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La CE quiere abaratar los fármacos antisida para el Tercer Mundo

Podrían fabricarse en los países afectados

Los fármacos del sida están frenando la epidemia en los países industrializados. Pero en los pobres la plaga es devastadora a causa, sobre todo, de la carestía de esos fármacos. La CE propone impulsar desde Europa mecanismos que rompan ese círculo mortal. Uno de ellos es aplicar en el sector farmacéutico precios diferenciados para que los laboratorios puedan vender al menor precio posible en el mundo pobre.

Otro camino, según la CE, sería otorgar licencias a un tercero, incluso en contra del propietario de la patente, para fabricar un medicamento barato en un país que sufra graves problemas de salud pública.Estas propuestas forman parte del compromiso de la CE en su lucha contra sida, paludismo y tuberculosis, enfermedades que se pueden prevenir y que hacen estragos en los países en desarrollo. Son tres enfermedades que causan cinco millones de muertes cada año y que afectan a 300 millones de personas.

El 90% de los infectados por el virus del sida afecta a la población de países en desarrollo, que no disponen de dichos medicamentos. De ahí que la CE se haya propuesto facilitar el acceso a los fármacos, batalla en la que también está inmersa la Organización Mundial de la Salud (OMS), con escaso éxito por el momento frente a las potentes compañías privadas que poseen las patentes.

La CE propone aplicar los precios diferenciados, un mecanismo que, recuerda, ya se utiliza en las vacunas. En cuanto a la posibilidad de aplicar licencias obligatorias, la CE se refiere al acuerdo ADPIC que permite obtener "si ha lugar, licencias obligatorias para resolver problemas de salud pública o afrontar situaciones de crisis". La CE, no obstante, velaría por que se respetaran los derechos de propiedad intelectual de la patente. Este acuerdo permite, en casos extraordinarios, otorgar la licencia a un tercero sin el consentimiento del titular de la patente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de septiembre de 2000