previsión sufrió un nuevo incremento y se situó, en octubre de 1997, en los 14.683 millones. Ya se advertía, eso sí, que habría nuevas necesidades de fondos, ya que esos catorce mil y pico de millones no incluían ni los acabados de las salas de ensayos ni el llamado proyecto audiovisual. En fin, que al final, como se anunciará oficialmente el próximo 13 de julio y previsiblemente se explicarán con detalles las causas, la reconstrucción del Liceo ha costado 22.000 millones de pesetas. Y ello sin contar los intereses que habrá que pagar por los créditos ya suscritos y por los que previsiblemente se suscribirán próximamente: varios miles de millones más.

La incógnita del Real

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de junio de 2001

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