Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Garzón exige a Argentina que tramite su causa contra Videla

El juez Baltasar Garzón ha remitido de nuevo a Argentina la comisión rogatoria con la documentación que le fue devuelta y sin cumplimentar por el Gobierno de aquel país. El juez español exige del Ejecutivo argentino que entregue la comisión rogatoria al juez federal Alfredo Gustavo Literas, que es el competente en el caso, para que cite al general Jorge Rafael Videla, jefe de la primera Junta Militar, que gobernó el país desde 1976, y a 97 imputados más.

Garzón, en aplicación del Convenio de Extradición y Asistencia Judicial en Materia Penal entre España y Argentina, que fue suscrito en Buenos Aires en marzo de 1987, pide al juez que cite a todos los imputados para notificarles el auto de procesamiento y, además, que les recuerde que existe una orden de detención para 48 de ellos por su implicación en delitos de genocidio, terrorismo y torturas, desaparición de persona, etc., ocurridos entre 1976 y 1983. También solicita que se realicen a todos los imputados fotografías para conocer su aspecto actual y que se les tomen las huellas decadactilares.

Entre los imputados figuran todos los miembros de las juntas militares, como Videla, Emilio Eduardo Massera, Omar Domingo Grafigna, Leopoldo Galtieri, Jorge Isaac Anaya o Basilio Lami Dozo y también conocidos torturadores como el capitán de navío Alfredo Ignacio Astiz, conocido como el Ángel Rubio o el Ángel de la muerte, condenado en Francia por el asesinato de cuatro monjas francesas.

El Gobierno argentino acordó recientemente devolver la documentación remitida por Garzón e informarle de que no efectuaría la "detención preventiva" de los militares implicados.

Garzón, a la vista de la negativa del Ejecutivo de Buenos Aires de cumplimentar sus instrucciones, le recuerda que está obligado a prestar colaboración en cumplimiento del Convenio de Extradición y Asistencia Judicial y señala: "Dadas las cordiales relaciones entre nuestros respectivos países, espero se digne acordar el cumplimiento de cuanto intereso, quedando a la recíproca en casos análogos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de mayo de 2000