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Más de 50 detenidos en Puerto Rico en las protestas contra las maniobras de EE UU

El Pentágono suspende durante 24 horas los ejercicios por la betificación de un puertorriqueño

A lo largo de todo el día de ayer se volvieron a repetir los mismos incidentes del viernes. Centenares de personas protestaron con pancartas y gritos a las puertas de Campo García, las instalaciones militares norteamericanas que ocupan los dos tercios de la isla de Vieques. En algunos momentos se llegó al enfrentamiento abierto cuando pequeños grupos trataron de derribar las alambradas, ante la mirada impasiva de los soldados, que luego respondieron con gases lacrimógenos.

Las protestas llegaron hasta San Juan, ante la prisión federal, donde fueron trasladados los manifestantes, algo más de 50 personas, 80 según las organizaciones locales. 'Hemos venido a solidarizarnos con nuestros compañeros. Con esto se está demostrando lo inhumano de la Marina norteamericana, que sigue bombardeando pese a la presencia de civiles', dijo José Paraliticci, portavoz de la organización Todo Puerto Rico en Vieques.

Por ahora, la Casa Blanca no ha hecho comentario alguno sobre la situación. 'Al presidente Bush le gustaría que este problema desapareciera y que todo volviera a una normalidad imaginaria. Pero la presión está creciendo cada vez más', aseguró Fernando Marín, uno de los responsables del Partido Independentista. Su líder y también dirigente de la Internacional Socialista, Rubén Berríos Martínez, seguía ayer escondido dentro del perímetro militar de Campo García junto con el alcalde de Vieques, Dámaso Serrano, la senadora Norma Burgos y un número indeterminado de simpatizantes.

Los escudos humanos esperaban así interrumpir ayer las maniobras que deberían durar varios días más. En un gesto de conciliación, la Marina norteamericana aseguró que suspenderá hoy sus operaciones durante 24 horas como señal de respeto por la beatificación del primer santo puertoricense, Carlos Manuel Rodríguez Santiago. Pero esto no significa un cambio de posición de Estados Unidos.

Desde abril de 1999, cuando un proyectil alcanzó por error una torre de vigilancia matando al guardia David Sanes, convertido desde entonces en símbolo de la lucha contra la presencia militar, los norteamericanos sólo utilizan bombas inertes, sin carga explosiva, que contienen en su interior arena, tierra o cemento. En los ejercicios también deberían participar unos 15.000 soldados.

La Marina sigue considerando las playas vírgenes y las aguas turquesas de Vieques como el terreno ideal para entrenar a sus fuerzas en operaciones anfibias y no está dispuesta a renunciar. Y calificó ayer de 'éxito' las maniobras realizadas, que sólo se interrumpieron durante menos de una hora cuando los militares apresaron a una decena de manifestantes que habían logrado colarse en la zona de tiro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de abril de 2001